Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Música

Flamenco clásico en mayúsculas

Las Joyas del Flamenco Clásico han encantado a todos los que se encontraban en el concierto del Teatro Mella, la noche del pasado 15 de octubre, en otra edición del Festival Les Voix Humaines. El maestro Leo Brouwer presentó a Mayte Martín como una de las mejores exponentes de la historia del flamenco español, significando el valor de esa música y su tradición.

Para los que no la conocían, su verdadero nombre es María Teresa Martín Cadiemo, una catalana con una voz enorme, en cuanto al timbre y al uso de los melismas típicos de la música flamenca. Llegó acompañada del guitarrista y compositor Pedro Sierra; juntos se encargaron de mostrar las exquisitas armonías de un patrimonio heredado de los moros, judíos, gitanos, castellanos, y los propios andaluces. Música de raíces heterogéneas, donde los sentimientos al cantar son tan fuertes como las historias que se cuentan.

Martín también canta boleros y es compositora, ha llevado a los escenarios importantes espectáculos, como Flamenco a la Cámara, y otros como el trabajo con la bailaora Belén Maya, con quien formó una compañía artística. Tiene el Premio Ciudad de Barcelona. Su discografía abarca el flamenco y el bolero: Muy frágil, de 1994, Free Boleros, Querencia, de 2000, Tiempo de amar, de 2002, con la cantante cubana Omara Portuondo. Del fuego y del agua, de 2008, Al cantar a Manuel, homenaje al poeta Manuel Alcántara, y Cosas de Dos, de 2012, exclusivo de boleros.

Pedro Sierra es una figura clave en el universo del flamenco, que ha desarrollado los llamados tres toques: el canto, el baile y la guitarra solista, siendo una influencia para los jóvenes que cultivan el género. Laureado con numerosos premios, ha colaborado con virtuosos como Farruco y Cristina Hoyos. Entre sus composiciones se destacan las flamencas Romancero Gitano y Los Zapatos rojos.

Fusión de voz y guitarra en un sonido apasionado, historias tristes de amor y desamor, nos dejaron gratos momentos con las piezas Granaína, Malagueña y abandonados, Soleá, Fandangos de Huelva, Garrotín, Cantiñas, Guajira, y Bulería.

Emocionada por el caluroso recibimiento de los cubanos la cantaora expresó: "probablemente no soy tan callada, lo estoy por la propia emoción de donde estoy".

Fuera del programa, Martín tocó la guitarra y se despidió con La Mariposa blanca, tema de gran ternura, compuesto por Lole y Manuel, considerados renovadores del flamenco.

Aunque hubo pequeñas interrupciones de celulares que sonaban, voces de niños pequeños y alguna que otra persona que abandonaba el recinto por no estar familiarizada con los largos bloques de esta música, en general estuvo el público necesario, que demostró su amor incondicional por esa música. Muchos gritaban a cada momento, "olé", y hacían fuertes ovaciones, como un verdadero disfrute de las melodías y la calidad de los artistas invitados. 

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.