Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
16:18 CEST.
Libros

Un homenaje a Cabrera Infante en la Feria de La Habana

La semana pasada funcionó en La Habana una Feria del Libro que tiene como sede La Cabaña, una antigua fortaleza militar habanera con más parentesco con la represión y la muerte que con la poesía y la literatura: allí instaló su cuartel general Ernesto "Ché" Guevara en enero de 1959. De todas formas, por esos días se vendieron libros y la gente buscó algo que leer entre los estantes donde se presentaban como joyas de las letras las antologías de discursos de Fidel Castro y de Hugo Chávez, y recorrieron con desesperanza las tribunas donde se presentaban piezas que aplauden o silencian lo que pasa en la vida.

Lo más curioso de la Feria de La Habana es que los libros del autor más importante del país tenían que venderse de manera clandestina. Lo hizo, por ejemplo, un hombre alto y bien vestido que se movía entre los grupos de eventuales lectores y decía en voz baja: "Tengo algo a buen precio del Maestro de Gibara".

No mencionaba escritor. Se refería nada más que al nombre del pueblo de la zona oriental de Cuba donde nació, en la primavera de 1929, Guillermo Cabrera Infante, Premio Cervantes de 1997 y fundador, con su geografía de la noche habanera, de un país más querido y esplendoroso que el que dirigen los que lo prohíben.

El escritor cumplió la pasada semana su primera década de inmortalidad verdadera y en este tiempo ha publicado cuatro libros que redimensionan su obra y afirman su leyenda de rebeldía personal. Ahí están, con plena vigencia en manos de los lectores de España y América Latina sus nuevos títulos publicados por Galaxia Gutenberg: La ninfa inconstante, Cuerpos divinos, Mapa dibujado por un espía y el primer tomo, dedicado a su crítica de cine, de sus Obras completas.

En esas obras renace en cada párrafo la fuerza del creador de una prosa única, en la que el lenguaje de la calle, el humor fino, los juegos de palabras y la visión de un reportero puro se tejen con una descarga de saxofón y de tambores en el fondo de la sala donde la máquina de escribir y, después el ordenador, marcan el ritmo.

La extraña gestión comercial de la obra del escritor en la Feria del Libro de La Habana está contada en una excelente reseña del periodista Iván García que vio al personaje y escuchó su propuesta. Creo que mientras permanezca en el poder el grupo de compadres que obligó al autor de Tres tristes tigres a salir de su tierra, esa manera de hacer circular sus libros en Cuba es un homenaje a Cabrera Infante.

Comentarios [ 7 ]

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El mejor testimonio en apoyo de lo propuesto por Raúl Rivero es de... ¡Senel Paz! ¿No recuerdan en la versión original de su cuento "El lobo, el bosque y el hombre nuevo" -que edulcorada pasó a la pantalla como "Fresa y chocolate", a dúo con Titón- que el protagonista debe "embarajar" con un forro de periódico que está leyendo un libro de Vargas Llosa?

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Delgado Pruna, claro que sí. Estoy seguro de que también encontraste en esa biblioteca "Mea Cuba", el resto de los libros de Cabrera Infante y la obra completa de Reinaldo Arenas y de Heberto Padilla. Lo de la censura castrista es una difamación y si algunos escritores no son publicados por las editoriales estatales cubanas es porque esos malagradecidos escritores no han querido ser publicados en Cuba. Lezama Lima nunca fue censurado sino que prefirió el silencio, y lo mismo pasó con Piñera. Y Raúl Rivero puede ser editado en Cuba cuando él lo decida. La censura no existe, es un invento de la mafia de Miami.

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Estimado Raúl Rivero: En 1992, cuando ingresé en el Instituto Superior Pedagógico de Sancti Spíritus, pude consultar e incluso leer después Tres tristes tigres, editado por la Colección Ayacucho. Así de simple: cualquier estudiante tenía a mano esa obra.

¿Por qué no se publica a Cabrera Infante en Cuba? Pues porque él no lo quiso. Ciertamente no pensaba en sus lectores sino en la política. Una y otra vez.

Atentamente

Arturo Delgado Pruna, editor.

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Su importancia estriba en el odio que se gano del gobierno de Cuba no como Carpentier que recibio loas...por algo sera.

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No se pero me parece q Jose Marti, Carpentier, Nicolas Guillen, Reinaldo Arenas, Fina Maria Marruz, Dulce Maria Loinaz, Lezama,...son tan populares y leidos como Cabrera Infantes. Es dificil decir quien es el escritor cubano mas conocido, leido o famoso, pero respeto su opinion.

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Resentido de las 4:19 pm. Es ganador del Cervantes, el Biblioteca Breve, sus Obras Completas se editan y estudian en universidades, y es un crítico de cine importante a nivel internacional. ¿Qué más quiere?  Algo de lo que carecen otros de allá y acá, les duela o no. Que nos guste o no es otra cosa. Y otra cosa interesante es la versión a lo Walt Disney que ofrece en El Herald la camarada Uva de Aragón Clavijo sobre el el mismo evento. Aunque mirado con cuatro ojos distintos.

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Bueno, RR exagera, porque GCI no es "el autor más importante del país".  ¿De dónde sacó el poeta esa afirmación tan embullada? JPS