Jueves, 14 de Diciembre de 2017
18:19 CET.
Artes visuales

Esterio Segura: lenguaje para censores

Entre las actividades colaterales del Festival de Les Voix Humaines, en el Museo Nacional de Bellas Artes, Edificio de Arte Cubano (patio interior), se encuentra la muestra expositiva de instalaciones y esculturas de Esterio Segura: Alta voz contra la pared, en celebración de los 45 años del artista.

Segura es conocido por sus esculturas de Cristo, hechas en yeso, para la película Fresa y chocolate; donde realizaba una simbiosis de lo religioso con elementos distintivos de la cultura soviética, como la hoz y el martillo, en aquella etapa de la caída del campo socialista, y a comienzos del "Periodo Especial" en Cuba.

La contemporaneidad del artista santiaguero, nacido en 1970, y graduado de Artes Plásticas en el Instituto Superior de Arte, es un signo definitorio en su obra. Ha participado en bienales, en exposiciones colectivas y personales a nivel internacional, siendo una constante la diversidad y búsqueda de lenguajes. Con su talento singular crea mundos que trascienden, plagados de intertextualidades.

Según sus palabras: "Las claves de la utopía no han pervivido, sino que han evolucionado. Se mantienen de alguna manera como parte de la columna vertebral de todo el pensamiento que sostengo detrás de mi obra. Esta no mantiene un esquema formal o conceptual específico, sino que estoy haciendo distintas búsquedas, algunas después de diez años las sostengo aún".

Recurre en esta exposición a la misma figura icónica, aunque asociada a otros  objetos, formulando una poética diferente: Cristo presidiendo el hogar, como símbolo de la familia y la unión. Cristo atravesado por la hoz, encima de una carretilla, empotrado en un misil, en una estrella blanca rodeada de llamas; asemeja acaso a un mártir condenado al ritmo de la vida moderna, y fragmentado por la violencia cotidiana.

Aparecen piezas de disímiles materiales y estilos, como el brazo metálico con la mano sosteniendo el martillo, la aldeana con palos de esquí, impulsada por una jauría de cocodrilos, que forman parte de su arte sovietizado. Un híbrido de ave-pez flotando en las aguas. El enorme sofá gris metálico que evoca la estética del pop art.

Juega asimismo con Pinocho, personaje de la literatura infantil, pero este Pinocho transgrede su ámbito contra la ignorancia, asumiendo sufrimiento y culpa, cuando es amarrado sobre una montaña de libros, o al arrastrar una carreta llena de sacos con mercancía desconocida.

Grafitis con frases de gente común que dialogan con fe y esperanza; dibujos minimalistas de cabezas, fábricas, aviones, autos, zeppelines, submarinos, llevados al contexto de los rompimientos, los éxodos. Los grises sacos de basura, como signo para ocultar ideas, pensamientos. Y un altavoz que fulgura con sus pequeñas luces, que nos ilumina y guía para retomar el rumbo.

Todo convoca a un llamado general contra la censura, los silenciadores sociales, con la sugerente frase que reza: "No agradezcas al silencio...", donde solo la acción salvadora del arte, la creación artística, el impulso del conocimiento, el hacer y el decir, nos puede sustraer del peligro que trae la ignorancia, la deshumanización del hombre por medio de la violencia psicológica, la exclusión, y el totalitarismo.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

si la expo esta en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana es porque no debe ser muy peligrosa!!

Imagen de Anónimo

Oh! no me di cuentaEl censor