Lunes, 11 de Diciembre de 2017
20:15 CET.
Opinión

La interminable ruta funeraria de Martí

Han terminado los homenajes y ceremonias por los 120 años de la caída en combate de José Martí, ha concluido el coro de letanías, encomios y delirios líricos, se han callado por un rato los sacerdotes del martianismo.

Pero hace 120 años, el cadáver de Martí todavía no había recibido sepultura aún. Caído en la tarde del 19 de mayo, el insigne muerto no sería enterrado hasta varios días después, en medio del calor y la lluvia constante.

La primera vez que vi la terrible foto del cadáver fue en el blog de Arsenio Rodríguez Quintana, que la había tomado de la página web de la Unión de Periodistas de Cuba, donde se hace un detallado recuento de la ruta fúnebre del Apóstol.

Cuando Martí, el 19 a las dos de la tarde, cae a tierra ante la descarga de fusilería española y es posiblemente rematado en el suelo por un voluntario, se revisan sus pertenencias para identificarlo y es reconocido además por dos personas que lo habían visto antes.

La ruta fúnebre

El coronel José Ximénez de Sandoval, que dirige la tropa peninsular, ordena llevar el cadáver a Remanganaguas, donde podrá telegrafiar a sus superiores en Santiago de Cuba para informar lo sucedido.

Una pequeña fuerza mambisa al mando del General Quintín Banderas, bajo la intensa lluvia, intentará durante todo el camino recuperar el cuerpo, lo que resulta imposible por la superioridad numérica del enemigo.

Al día siguiente, por la mañana, José Martí es enterrado en el cementerio de Remanganaguas bajo el cadáver de un sargento español también muerto en combate. Por la noche llega a España la noticia de que ha muerto el "Presidente de los mambises cubanos".

El día 21 el hecho es informado por la prensa alrededor del mundo y, el 22, el director del bisemanario cubano La Caricatura —que publica fotos de actualidad— encarga al experimentado fotógrafo Higinio Martínez que marche a Santiago de Cuba para cubrir el acontecimiento.

Ese día, en Remanganaguas, se exhuma el cadáver de Martí mientras todavía por los alrededores insisten las fuerzas de Quintín Banderas, y al día siguiente, 23, se realiza la autopsia y embalsamamiento del cadáver.

El Segundo Batallón Peninsular, de 1.500 hombres, llega el 24 al pueblo para custodiar el cuerpo hasta Santiago de Cuba. Al día siguiente, colocan el cadáver en un tosco ataúd de cedro construido por un aprendiz de carpintero adolescente y llegan a Palma Soriano, siempre hostigados por los hombres de Quintín Banderas.

Durante algunas horas, antes de llevarlo al cuartel, se expone el ataúd abierto en un parque de la ciudad para que nadie dude del terrible golpe que han dado las fuerzas españolas.

El 26, la enorme columna, tiroteada a ratos por los mambises de Banderas, logra llegar a San Luis y desde allí el cuerpo es conducido en tren hasta Santiago de Cuba, a donde llega al atardecer y a cuyo cementerio de Santa Ifigenia es llevado bajo la mirada consternada de la gente.

A las ocho de la mañana del 27 comienza el militarizado entierro. El fotógrafo de La Caricatura toma varias instantáneas del servicio fúnebre y del cadáver, la última y dolorosa foto del héroe cubano a ocho días ya de su muerte.

Por orden del Gobernador de Santiago, el coronel Ximénez de Sandoval, ya que nadie se animaba a despedir el duelo, pronunció unas pocas palabras de despedida a quien no consideraba él un enemigo, sino simplemente un hombre al que "las luchas de la política colocaron ante los soldados españoles".

Luego, el ataúd fue situado en el nicho 134 del cementerio. Sin embargo, todavía, en el transcurso de los años, sería movido al Templete, después al Retablo de los Héroes y finalmente descansaría en el mausoleo que se le erigió en Santa Ifigenia.

