Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
13:20 CET.
Música

Cj Ramone en la Casa del Alba

El exbajista de Ramones CJ Ramone y una banda de otros músicos se presentó el domingo 13 de septiembre en la Casa del Alba como parte del intercambio cultural entre Cuba y los Estados Unidos. Anteriormente estuvieron otras bandas y músicos importantes como The Dead Daisies y Quest Love.

El músico declaró que para ellos constituye una experiencia perdurable el privilegio de ser los primeros punks que arriban a la Isla.

Surgieron imprecisiones en el ajuste del horario desde el principio –programado para las 8 y 30 de la noche–, y el espectáculo comenzó una hora después, debido a problemas técnicos. Una multitud de público de todas las edades estuvo congregada de forma disciplinada a las puertas de la institución desde las 7 de la noche, en espera de su apertura.

El sitio, donde se acostumbra a traer solistas y grupos latinoamericanos, no fue una certera elección por sus inadecuadas condiciones, pues se reclamaba una producción que convocara a un número mayor de fans.

Los cubanos más avezados en el género recordarán las bandas punk de la década del 70 como The Clash, Iggy Pop y The Stooges, Sex Pistols, Los Ramones y la poesía cantada de Patti Smith con imágenes surreales.

Grupos de personas que se unieron para hacer música con inquietudes sociales, un estilo predominante que enmarcó una época signada por el desempleo, la enajenación y la inconformidad de la clase trabajadora; donde los ideales juveniles desafiaron la decadencia de un sistema como una suerte de ola contestataria y pensamiento divergente.

Luego, en una década posterior, florecerían otras bandas como Adolescents y Black Flag, despertando aquellos sentimientos dormidos. Las interpretaciones de CJ Ramone fueron condensadas, con un excelente desempeño por parte de los guitarristas Steve Soto, Dan Root y CJ Ramone, secundados por el fuerte toque de los palillos del joven batería panameño Juan Frochaux, que no decayeron ni un instante.

Los temas de tres minutos apenas, se sucedieron unos tras otros, manteniendo el ritmo bien arriba. Sin embargo, a pesar de la poca duración del concierto, que no pasó de la hora, el sonido brotó fresco, saludable, como esas bandas juveniles que se crean en las escuelas para divertirse, y que luego devienen en un trabajo con plena madurez.

Se escucharon conocidos temas de Los Ramones, como I want to be your boyfriend, y Sheena is a punk rocker, y otros de sus producciones discográficas Last Chance To Dance y Reconquista.

La experiencia punk, donde sonido fuerte predomina, convocó al baile y a corear las canciones, demostrando que en la música no hay fronteras, mucho más en el pueblo cubano, que fue marginado y acondicionado por muchas décadas a consumir determinada música. Ahora solo nos anima el mismo ideal: compartir cultura y pasarla bien.

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