Domingo, 17 de Diciembre de 2017
19:27 CET.
Fotografía

'Subway Musicians', una singular imagen de Nueva York en la Fototeca de Cuba

Por estos días está abierta al público en la Fototeca de Cuba la exposición Subway Musicians, del joven fotógrafo Juan Cruz Rodríguez. La muestra, que trae a Cuba otra imagen de los Estados Unidos, está conformada por 25 instantáneas de músicos en el metro de Nueva York, acompañadas por grabaciones de las piezas que tocaban cuando fueron fotografiados.

Sobre las intenciones tras estos retratos y para conocer más a su creador, DIARIO DE CUBA conversó con Juan Cruz, quien nació en España, pero creció en la Isla. Fue mientras estudiaba Comunicación Social en la Universidad de La Habana que dio sus primeros pasos en la fotografía.

¿Cuando terminas la carrera decides ir a Estados Unidos a probar suerte como fotógrafo?

Sí. Siempre tuve la visión de Estados Unidos como "los malos", estaba muy permeado culturalmente y siempre dije que el último país que quería visitar era ese. Son cosas que pasan, más aún cuando marchas tanto contra los americanos. Pero cuando estaba en cuarto año de la carrera ya la fotografía era algo muy serio para mí, y me dije que si en Nueva York, que es la meca de la fotografía, un gran centro cultural, lograba hacer algo, por pequeño que fuese iba a ser un gran paso.

Me aventuré a ir, no conocía a nadie y encontré a muchas personas espectaculares que me abrieron muchas puertas. Además aprendí sobre lo que era importante y a ir cerrando el ojo de lo que quiero fotografiar, empezar a entenderme a mí mismo.

¿Cuánto avanzaste en ese camino de entendimiento?

Me di cuenta de que yo fotografío gente, literalmente, o historias de gente. Creo que mi fotografía es entender a los demás. Trato de sentirme, y de que quien vea la imagen se sienta también en los zapatos de esa persona. O sea, es generar empatía al poder imaginar o pensar cómo es la vida del lado de allá del cristal, del lado de la fotografía.

La empatía es un sentimiento escaso en estos tiempos, siempre pensamos en nosotros mismos y nunca en la vida de otros. Quiero generar diálogo con el espectador y conmigo mismo, criticar; no quiero una fotografía bonita, quiero fotografías que cuenten una historia.

¿Por qué decides fotografiar a los artistas del metro?

Cuando se me estaba acabando el tiempo en Nueva York —por cuestiones legales no podía seguir en Estados Unidos—, quise aprovechar y salí con la cámara. Después hacer muchas fotos malas en la ciudad, me encontré con varios músicos en el metro. En solo 15 minutos tenía cinco fotos que me gustaron mucho. Durante dos meses me montaba en las líneas, saltaba de un tren para otro, sacaba la oreja a ver si escuchaba música y ahí me bajaba a tomar fotos.

En esta serie intenté recoger la vida de Nueva York en la figura de los músicos, la intensidad del ritmo de vida, la belleza sin presencia, porque está ahí pero no todo el mundo se detiene para apreciarla.

Las grabaciones que acompañan las fotos demuestran que son buenos músicos, que hay arte. Escucharlos fue encontrar la calma dentro del tormento que significa Nueva York, que se ve también en fotos con mucho movimiento.

No quiero que los espectadores vean a estos músicos como mendigos, no lo son. Son artistas que van allí a practicar, a ganarse un dinero libre de impuestos, o simplemente tocan con pasión porque les gusta. Es el concierto más grande y diverso en el que he estado, y gratis.

En las imágenes hay músicos blancos, negros, chinos…

Es una muestra de la multiculturalidad de la ciudad. En el metro lo mismo encuentras un instrumento africano, a alguien interpretando música clásica, un acordeón, o un arpa inmensa. En las fotos está también la diversidad racial, étnica y cultural de Nueva York.

¿Pensaste en ese momento que las fotos funcionarían en el público cubano?

Sí, nunca pensé exponer en Nueva York. Llevarle una realidad a alguien tan distante, no geográfica, pero sí culturalmente; traerla a Cuba, que estamos muy cerca y a la vez tan distanciados, era algo que yo sabía que podía ser interesante, que la gente podía apreciar. No estamos hablando del "acercamiento entre Cuba y Estados Unidos", pero sí de mostrar una realidad, porque mucha gente tiene una idea ya preconcebida de lo que es Estados Unidos.

Entonces, era importante para ti exponer en Cuba

Yo nací en Madrid, pero crecí en Cuba; en mi vida nadie podrá decirme que soy de un pueblo de Madrid, porque me siento cubano; mi formación y mis amigos están en Cuba. Me hacía ilusión exponer en la Fototeca porque es, digamos, el top de la fotografía cubana. Quería regresar y tener un logro en el país en que me formé. Cuba es la casa, una casa de la que quieres salir, pero a la que necesitas regresar.

¿En qué otros proyectos estás trabajando?

Tengo otra serie que quería exponer en Cuba, lamentablemente no pudo ser, por cuestiones burocráticas, y que pronto estaré mostrando en Madrid. Es un grupo de fotos de mujeres que hacen trabajos no tradicionales, trabajos de hombres. Mujeres cubanas de varias razas y edades. Durante seis meses estuve fotografiando por todo el país, hay carboneras de Pinar del Río, constructoras de Guantánamo.

Además quiero hacer otra serie en Cuba, no sé por qué la Isla es la fuente de creación, sobre jóvenes músicos cubanos. Hay ahora una generación muy talentosa, sobre todo vinculada al jazz, creo que es muy interesante fotografiar a estos músicos en este momento. Me quedan apenas dos semanas en Cuba, pero voy a empezar con esta serie y seguiré en otros viajes.

 

Subway Musicians continuará abierta al público en la Fototeca de Cuba hasta el día 7 de septiembre, con su invitación a conocer una pequeña parte de Nueva York, capturada por el lente de un cubano.

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