Domingo, 17 de Diciembre de 2017
10:46 CET.
Ballet

Vilma desde la cuna hasta la revolución

El pasado sábado se estrenó para el público el ballet Vilma, tal como había anunciado la prensa oficial desde el viernes 21 de agosto.

Ese día, los diarios Juventud Rebelde y Granma sacaron sendas notas, de esas que el lector puede fácilmente identificar como "caídas de arriba", o sea, de obligatoria publicación. Por mucho que cada periódico intentó adornar el texto para que pareciera propio, la coincidencia textual de oraciones y hasta párrafos delata la misma mano tras la redacción de ambas notas. En fin, que la promoción de Vilma era una de esas "tareas" que los diarios oficialistas debían cumplir "con el entusiasmo espontáneo que les orientó el Partido".

El verdadero estreno fue el viernes 28, en una función para la que no se vendieron entradas al público, pero sí fue televisada en directo por la TV cubana, asegurando que todo el pueblo de Cuba fuera testigo del "homenaje"... y de paso, que el tan anunciado estreno del día 29 no fuera realmente un estreno.

El sábado, la sala Avellaneda del Teatro Nacional estaba concurrida, pero no llena. Para la prensa se reservó una parte bastante amplia de la platea y otra parte para los invitados. Las localidades destinadas para el público no se llenaron y las acomodadoras, con sus ojos entrenados, supieron que no se iban a llenar desde antes de que empezara la función.

"Cuando apaguemos las luces pueden cambiarse para otro asiento que les guste más. Va a quedar espacio", decían a todos los asistentes.

Para describir la obra, usemos la palabra "sencilla". Para quien la sencillez sea una virtud, que lo tome como un halago. Quien quiera tomar la palabra como sinónimo de "simple", también es bienvenido.

La escenografía consiste en unos telones sobre los que se proyectan imágenes acordes al contenido de cada escena, desde un patio de juegos hasta vegetación de la Sierra Maestra, pasando por las inevitables banderas del Movimiento 26 de Julio y fotos del triunfo de la Revolución.

El vestuario de Frank Álvarez, también sencillo, pero nada descuidado ni pobre, es tal vez el mejor aspecto del ballet, aun si se toma en cuenta que la cantidad de uniformes de milicianos no tienden a enriquecer el trabajo de ningún diseñador.

El ballet es una progresión cronológica de escenas que relatan la vida de Vilma Espín desde su nacimiento (cuna incluida) hasta que ya ha triunfado la Revolución. El único atisbo de conflicto que tiene la coreografía es en la escena en que la policía persigue a los jóvenes del Movimiento 26 de Julio. El coreógrafo Eduardo Blanco tuvo a bien hasta dejar unos muertos en el escenario para que no se diga que en la obra no pasa nada. Esta escena también cuenta con la pieza más interesante de todas las compuestas por Frank Fernández.

La estructura de progresión acumulativa existe en las artes escénicas, claro está. Y aquí hay una progresión. El único inconveniente es que no se sabe qué es lo que se acumula. Información no es. La escena de la Universidad de Oriente, por ejemplo, no dice nada, aparte de que recuerda al espectador que Vilma estudió allí. Los libros proyectados en los telones no hacen más que replicar de manera innecesaria los que están en las manos de los bailarines. Ningún elemento aporta información adicional. Lo que queda claro es que en la Universidad de Oriente de los años 50 los estudiantes leían y hacían vida social. Información novedosísima, sin dudas, y que se hubiese perdido en la vorágine de la historia si al coreógrafo no se le hubiese ocurrido incorporarla en su ballet.

Si el espectador quería enterarse de algo novedoso en la historia de Vilma, más le vale creerse que las cuatro muchachas vestidas de blanco bailando alrededor de su cuna eran hadas madrinas. La existencia de esos seres podría ser la noticia.

Las escenas que tributan al aporte de Vilma luego del triunfo de 1959 van por el mismo camino: sin Vilma Espín en Cuba no existirían mujeres médicos, maestras, campesinas ni milicianas. Al menos eso es lo que dicen este ballet y la leyenda oficial.

Es curioso que en la escena final dichas mujeres terminen dentro de un corro formado por bailarines masculinos, vestidos de milicianos, que las rodean hasta casi ocultarlas a la vista del público. ¿Qué querrá decir eso?

Vilma es un ballet dedicado a una heroína, con el concepto estrecho que siempre ha tenido la Revolución de esa palabra. El ser humano no importa, no existe o no se puede hablar de él porque sería irrespetar la memoria del héroe perfecto. Por eso el público aplaudió la actuación de los bailarines, pero el entusiasmo distaba mucho de ser el habitual cuando del Ballet Nacional de Cuba se trata. Técnicamente hablando podrían ser impecables, pero hasta bailarines tan talentosos y expresivos como Anette Delgado y Dani Fernández necesitan material con el que trabajar.

Este ballet es sin dudas un trabajo por encargo en el que todos los artistas implicados tuvieron que contenerse mucho para no "faltar al respeto" a la heroína. Tal vez por eso una larga vida pudo resumirse en menos de 35 minutos y el público aplaudió, pero salió anestesiado de la sala.

En el lobby del teatro no se escuchaban comentarios. Solo una señora, que le dijo a su esposo "Menos mal que vinimos. En vivo está más bonito, porque a mí por televisión me decepcionó".

Los espectadores que no vieron la televisión el día anterior no tuvieron la posibilidad de huirle a la decepción.

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Comentarios [ 45 ]

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 no solo el ballet rindio homenaje a la camajanahttp://www.cubadebate.cu/noticias/2009/08/24/poetas-cubanas-recuerdan-a-vilma-un-poema-de-nancy-morejon/#.VfDSs7eFPcs 

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Supongo que ella hace el papel de guerrillero en el ballet.

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Habrá escenas de su hija Mariela, buscando extranjeros para poder viajar?

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La China esta "dating" con el pepillo que lo interpreta en este bodrio melo-danzante.

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Totalmente grotesco !

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 dictaduras y dictadoresnecesitan adulacion y pseudo cultura , grandes monumentos , leyendas inventadas .Es solo el ego de un dictador que siempre fue el segundon y que ahora quiere su cuota de chovinismo y adulacion.

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Habra alguna escena donde ella denuncia a Frank Pais? Lo unico qu recuerdo de esa mujer es que era tremenda HP y destruyo a mucha gente y que le tenia mucha envidia a Celia Sanches.

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Que nivel de Ballet, lo mas impresionante es el vestuario, lo deben haber comprado en la 5ta. Ave de NY donde Vilma le gustaba ir de compras o en N~o que varato!

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Ay, qué decepción. Yo pensaba que Alicia Alonso iba a hacer el papel de Raúl.

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...y para cuando un ballet para las madres cubanas que criaron a sus hijos alimentándolos  solo con la OFICODA, mientras los padres estaban movilizados o en misiones.El Bastardo.