Martes, 27 de Septiembre de 2016
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Danza

Ciudad en movimiento

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En la noche del domingo 19 de abril tomaron vida por última vez, hasta nuevo aviso, las calles, plazas y museos más transitados de La Habana Vieja. Bailarines, zanqueros, actores, estatuas vivientes y músicos de Cuba y el extranjero fusionaron sus interpretaciones para dar lugar a la clausura de la vigésima edición del Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, "Habana Vieja: Ciudad en Movimiento".

El evento, que se realiza anualmente desde 1999 en el Centro Histórico de la Ciudad, es organizado por la Compañía Danza Teatro Retazos (y su directora Isabel Bustos) y la Oficina del Historiador de La Ciudad; además, recibe el apoyo del Centro de Teatro de La Habana y del Centro de la Danza, por no mencionar otra extensa cantidad de patrocinadores de mayor peso con los que también contó.

Bajo la temática Ciudad en Movimiento, el evento propuso acercar al espectador al mundo de la historia, la arquitectura y el diseño del hermoso y detenido en el tiempo barrio de La Habana Vieja, contando historias a través de exposiciones, conciertos, video arte, performances, e insistiendo en la búsqueda de un lenguaje "claro y entendible".

Se dieron cita artistas de 16 países invitados y alrededor de  60 compañías, de ellas, más de 30 pertenecientes a la Isla.

Dentro de las propuestas bien recibidas por el público se incluyeron la exposición audiovisual Retazos evoluciona…, y la puesta en escena Crisálida (Premio Nacional de Danza) coproducción entre Danza Teatro Retazos (Cuba) y Memory Wax (Suecia), de la cual esta publicación tendrá detalles más adelante.

Otra propuesta peculiar desde su concepción fue la obra Inside it is raining, de la Company E, radicada en Washington DC y dirigida por el coreógrafo y bailarín Paul Emerson. El propio Emerson aseguró que "para nosotros es un honor poder estar aquí. El arte no tiene fronteras, está para proponer entendimientos e intercambios". Desde 2013 se habían iniciado conversaciones para la visita de la compañía a Cuba, lo cual como era de esperar, resultó difícil, incluso bajo términos y condiciones diferentes.

Tras el inicio de conversaciones entre ambos gobiernos, está siendo posible que artistas norteamericanos pisen suelo cubano y viceversa, en calidad de "embajadores culturales".

Durante cinco largas jornadas tuvieron lugar encuentros, exposiciones, conferencias, muestra de video-danza; en las tardes, clases magistrales, pasacalles, talleres, y para cerrar las noches, espectáculos. Entre las principales sedes estuvieron la Casa de África, la Casa Guayasamín, el Museo de Bellas Artes, la Fábrica de Arte Cubano y el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales.

La directora del evento, Isabel Bustos, y su coordinador general, Eugenio Chávez, expusieron: "Dentro de los objetivos principales de este Festival y sus organizadores se encuentran promover e incentivar la creación artística y el desarrollo de creadores e intérpretes danzarios. Es necesario establecer una plataforma sólida de intercambio entre creadores de festivales en las distintas ciudades del mundo; revalorizar el patrimonio arquitectónico de las ciudades, así como su memoria histórica y cultural".

Colateral al Festival de Danza Callejera, sus organizadores convocaron a otros dos eventos de igual importancia, el X Festival Internacional de Videodanza DVDanza Habana, Movimiento y Ciudad(Del 15 al 19 de abril), y la Cuarta Jornada de Intercambio entre artistas escandinavos y cubanos, TRANSITOS-HABANA (Del 15 al 26 de abril).

Se trata de un acontecimiento cultural que florece cada año, reservando  un espacio necesario para la danza callejera cubana e internacional, en el que confluyen bailarines profesionales, estudiantes de las escuelas de arte, aficionados…

Del 15 al 19 de abril, La Habana Vieja sirvió de escenario, abrió sus calles, plazas, patios y rincones más íntimos con la finalidad de dar vía libre a  la danza, que habló por si sola y nos contó algunos de los secretos que encierran las paredes de este barrio detenido en el tiempo, un destino perseguido por los turistas que va mucho más allá de la simpleza y superficialidad con que lo describen. La Habana Vieja, centro histórico de la capital, fue una vez más fuente de inspiración de los artistas que la cortejan.