Martes, 12 de Diciembre de 2017
11:12 CET.
Opinión

Diáspora y arqueología… ¡con Exilio incluido!

En reciente entrevista a Orlando González Esteva publicada en este diario, el poeta se lamenta de la eventual desaparición del Miami cubano sinónimo de exilio original.  Sin permiso de González Esteva, sustituiré "Miami" con "Exilio".

Dice Esteva: "El día en que desaparezcamos los que aún tenemos memoria… nada quedará, y ya son más los que ignoran que los que recuerdan, y más los indiferentes que los que, por razones obvias, no podemos dar la espalda a ese Exilio fantasma al que no tardaremos en incorporarnos".

Y agrega: "Cada una de esas desbandadas o infiltraciones de compatriotas nuestros, expuestas a formaciones y circunstancias diversas, cada vez más enconadas contra el país natal por la debacle en la que vieron naufragar su niñez, su adolescencia y buena parte de su juventud, se ha creído capaz de rehacer al Exilio, de rectificarlo, porque el Exilio anterior a ellas se les ha antojado insuficiente o deleznable... Quienes llegaron en los años 80 dieron por sentado que el Exilio era un sitio  inculto y se propusieron cultivarlo… nada queda de aquel propósito a no ser el recuerdo, también evanescente, de su presunción y su buena voluntad…"

Esta es una descripción que se acerca bastante a lo que en un principio fue la generación que se nombraría a sí misma "Generación Mariel", que en su desconocimiento de lo acontecido en exilio entre 1960 y 1980, creyó ser la primera en aportar cultura a la comunidad del destierro que le recibió. La censura y la alteración de la historia pre-1959 por parte de las instituciones culturales y docentes del régimen borraron la cronología de un siglo de vida cultural. Los que se quedaron en Cuba no se enteraron de lo acontecido previamente en la patria. Desde las oficinas de Educación y Cultura, de Patrimonio Nacional, de Bienes Culturales, y de cuanto oficialista censor tuvo potestad para hacerlo se reubicó en el anonimato a cientos de creadores que en esos 20 años pre-Mariel partieron desafectos al extranjero.

El que algunos miembros de la Generación Mariel creyeran ser "la última Coca-Cola del desierto" y la primera Cuba-Cola de Miami, sembró un leve resentimiento entre los cientos de artistas y escritores que ya iban por su vigésimo año de desarraigo.  Por suerte, ni la ignorancia, ni el resentimiento, ni el ninguneo duraron mucho tiempo. En pocos años los nuevos y los viejos armaron una más fuerte y más amplia cofradía de creadores exiliados.  Prueba del aprendizaje y reconocimiento simultáneos se palpa en lo que fue la revista Mariel, que resaltó a los predecesores en sus páginas.

No obstante, el que muchos se sintieran ignorados por los recién llegados y el deseo de sanar las heridas de ese sufrir, fue lo que inspiró el proyecto Outside Cuba/Fuera de Cuba iniciado en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, en 1984, y el de Cuba USA: The First Generation patrocinado por Fondo del Sol en 1988, en Washington DC. Y no sería un error decir que la exposición The Miami Generation de 1984-85 también haya resultado del impacto Mariel.

González Esteva se refiere en su entrevista a una visita realizada a Tampa, que fuera ciudad cubana en una época, y otra a Cayo Hueso, que fuera exilio cubano en el siglo XIX, y nos advierte que no halló ni rastro de aquella gloria:"No encontré más que desolación: ni los restos, insignificantes, justificaban la visita".

En este texto me propongo contagiar de optimismo a mi amigo Orlando González Esteva. Pero antes, veamos que ha estado pasando en los últimos siete meses desde el anuncio, el 17 de diciembre 2014, de la renovación de las relaciones entre EEUU y Cuba, con tirano incluido.  No hay duda de que la cápsula "exilio" parece estar disolviéndose.  La cubierta protectora —la distancia al menos formal de la oficialidad cubana— se fue a bolina. Cuba, con su régimen censor y dictatorial, es hoy socio diplomático y político de EEUU. El país que nos acogió con el presidente Eisenhower aúun en la Casa Blanca en 1960 no es el mismo de hoy.  Esa es una píldora difícil de tragar, sobre todo para los que llevamos medio siglo "al norte del infierno", para citar al escritor —también de Mariel— Miguel Correa.

