Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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Libros

Miriam Gómez: 'Cabrera Infante se divertiría mucho viendo lo que ocurre en Cuba'

Miriam Gómez, viuda de Guillermo Cabrera Infante, ha declarado este miércoles que el escritor “se divertiría mucho viendo lo que está ocurriendo en Cuba", a propósito del "fracaso más absoluto" que, a su juicio, supone para el régimen castrista el nuevo clima en sus relaciones con los Estados Unidos.

"Que los cubanos, después de 60 años de adoctrinamiento en el odio a los estadounidenses, crean que su única salvación son los Estados Unidos es un auténtico fracaso para el régimen castrista", sostuvo, en conversación telefónica con EFE desde Londres, quien fuera la compañera de vida y exilio de un cubano "que siempre añoró su Isla", de la que salió para no volver a mediados de los años 60 del siglo pasado.

Desde el fallecimiento de Cabrera Infante en 2005, Miriam Gómez está volcada en la custodia y difusión de la obra de su marido. De ahí que viva estos días con "emoción y alegría" la publicación del segundo de los ocho volúmenes que abarcarán la obra completa de quien fue premio Cervantes en 1997 y una de las voces más brillantes y personales de la escritura en español.

Mea Cuba, antes y después, editado por Galaxia Gutenberg, reúne, en casi 1.300 páginas, los escritos políticos y literarios de Cabrera Infante, algunos de ellos no publicados hasta ahora en un libro.

Hace dos años se publicaba la primera entrega de las obras completas, El cronista de cine, con sus críticas cinematográficas, un oficio que desempeñó también con pasión y que firmó como G. Caín (acrónimo formado con las dos primeras sílabas de sus apellidos), y otros escritos sobre el séptimo arte. La tercera incluirá la narrativa que publicó en vida.

"Los textos que se recogen aquí —escribe en el prólogo del libro el crítico y escritor Antoni Munné, que se ha encargado también de su edición— son el relato de una gran decepción y, al mismo tiempo, una autobiografía camuflada".

Decepción por una Revolución a cuyo éxito Guillermo Cabrera Infante, combatiente contra la dictadura de Batista, contribuyó en sus comienzos, la misma Revolución que le condujo al exilio, primero en Madrid y después en Londres, durante cuatro décadas, hasta su muerte. Un exilio que, según Munné, fue "una exigencia moral".

"Guillermo —dice su viuda— siempre quiso la felicidad para Cuba, un pueblo que nació para ser feliz. Siempre se sintió muy culpable por haber contribuido al éxito de Fidel", el "caimán barbudo", como le llegó a llamar el autor de Tres Tristes Tigres, una de sus grandes novelas.

En todas y cada una de las páginas de Mea Cuba, antes y después asoma, según Munné, la personalidad de alguien "que siempre actuó de acuerdo con sus ideas", un cubano que se sintió "engañado" y para quien "las revoluciones son el final de un proceso de las ideas, no el principio, y es siempre un proceso cultural, nunca político".

Esta reflexión, perteneciente a Cuerpos divinos, uno de sus textos, aparece impresa en la última página de este segundo volumen de las obras completas de quien se atrevió a criticar el castrismo "en tiempos en los que ningún intelectual de importancia se atrevía a hablar mal de la Revolución Cubana", advierte Antoni Munné en su prólogo.

El libro abre con las colaboraciones que Guillermo Cabrera Infante publicó, entre 1959 y noviembre de 1961, hasta poco antes de su salida obligada de la Isla, en el suplemento literario Lunes de Revolución, que él mismo dirigió.

También incluye Así en la paz como en la guerra, unos cuentos que se reunieron en su primer libro publicado, y Vista del amanecer en el trópico, germen de su novela Tres Tristes Tigres y que publicó ya en su exilio londinense.

Pero es Mea Cuba, publicado en 1992, su respuesta a quienes no dejaron de hostigarle y atacarle desde que plantó cara a Fidel Castro y su Revolución, un libro que tendría una vida azarosa, el corazón de esta segunda entrega de sus obras completas.

"El gran libro del exilio", en palabras de Antoni Munné, compendio de sus mejores ensayos sobre la cultura y la política cubana que le valieron el desprecio de los castristas, "y que motivaron el posterior calvario de descalificaciones y de insultos", insiste Munné.

Un libro, recuerda el prologuista, por el que fue tratado como "un apestado" por colegas como Cortázar, García Márquez y Fuentes, y que defendieron Vargas Llosa, Juan Goytisolo y Jorge Edwards. "Fue —escribe Munné— su libro más anatemizado, y que le sitúa entre los grandes disidentes del siglo XX".

Indignada por la reciente visita del papa Francisco a Cuba, y por sus encuentros con los hermanos Castro, un sentimiento que le ha provocado también ver por televisión las imágenes en la ONU de Raúl Castro y el presidente Obama, Miriam Cabrera Infante está convencida de que todo esto a su marido le hubiera divertido "mucho".

"Estaría muy divertido. Todo el mundo en la Isla queriendo irse y, a pesar del adoctrinamiento en contra, mostrando su amor por los estadounidenses. A eso le llamo yo un fracaso total de la Revolución", concluye.

