Jueves, 29 de Septiembre de 2016
01:28 CEST.
Ballet

El BNC presenta nuevos bailarines principales y un 'Don Quijote' que no luce

Este fin de semana el Ballet Nacional de Cuba presentó en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional el afamado ballet Don Quijote. Una reposición esperada, con expectativas que no fueron cumplidas y la "presentación en sociedad" de nuevos solistas.

Los grandes clásicos siempre han sido la carta de triunfo del Ballet Nacional de Cuba en todo el mundo. Han sido su gran apuesta y única vía de sobresalir, consecuencia de la poca disposición y barreras económicas que impiden que coreógrafos de renombre internacional lleguen a Cuba con los aires contemporáneos en sus danzas.

Sin embargo, la última puesta en escena de Don Quijote (coreografía de Alicia Alonso, Marta García y María Elena Llorente), uno de los ballets más exigentes técnica e interpretativamente para los bailarines, dejó mucho que desear.

Hace tiempo que se veía venir. La oleada de fugas de bailarines cubanos en busca de mejoras económicas y otras experiencias artísticas más allá del clasicismo ha hecho mella en las filas de la principal compañía de danza de la Isla.

Sin hablar de las figuras principales que asumieron los roles de Basilio y Kitri en este Quijote cubano, el cuerpo de baile resulta la principal preocupación.

Reconocido en el mundo por su homogeneidad, sentido del espacio, de la musicalidad y los estilos, el cuerpo de baile cubano ha ganado incluso premios como el Grand Prix de la Ville de París en los años sesenta, con Giselle. Hoy día todos los bailarines que lo componen son muy jóvenes y asumen su profesión, al parecer, con poca seriedad.

El cuerpo de baile de una compañía clásica es todo. Si los primeros bailarines son la cara visible, el resto de la compañía es el puntal que permite que las puestas en escena destaquen y luzcan grandes.

Coordinaciones pobres y sin gracia, conversaciones en escena entre los bailarines, olvido del estilo especifico de las danzas españolas asumidas desde el clasicismo para Don Quijote y poco sentido de la entrega, son algunas de las características que mostraron sus integrantes durante dos fines de semana.

De los solistas hay que agradecer los estrenos de los recién promovidos a bailarines principales Dayesi Torriente, como Mercedes, y Luis Valle, como Basilio. La primera es una bailarina excepcional a la cual poco uso ha dado la compañía.

Valle posee una técnica de grandes, aunque debe trabajar en la interpretación. Lo contrario del también principal Alfredo Ibáñez, quien igualmente se estrenó, pero que posee exquisitas formas de partenaire y asume con prestancia los personajes. No es un bailarín virtuoso, y no debe exigírsele como tal, pero debe destacarse su versatilidad para interpretar cualquier rol.

Momento de reconsiderar las prioridades para el Ballet Nacional de Cuba. ¿Brillan sus solistas, o la compañía toda? Al parecer la apuesta está clara.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

    Buenooo,¿ Y despues que pase la gran pesadilla que quedará en pie?

       el bobo alipio*'+

Imagen de Anónimo

Ya esa compañía perdió el rango de primera clase, y eso solamente ha sucedido por la maldita Robolucion que destruye todo. Los primeros bailarines se han asilado por la sencilla razón que el BNC dirigido por la arpías de Alicia no dejaba desarrollarse ningún bailarín que pudiera opacarla, los solistas que bailaron con ella no podían bailar con otras primeras bailarinas, el salario por el piso, las necesitas a diario. En Cuba había compañías no solo el Ballet, Danza Nacional, conjunto Folclórico Nacional, opera y zarzuelas, teatro musical, y ya de todo eso solo el sueño.