En el campo cultural, mucho ha pasado desde el 17 de diciembre de 2014. Citemos algunos detalles:

  1. Tania Bruguera, artista cubano-americana, fue detenida, a fines de diciembre, mandada a callar mediante la Ley Mordaza, y su performance censurado.
  2. Se lleva a cabo la 12ma Bienal de La Habana, llamada ya "la Bienal del deshielo".
  3. Vemos la presencia de artistas del exilio en ella, artistas que salieron huyendo de Cuba por la censura y la falta de libertad de creación, y que ahora intentan maximizar espacios alternativos no antes permisibles en la Isla.
  4. Abelardo Mena, excurador del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y consultor de la Colección Farber en Miami, funda RM Estudios como "empresa de servicios de consultoría de arte para coleccionistas privados y corporativos".
  5. Llegan a La Habana-que-se-deshiela, coleccionistas de arte como el  multimillonario filántropo latino-miamense Jorge Pérez, para, entre otras razones, comprar obras a los artistas de Cuba.
  6. Anuncia el Bronx Art Museum, en Nueva York, un intercambio de exposiciones con el MNBA para 2016-17. O sea, parte de la colección del Bronx viajará a La Habana, y parte de la colección de La Habana viajará al Bronx.
  7. Se divulga la noticia en Miami del regreso de Los Van Van a EEUU, en gira por el país.
  8. Se publica el anuncio (por mencionar solamente uno) de Pan American Art Projects —que representa en Miami a importantes artistas cubanos exiliados— de sus cuatro próximas excursiones este año a Cuba, y cito en inglés: "Join us for our art tours of Cuba. Take advantage of our Gallery’s twenty- plus years of working with artists from Cuba with intimate studio visits and private museum tours in Havana".

(Puedo equivocarme, pero no recuerdo que el Pan American Art Projects haya organizado visitas íntimas a los estudios de artistas cubanos exiliados —Cruz Azaceta, Carlos Estévez y Gustavo Acosta, para mencionar solamente a tres de los que PAAP exhibe periódicamente en su galería de Wynwood.  ¿Eso de ser "from Cuba" quiere decir "ser de, y vivir en, la Isla"?  ¿Es que ser "from Cuba" excluye a quienes viven en lo que llamamos "el exilio"?)

No voy a mencionar las propuestas de proyectos de intercambio y visitas de investigación en las otras disciplinas, o sea, en literatura, cine, teatro, música, porque son muchas.  Estos programas existen desde hace años, e incluyen el campo académico totalmente dentro de la ley norteamericana que protege dichas colaboraciones culturales.

Creo que todo eso es positivo. Es válida la noción de que la cultura cubana es una.  Pero lo que no puede obviarse es el hecho de que la cultura cubana no habla un solo idioma, ni se plantea en un solo discurso, ni se manifiesta en un solo escenario, ni se rige por una autoridad específica, ni tiene una historia única.

Creo justo decir que el derecho —apoyado en la oficialidad del país Cuba— de lo insular a existir y hacerse presente termina donde comienza el derecho —sin ningún apoyo oficial de ningún país— de lo extrainsular a existir y manifestarse.  Y la cultura toda tiene además derecho y necesidad de preservarse.  Eso quiere decir Isla y Exilio. Relaciones o no relaciones. Embajadas o no embajadas. Deshielo o no-deshielo.

Si se le preguntásemos a cualquier cubano si sabe quién es Enrique Ubieta, además de Celia Cruz, Lydia Cabrera, Reinaldo Arenas, Olga Guillot, Heberto Padilla, y La Lupe, ¿sabría decirnos que Enrique Ubieta fue un destacado compositor clásico que falleció en junio de 2015 en Nueva York?

¿Sabría ese cubano quién fue el holguinero Gilberto Zaldívar? ¿La guantanamera Zenaida Manfugás? ¿Los habaneros René Ariza, Agustín Fernández, Ernesto Tamayo, Giulio Blanc y Roberto Estopiñan? ¿El artemiseño Manuel Martín?  ¿Los villareños Gina Pellón y Rolando Laserie? ¿Los matanceros Rafael Soriano y Roberto Valero? ¿Los camagüeyanos Severo Sarduy, Juan González, Juan Boza y Emilio Sánchez? ¿El pinareño José Fajardo? ¿Los santiagueros Daniel Serra-Badué y Pura del Prado? 