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Comentarios [ 14 ]

Imagen de Anónimo

No se preocupen hermanos estamos en un medio democratico y al menos yo se pasar por alto las diatribas y ver la escencia de los seres humanos con nuestras dudas, imperfecciones, emociones y despertares. Cuenten los comentarios favorables y los indidiosos a pago. La obra de Cabrera Infante es imperecedera y su vida un ejemplo de como se gesto la mayor estafa que se le puede hacer a un pueblo entero que embriagado unos pudieron reponerse de la  borrachera otros continuaron siendo alcoholicos cronicos otros murieron de cirrosis hepatica mientras los estafadores continuan vendiendo el licor adulterado de "la revolucion"

Imagen de Anónimo

Ojalá y todos los escritores tuviéramos a alguien como Miriam Gómez, cuyo amor, hasta después de la muerte, continúa en el cuidado del único Cervantes que tenemos en libertad. Sí, pues a Dulce María Loynaz se lo dieron dentro del gobierno dictatorial, aunque ella no tuviera culpa alguna, por supuesto. Y el de Alejo Carpentier no cuenta, ya que no era cubano, sino suizo. Gracias, Miriam, por tu amor infinito, por tu cuidado de Cabrera Infante en vida y, después de ella, de su obra. Eres grande.

Imagen de Anónimo

Seria Buen leer el libro de las revelaciones del periodista exiliado Luis Ortega donde cuenta el acoso por parte de Carlos Franqui y Cabrera Infante a los periodista que habian trabajado en la prensa nacional antes del triunfo de la revolución,obligandolos a coger el camino del exilio. titulo del Libro: Miami Donde el Tiempo se Detuvo ,Revelaciones de Luis Ortega

Imagen de Anónimo

Es mucha mentira lo que cuenta sobre El Caiman Barbudo,ese nombre respondia a la forma geográfica de la isla de Cuba que siempre se comparó con un caiman,y en esa época la mayoria de los cubanos simpatizaban con los barbudos que bajaron de La Sierra Maestra

Imagen de Anónimo

Cabrera Infante y carlos Franqui en la década de los 60 fueron los iniciadores de las caserias de bruja contra los periodistas que trabajaron para la prensa naciona antes de la revolución ,algunos se marcharon al exilio por el acoso de estos,como fue el caso del periodista Luis Ortega,ellos eran los directores del diario Revolución , Caiman Barbudo y Lunes de Revolución

Imagen de Anónimo

Que asco leer a todos estos canallas anonimos que ecriben aqui , destilando mezquindades contra un hombre que se equivoco y que sufrio hasat su muerte por esa equivocacion, cuantos de estos que escriben han hecho algo cercano a la literatura de Cabrera Infante? cuanta miseria humana, envidia , estoy casi convenciada que es el Ministerio de Cultura y sus secuaces repartidos por el mundo los que escriben , esos que nunca llegaran ni a poetas , ni a ecritores y menos a un Cervantes. Y que solo quedaran en el recuerdo de lo peor de la cubanidad y del ser humano.

Imagen de Anónimo

Guillermo Cabrera Infante se desencantó del régimen cubano, al igual que su hermano Saba, antes de 1961. Ya se ve por donde, "Las palabras a los intelectuales" fueron una reacción de Fidel Castro en contra de un documental de Saba Cabrera Infante. Por otra parte, Miriam Gómez es una actriz, ya reconocida en Cuba antes de emigrar y por tanto es como su difunto esposo: una intelectual, y más alta que la copa de un pino, por mucho que le disguste al régimen cubano y sus seguidores. Siendo Doña Miriam, quien ayudaba a su esposo con su archivo, tiene todo el derecho del mundo a publicar lo que desee, y además, como intelectual (actriz) ha expresarse sobre lo que le venga en gana. Que tontería la de estos foristas infliltrados del G-2, tratando como en Cuba de limitar la libertad de expresión a los demás -como hacen con Miriam Gómez ahora-, ¡timba!, que la señora Gómez hable lo que le venga en gana y publique lo que le parezca, que para eso vive en democracia (hace ratón y queso) y al que no le guste que se vaya a Cuba, donde hay limitaciones para ello y se pueden imponer restricciones de todo tipo a la libertad de expresión por los dictadores y su comparsa, parte de la cual ya la estamos oyendo sin pedírselo Miriam Gómez ahora, por aquí..

Imagen de Anónimo

Creo que la situacion es patética: una viuda esta bien que se ocupe de proteger y difundir la obra de su difunto esposo, pero de ahi a reproducir y difundir sus propias opiniones, deja que desear. No es ella el intelectual, sino su esposo.Cada vez que Miriam Gomez abre la boca es el odio irracional quien habla.Por otra parte, eso de imaginar que la situacion actual de Cuba provocaria risa en GCI es un disparate y una irresponsabilidad. Ponerse en el lugar del muerto que no puede hablar!Es de suponer que GCI un gran amargado debido a la situacion de Cuba y que en definitiva era mas un desengañado por haber sido muy castrista al principio, que una victima de la dictadura. 

Imagen de Anónimo

Un gran escritor orgullo de Cuba, que siempre defendió a los cubanos que viven esclavos en la prision  de los Asesinos Castro "Cuba", así de simple.

Imagen de Anónimo

Estos "intelectuales" metidos en politica me saben a mierd@!Cabrera Infante fue un oportunista, cuando le pisaron el cayo, brinco!