Un rostro de yeso o de papel

El destino posterior de la imagen de Martí durante estos 120 años no ha sido menos tortuoso.

Sabemos que este hombre vivió la mayor parte de su vida en el extranjero y en Cuba era muy poco conocido. Después de su regreso final, a veces la gente confundía su nombre. Un campesino trajo una vez un pollo al campamento para el general "Matías".

Antonio Oliva, voluntario del ejército español, entró en una tienda de Remanganaguas el día 20 de mayo y pidió un trago del popular licor de anís "Mañanitas de Carabanchel" celebrando que había rematado al líder de los mambises, "un tal Martínez o Martín", como relató el adolescente carpintero que luego armó su ataúd.

Hoy todos conocen muy bien en Cuba su nombre, cualquiera cita sus palabras y los escolares recitan sus versos y ponen flores ante los incontables bustos de yeso que hay por todo el país, pero ese Maestro, ese Apóstol, tiene realidad y significado en la vida de muy pocas personas.

Las mentiras y manipulaciones históricas del castrismo han hecho un daño mortal al martianismo. La sombra nefasta de Fidel Castro ha devorado la vitalidad que le quedara a la figura del prócer cubano por excelencia y, para colmo, el propio eclipse del mito revolucionario ayuda al eclipse del mito martiano.

Es muy extraño para el cubano aquel hombre cabalgando un magnífico caballo blanco, vestido de negro, con sombrero de castor y un revólver plateado con cachas de nácar en la mano, y para acercarlo lo imaginan borrachín y mujeriego.

No es probable que el culto martiano desaparezca por completo, pero la historia y la realidad misma son implacables y, en nuestro caso actual, los jóvenes tienden obligadamente a ser prácticos y a desdeñar todo idealismo.

Recuerdo que un día, al atravesar un grupo de muchachos que conversaban en una acera, escuché nombres de próceres. Uno de ellos sentenció: "Un Martí no me sirve para nada. Yo quiero un Washington".

Claro que hablaban de dinero.

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Comentarios [ 20 ]

Imagen de Anónimo

Me impactó la foto que acompaña el texto. Si el cadáver fue embalsamado el 23 de mayo de 1895, como dice el autor, y el pie de foto señala que corresponde a la exhumación en 1907... ¿Esqueleto limpio en 12 años? ¿Mala calidad del proceso de embalsamamiento? Al margen de todo, incluyendo la manipulación de los textos matianos para servir a cualquier bando, para mí Martí sigue cabalgando en sus versos y en La Edad de Oro, y especialmente en su discurso Nuestra América.

Imagen de Anónimo

En la historiografia olvidada por el castrismo resalta el libro del doctor Nelson Carbonell titulado Los Ultimos Dias de Marti ( La Habana,1937),donde bien se documenta el itinerario del cadaver y los examenes forenses que se le practicaron.Ademas de la referencia a la exumacion y estudio de los despojos en 1907. Los antropologos de los primeros tiempos de la Republica examinaron con rigor y respeto los restos oseos de los principales proceres caidos en la guerra de independencia para atestiguar su legitimidad historica, valga el caso de los del mayor general Antonio Maceo y de su asistente Gomez Toro, por el catedratico Luis Montane,en 1899,ante la presencia del propio general Gomez. La competencia de aquellos especialistas es un referente ante los dudosos reconocimentos de los modernos especialistas oficiales ( los A.Martinez y R.Rodriguez et al,) que supuestamente desvelaron la guesera guevarista en un paramo del oriente boliviano.A veces los huesos dicen de lo falsario de sus interpretes, como en este caso de la antropologia oficial castrista. Y no se puede esperar que los camaradas de la lucha electronica sean informados de ello por los companeros de la seccion ideologica de la seguridad del estado biranico.Pablo J.Hernandez Gonzalez 

