Jueves, 14 de Diciembre de 2017
14:04 CET.
Literatura

Pedro Juan Gutiérrez: La función del escritor es 'mostrar lo que la mayoría no quiere ver'

La función del escritor debe ser "escribir lo que la mayoría de la sociedad no quiere ver. O quiere ocultar", opinó el narrador cubano Pedro Juan Gutiérrez en una entrevista concedida a la BBC.

"En cualquier sociedad y cualquier época hay una serie de convenciones y las instituciones de poder tratan de mantener a todo el mundo dentro de esas convenciones", dijo el escritor, que participa en el Hay Festival México.

Gutiérrez, quien comenzó como periodista, es autor, entre otros, de Trilogía sucia de La Habana (Editorial Anagrama, España, 1998), libro con el que atrajo la atención de la crítica por su descripción descarnada de las zonas marginales de la capital cubana, con prostitutas, borrachos y sexo a destajo.

"Se puede hablar de esto, de esto no. Podemos hablar de esta manera, pero no de esta. Pero, ¿por qué? La función del escritor es precisamente romper la frontera del silencio", afirmó en sus declaraciones a la BBC.

"Cuando yo publiqué Trilogía sucia de La Habana era periodista y me echaron a la calle. Fueron años muy difíciles, 1999, 2000, 2001… pero después se fueron relajando los que tenían que relajarse. Durante unos cuantos años no se publicaba nada, ahora sí", añadió.

Sin embargo, la Trilogía sucia sigue sin ediciones en Cuba. "Siempre dicen que no es el momento", señaló el escritor, que espera para la Feria del Libro de La Habana el lanzamiento de su libro Diálogo con mi sombra, "sobre el oficio de escritor".

A su juicio, "lo que marca este momento" en la Isla es "la flexibilidad".

Interrogado sobre si la Cuba que reflejan sus novelas demuestra el fracaso del "ideal revolucionario", respondió: "No se puede decir que haya fracasado totalmente, porque se mantienen, en esencia, una serie de cosas".

"Hay una dinámica de evolución y este restablecimiento de relaciones con Estados Unidos lo marca. Esto hubiera sido imposible hace 10 años. Ha sido necesaria mucha flexibilidad por ambas partes", consideró. "Hay una dinámica de aceptación, mayor apertura hacia el exterior", agregó.

Ante otra pregunta, referida al veto bajo el que durante mucho tiempo estuvieron sus libros en Cuba, Gutiérrez dijo que le trajo como consecuencia "mucha soledad y mucho aislamiento".

"Algunos amigos míos me decían: 'Tú vives en un 'inxilio'", en vez de un exilio. Yo me encerré me puse muy triste, porque no entendía que por publicar un libro (Trilogía sucia) en España se formara tanto alboroto. Me molestó esa actitud, pero lo comprendía también. Pero dije: 'Yo no me voy del país, porque esta es mi patria y no tengo necesidad de irme a otro lugar'", relató.

"Yo vivo en Centro Habana (…) un barrio muy marginal, un poco violento, un poco agresivo. Cuando llegué allí hace 30 años yo era un periodista de clase media, normal, con una familia, con un carro… fue un choque muy violento. Comencé a adaptarme a ese barrio, a comprender la vida desde otro punto de vista. A entender a esta gente que no tenía nada que ver aparentemente conmigo", comentó el escritor sobre el contenido de su obra y sus personajes.

"Quizá tenían poco dinero, poca educación, pero me di cuenta de que eran igual que yo, y yo que ellos. Los fui conociendo poco a poco hasta que comencé a escribir sobre esa gente y sobre ese barrio", indicó.

"Todos los seres humanos tenemos cosas que ocultar, cosas de las que no queremos que los demás se enteren. Y eso es lo interesante, ¿no?", dijo. "Las zonas oscuras, tenebrosas, los deseos más reprimidos, toda esa zona de silencio es la que revela al verdadero ser humano. Y eso es lo que me interesa penetrar a mí".

Gutiérrez rechazó las comparaciones que se han hecho de su obra con la de Charles Bukowski o Henry Miller.

"Esa fue una etiqueta comercial que inventó la editorial en España cuando fue a publicar la Trilogía sucia de La Habana. Era un escritor nuevo y necesitaban un símil. Pero yo no tengo nada que ver con Bukowski", afirmó. "Tal vez hay unos puntos de contacto, en cuanto al alcohol, o en ese sentimiento de derrota o pesimismo (…) Pero en general creo que estoy distante de Bukowski", agregó.

Aseguró que no había leído a Bukowski antes de que se le comparara con él.

"Yo vivía en Cuba permanentemente y no, allí nadie conoce a Bukowski, nadie lo ha leído ni se ha publicado. Ni a él ni a Henry Miller. Si hablamos de influencias tendrían que ser del siglo XIX", bromeó. "En Cuba hay un gran retraso editorial".

Gutiérrez admitió que su forma poco convencional de tratar en la literatura temas como el sexo le sigue "trayendo problemas".

"Hay editores que no quieren publicar. Por ejemplo, ahora en Holanda. Me dijeron: 'si tu libro Fabián y el caos es tan fuerte como Trilogía sucia, no lo queremos… ¡En Holanda!", relató.

"La literatura es un tema de la clase media y se rige por las convenciones de la clase media. Por ejemplo, de sexo no se habla. Por muy rompedor y demoledor que sea un escritor, siempre está dentro de la clase media. Los lectores, los editores, igual", opinó.

"A mí me interesaba mucho romper esas convenciones (…) Si hay que hablar de sexo, se habla de sexo y al que no le guste, se lo salta y sigue".

Fabián y el caos trata la historia de un joven pianista que termina trabajando en una fábrica por ser homosexual.

"Era una deuda pendiente hasta cierto punto, con Fabián. Porque todo esto es real. Es decir, es una novela a partir de hechos reales. Toda la base y la médula del asunto es completamente real. Yo sentía cierta aprensión a escribir sobre Fabián, que había sido mi amigo", dijo Gutiérrez.

"Finalmente me decidí porque me parece que hay que ir dejando una memoria de una época que fue muy importante. Los años 60 y 70 en Cuba fueron importantísimos, hubo mucha represión sobre los homosexuales, lo religioso. Y había que escribir una novela que dejara esto en blanco y negro. Yo quería dejar mi historia", explicó.

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Todo eso es bla, bla, bla. Mierda pura. No digo que no haya escritores que tengan un objetivo, pero hay otros cuyo única meta es la escritura per se. El arte por el arte del que hablaba Quintus Horatius Flaccus. Por supuesto, que el medio te impregna, estás inmerso en el, ¿no?, entonces se proyecta en tu pensamiento, en tu creación. Hasta ahora pensé que este autor era un duro. Pero estas declaraciones lo muestran pusilánime. Sucede con la mayoría de los escritores que viven en aquella islita satánica: tienen miedo. Son gallinas. Ratas. Una cosa es su narrador, dentro de sus textos, otra son ellos, dualidad que también observo en Padura. Qué lástima.

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Esa será la funcion que él se propuso, pero la literatura es mucho mas que eso. Cada escritor tiene un objetivo diferente. Me revienta que cualquier escritor ( porque este no es el unico) pretenda sentar cátedra diciendo lo que es o debe ser la literatura en general cuando lo único que hace es justificar lo que escribe.  

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Dinamica de la evolucion? Nooooo, dinamica de la conveniencia y el desespero. Los Castros le estan jugando un ajedrez de altos quilates al 'imperio' para llevarse la mejor tajada, por ahora van ganando, ya los reconocen como interlocutores, veremos si les dan creditos.