Habría que preguntarle a ese cubano si conoce a los plásticos Cundo Bermúdez, Antonia Eiriz, José Mijares, Rolando López Dirube, Mario Carreño, Ana Mendieta, Gustavo Ojeda, Nelson Franco, Jesse de los Ríos, Fernando García, Carlos Maciá, Guido Llinás, Hugo Consuegra, Carlos Alfonzo, Roberto García York, Julio Herrera Zapata, Jorge Camacho, Jorge Hernández Porto, Alfredo Lozano, Fernando Luis Domínguez, Eduardo Michaelsen, Adolfo Sánchez, Jaime Bellechasse, Jesse A. Fernández, Ernesto Briel, Miguel Cubiles, Julio Hernández Rojo, Jorge Pérez Castaño, Tony López, Juan José Sicre, Enrique Riverón, Osvaldo Gutiérrez, Juan Tapia Ruano, Domingo Poublé, Manuel Rodulfo Tardo, Rolando Gutiérrez, Sergio López Mesa, Tomás Oliva, José Ignacio Bermúdez, Juan Nickford, José Luis Díaz de Villegas, y Juan Sorzano.

¿Conocerá a los escritores Guillermo Cabrera Infante, Lino Novás Calvo, Reinaldo Bragado Bretaña, Carlos Victoria, Gladys Zaldívar, Concepción Alzola, Carlos Montenegro, Gastón Baquero, Hilda Perera, Jesús Díaz, Eliseo Alberto, Antonio Benítez Rojo, Enrique Labrador Ruiz, Leví Marrero, Ramón Ferreira, Esteban Luis Cárdenas, Guillermo Rosales, Miguel Angel Loredo, OFM, Alina Hernández, Israel Rodríguez, Carlos Franqui, José Corrales, Pablo LeRiverend, Juan Arcocha, Manuel Moreno Fraginals, Lorenzo García Vega y Justo Rodríguez Santos?

¿Habrá oído hablar de los teatristas Miguel Ponce, Raimundo Hidalgo Gato, Juan Guerra, Manolito Martínez, Heberto Dumé, René Ariza, Dolores Prida, Hilda Lee, Manolo Tourón, René R. Alomٌá, Miriam Acevedo, Emma Vilvas, Mario Peña, Clara Hernández, Luis Avila, Elizabeth Peña y Wilfredo A. Zagal?

Estos creadores, todos, vivieron, triunfaron, dejaron huella y fallecieron en Exilio. Tenemos los artistas del destierro nuestro propio cementerio, y una lista de espera, en todas las disciplinas de la creación y del saber, inimaginable.  Pero, morir no es el problema. Todos vamos a morir.  ¡El problema, como señaló el filósofo francés Michel Foucault, es qué hacemos ante "la orden a desaparecer!

Desaparecer o no desaparecer: ¡esa es la cuestión!  Esa es la disyuntiva y el reto que tenemos por delante los cientos y cientos de los que aún estamos vivos, y de los que están por seguir nuestros pasos: los artistas y humanistas, los scholars, los profesionales y directores de la cultura en este Exilio de medio siglo: no desaparecer…

El reto es seguir, perseverar, existir, contar, testimoniar, protagonizar.  El reto es escribir-nos, documentar-nos, ubicar-nos, recordar-nos, dejar-nos cual huella arqueológica en la narrativa de las artes y la cultura cubanas de los siglos XX y XXI.  Desde estas líneas le envío un poco de ánimo a mi amigo González Esteva.

En 1988, como parte del proyecto Outside Cuba/Fuera de Cuba, se organizó en la Universidad de Rutgers la primera conferencia internacional de literatura cubana de exilio, a la que dimos por nombre "Desde el Niágara hasta el Mariel".  O sea, desde Heredia hasta Arenas… Desde Villaverde hasta Montenegro… Desde la Avellaneda hasta la Chaviano.

No puede hablarse de literatura cubana sin la literatura escrita desde los diversos exilios, desde principio del siglo XIX hasta el presente. Lo mismo podríamos decir al menos de las artes plásticas.  No hay relato exacto, universal o completo de la cultura cubana, sin la cultura hecha y creada desde el exilio.

Entonces, la respuesta está clara: nos toca a cada uno de nosotros grabar en la historia el quehacer individual y el colectivo de nuestra parte de esa historia.  El recién fundado Festival Vista es ejemplo de ello. La Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami es ejemplo de ello. Los diversos proyectos editoriales son ejemplo de ello. El Centro Cultural Cubano de Nueva York es ejemplo de ello. Los diversos grupos de teatro, las revistas y diarios digitales son ejemplo de ello. El Museo de la Diáspora Cubana —el Cuban Museum— desde donde se están poniendo grandes esfuerzos para garantizar esa permanencia colectiva, promete ser ejemplo de ello. 

Hay que ponerse las pilas para que no nos falten las energías, ni nos puedan convencer de que, por haber conformado un exilio de más de medio siglo, ya no importamos, de que somos irrelevantes, de que somos parte del pasado.  No, rotundamente no.  El pueblo de Cuba —no solo sus artistas— se ha abierto paso y se ha establecido en más de un centenar de países del planeta. Cuando se dice "cubanos por el mundo" se habla en serio.  Somos el pasado, somos el presente, y somos el futuro.  Somos parte de un Todo en el que estamos obligados a continuar creando, escribiendo, viviendo, produciendo y reproduciéndonos, y además acumulando y engrandeciendo la historia.