Imagen de Anónimo

el anónimo, ahora de las 2:42, además de no saber de qué está hablando, no comprende lo escrito. Dice que el artículo no dice que Quintín Banderas persiguió la columna de Sandoval, cuando puede leerse: "El coronel José Ximénez de Sandoval, que dirige la tropa peninsular, ordena llevar el cadáver a Remanganaguas, donde podrá telegrafiar a sus superiores en Santiago de Cuba para informar lo sucedido. Una pequeña fuerza mambisa al mando del General Quintín Banderas, bajo la intensa lluvia, intentará durante todo el camino recuperar el cuerpo, lo que resulta imposible por la superioridad numérica del enemigo. Al día siguiente, por la mañana, José Martí es enterrado en el cementerio de Remanganaguas bajo el cadáver de un sargento español también muerto en combate".Pregunta para el anónimo ilustrado: ¿Quién dice el artículo que persiguió a la columna de Sandoval hasta Remanganaguas?De paso insiste en pasar como autopsia el acta de reconocimiento del cadáver de Martí. Pregúntenle a un médico forense y así podrán percatarse dónde radica la ignorancia.

Imagen de Anónimo

Felicidades x el articulo, Santana...esa es la forma, realista y practica, de recordar a Marti..Seria perfecto dejarlo en su tiempo, pues fue un hombre de su epoca...Su obra ha servido sobre todo, como instrumento de propaganda y esclavizacion de sus compatriotas, a manos del nazi-castrismo...Lo dice alguien que vive en "el monstruo' y conoce las entrañas....de Publix y Whole Foods, maravillosos supermercados repletos de delicias para el paladar, donde con unos pocos "Washington" ganados con el trabajo, le das gracias a la vida y a Dios, por vivir lejos de aquel infierno castrista...Y, dicho sea de paso, deberia institucionalizarse la sana constumbre de cremar a los muertos, lo cual contribuye a la evolucion de las almas en el mas alla, y disminuye las tentaciones de esas mismas almas por regresar a esta sufrida tierra a seguir jodiendo una y otra vez, a ver si se deshace la maldicion que pesa sobre Cuba...Por un futuro de anexion a los EE UU, unica solucion practiva y viable para el futuro de Cuba!!!

Imagen de Anónimo

Ximenez de Sandoval,,era un militar de honor, y Mason, trato a Marti como Mason y en consecuencia como a un hermano que se debia dar respeto y homenaje,,esa es la verdadera historia...

Imagen de Anónimo

Anónimo 2:10, el doctor Pablo Valencia hizo una necropsia o autopsia de Martí y embalsamó su cadáver. La autopsia ha sido publicada parcialmente en varias ocasiones y el historiador Rolando Rodríguez encontró el original en un archivo español y lo publicó íntegramente en su libro "Dos Ríos, a caballo y con el sol de frente".En cuanto a que Quintín Banderas persiguiera a la columna de Ximénez de Sandoval, el artículo no dice nada de eso ni tampoco mi comentario anterior, así que te lo has inventado tú para chanchullear.Lee un poco más, en vez de querer desacreditar desde la ignorancia.

Imagen de Anónimo

El anónimo de 4:21 no sabe de qué está hablando. La columna que marchó a Remanganaguas fue la que peleó en Dos Ríos, al mando de Ximénez de Sandoval.  Los ataques a la columna de Michelena son otra cosa. Y el doctor Valencia no practicó autopsia alguna, sino que corrió el trámite conocido como "levantamiento del cadáver", que es puro reconocimiento y no llega al detalle de la autopsia. Así que el chanchullo y la difamación vienen por otro lado: del anónimo "ilustrado".

Imagen de Anónimo

A ocho dias de la muerte.http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Grabado_del_cad%C3%A1ver_de_Jos%C...

Imagen de Anónimo

todo lo de Martí se ha convertido en lugar de cita del nihilismo pedestre, el disparate, el resentimiento, el espejismo, pues no son muchos los que discurren sobre el tema o les preocupa su política.

Imagen de Anónimo

Esto tambien les puede interesar.http://www.cubanet.org/htdocs/CNews/y04/may04/19o12.htm