Al decir del curador y art scholar Jesús Rosado Arredondo, también mi amigo y colega, lo cubano se ha desbordado de sus límites geográficos y ha inundado el planeta.  "Cubanos por el mundo". Yo afirmo que lo cubano seguirá siendo célebre y prolífica inundación… con Exilio incluido.


Este texto fue leído en el Festival Vista del Arte y la Literatura Independiente de Miami, en el panel "La cultura exiliada tras el restablecimiento de relaciones Cuba-Estados Unidos".

 

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Comentarios [ 15 ]

Imagen de Mamadoc

Dudo que ninguno de nuestros nombres sobrevivan al vendaval en el que estamos atrapados... Medio siglo de antes ahora son una década y pronto en un año veremos cambios que no se daban en una década, cuando no en un siglo... Vanidad de vanidades, todo es vanidad... Mi obra poética en tres lenguas es desconocida y lo seguirá siendo... lo bueno es que eso no me quita el placer de seguir siendo y de seguir creando... Por si entre tanto furor creativo tienes aún tiempo de indagar lo imponderable, date una vuelta por www.mama-doc.com  y  x www.institutosimoneweil.net

Imagen de Anónimo

Muy bueno! Entre los tantos olvidados le podriamos agregar al Dr. Gustavo Gutierrez y Sanchez, destacado jurista, politico, diplomatico y economista que como tantos otros cubanos exiliados murio totalmente borrado. Entre sus tantos logros escribio uno de los 7 borradores privados que se utlizó para la creacion de la Declaracion Universal de los Derechos Humanos de la Naciones Unidas. El mismo borrador que la delegacion cubana llevó a San Francisco en 1945. El mismo borrador que John P. Humphry nos dice que inspiró "the draft declaration of the International Duties and Rights of the Individual." Tambien fue Gutierrez escojido para escribir el borrador que fue utilizado para la creacion de la Constitucion cubana de 1940 por ambas camaras. Agragle la creacion del famoso (en aquellos tiempos) Codigo Electoral de 1943 que Castro tan cinicamente declaraba desde la Sierra que hiba a restaurar. Nos borraron todo lo bueno de la epoca republicana y somos los exiliados que hemos orgullosamante preservado esa epoca de oro...con todos su defectos y calamidades. Aunque han sido noticias amargas lo que nos han forzado tragar desde diciembre 17, somos los del exilio que juntos con los de la isla desenmascaremos las grandes mentiras color verde olive. Para mas sobre GGS visite www.drgustavogutierrez.blogspot.com.

Imagen de Anónimo

¿Nadie se percata que este escrito es sobre la escritora? Es su conferencia en Rutgers, su ponencia y el museo donde trabaja en Coral Way. Se coloca en el tablero, se da legitimidad y asegura su trabajo. Y este… no es un argumento ad femina… jajajaja. 

Imagen de Anónimo

Francamente no entiendo algunos razonamientos de este trabajo ni estoy de acuerdo con algunas menciones de personas en él. Creo además que si se fuese a ser justo debiera recordarse a otros profesionales de prestigio, brillantez y gran alcance en ramas como la Economía, la Ingeniería, la Medicina y muchas otras, losque se esforzaron más por tratar de luchar por una Cuba libre y democrática y cuya valía es muy superior a la de gran parte de los mencionados.

Imagen de Anónimo

Creo que, contrario a lo que afirma esta sñora, el éxodo de Mariel trajo consigo en corto tiempo, además de la consabida morralla, un número significativo de personas creativas en el campo de las letras y las artes, algunos de genuino talento, que no ignoraban los logros de los cubanos exiliados previamente. Todos los que vinimos en ese éxodo sabíamos quiénes eran Gastón Baquero y Lydia Cabrera, así como otras figuras que se habían ido antes que nosotros.  Nos desayunamos con las obras de otros, como Carlos Alberto Montaner y Carmelo Mesa Lago, por ejemplo. Y nadie tuvo que explicarnos quién era Guillermo Cabrera Infante. Eso de que los salidos por Mariel se creyeran la "última Coca-Cola" no se ajusta en absoluto a la verdad y es uno de tantos pujos que se encuentran en este artículo. La autora no se atreve a decir, desde luego, que la más reciente oleadas trae a personas que no han tenido nexo alguno con los estratos culturales del exilio; simplemente los desconocen, pero poco a poco empezarán a apreciar los logros de quienes les precedieron. Es cuestión de tiempo... si el reguetón no se interpone.

Imagen de Anónimo

Otra pregunta: ¿Por qué esa entrevista con González Esteva, que se le debía desde hace muchos años, décadas, tuvo que esperar por la llegada de un escritor joven de Cuba, recién arribado a Miami? ¿Por qué ninguno de los intelectuales citados se sentó antes con González Esteva y le preguntó qué pensaba, de dónde había salido, cuáles eran sus opiniones? Pues, sencillamente, por la abaulia crónica de que padece el Exilio. Nadie está dispuesto a celebrar nadie, a presentarlo, investigarlo, hacerlo hablar. Todos están ocupados en sus propias personas, incluído el entrevistado, que pertenece a esa vieja estirpe de poetas parnasianos sin ninguna relación con su entorno. Lo más asombroso de la entrevista con Orlando González Esteva es el desfasaje, el olor a naftalina que despide su Miami. Tampoco él ha mirado en derredor en los últimos 30 años. Se quedó varado en Mijares y Manfugaz, o si acaso llega hasta Ramón Alejandro.

Imagen de Anónimo

Esto es un arroz con mago sin mucho sentido: Jesús Díaz y José Mijares, pintor que ya el señor González Esteva había elogiado antes, ¿juntos?? ¿Moreno Fraginals en la lista de exiliados? ¿Guilio Blanco y Jesús Rosado en la misma oración? Lo más atacante de este escrito es el dúo de Gina Pellón y Rolando Laserie, de solo imaginármelo me duele la barriga. Mijares fue un pintor bastante maluco, que representa, eso sí, el mercado de cubanerías para consumo de la burguesía miamense alrededor de la época en que el Big Five Club estaba en su apogeo. Andy García debe tener un par de Mijares en su casa de Brentwood. Si el Exilio está mal representado es porque, sencillamente, no ha sabido crear las instituiones adecuadas, ni los medios de prensa, ni revistas literarias, ni nada que valga la pena. Las Ediciones Universal, los libros que hacía Salvat, merecen encomio porque rescataron un gran número de autores sin editor, como Reinaldo Arenas y Lydia Cabrera, pero los libros en sí eran de la peor calidad, jamás hubo gusto, ni cuidado, ni intención filantrópica, se salvaron de milagro. El Mueso Cubano fue un buen esfuerzo que no llegó a ninguna parte. Culturalmente hablando el Exilio ha sido un fracaso. ¿Por qué traer a colación a René Ariza que vivió de homeless, de loco de parque, y del que solo queda un librito de cuentos que sacaron sus amigos después de su muerte? 

Imagen de Anónimo

Depende de lo que usted llame exiliado. A juicio mío, todo aquel que pase más de la mitad de su vida en un país que no es el suyo ya es más del sitio que le acogió que de su país original. No es exilio, sino nueva morada. Un escritor que escribe en castellano desde EEUU sobre vivencias cubanas o de cubano "de afuera" es, a mi parecer, un autor estadounidense que se expresa en español, ni más ni menos. ¿Para qué seguir aspirando a ser vástagos de una nación cuyo mismo pasaporte nos negamos a ostentar? Los Castro devoraron a Cuba y nos entregaron al mundo. Algunos salimos de allá a patadas, gritos y escupitajos. ¿Y queremos eso como punto de referencia? Por Dios. Todo esto me parece en extremo provinciano.

Imagen de Anónimo

se habla y discute el exilio, inclusive, Exilio, pero no el poder que lo domina.  Se trata de un asunto político, no sentimental, nostálgico.  Poder, los que manejan el poder mediático, electoral, casticista en el epicentro Miami

Imagen de Anónimo

La tergiversación es enorme, dentro y fuera. En ese sentido textos como este o la entrevista a OGS, contribuyen --polémicamente, como debe de ser-- a esclarecer, a debatir sin ignorancias. Por ejemplo, ¿cuántos jóvenes intelectuales saben que Mirta Aguirre escribió nada menos que tres poemas a Stalin, todo un record; qué José Antonio Portuondo con su propia mano borró del Diccionario de la Literatura Cubana a los exiliados; o que Juan Marinello sostuvo que el arte abstracto era decadente? Sin embargo, los tres trogloditas brillan en instituciones y cátedras de la dictadura.  Y  es sólo un ejemplo entre cientos... Ileana Fuentes merece nuestro respeto, como parte de un muy complejo desafío, porque tiene razón en cuanto al sistemático ninguneo.  Cuidado con el llamado "fuego amigo". JPS