Domingo, 2 de Octubre de 2016
00:21 CEST.
Cuba-EEUU

Las relaciones Cuba-EEUU en la Feria del Libro

"Nosotros lo que reclamamos es que dejen de pasarle dinero a los partidos contrarios a la revolución, a la oposición política, a la disidencia. Que dejen de pasarle dinero. Se trata de eso. No se trata de que renunciemos a hablar del tema de la democracia y de los derechos humanos. Yo entiendo que esa es la política de Cuba, y si esa es la política de Cuba y ha sido reiterada por el compañero Raúl, lo lógico es que haya una convención para debatir sobre ella", dijo Rafael Hernández en el espacio dedicado a los debates de la revista Temas en la Feria Internacional del Libro de la Habana.

El panel "Relaciones EEUU-Cuba", compuesto por el economista Jorge Mario Sánchez; Peter Kornbluh, analista principal en el National Segurity Archive de EEUU; y Rafael Hernández, no se había dicho nada tan radical. Tanto las ponencias, circunscritas a 10 minutos, como las intervenciones de tres minutos, habían estado sobre la base de la conciliación y la necesidad de incluir a todos en la transición que se avecina, tomando como punto de giro, el 17 de diciembre de 2014.

Según Hernández, la discusión sobre la libertad, la democracia y los derechos humanos en Cuba está incluida entre "las seis falacias que describen las relaciones Cuba-Estados Unidos y que aparecen constantemente". El resto de las "falacias" son: la base naval de Guantánamo, el establecimiento de las embajadas, la preparación o no del pueblo cubano para recibir al pueblo norteamericano, internet y la relación con los emigrados.

Aunque habla de otras dos "ideas inverificables", como que EEUU decide establecer relaciones con Cuba porque Venezuela está en una situación difícil o que el lobby cubano-americano determina la política de EEUU hacia Cuba.  

Hasta ese momento, la agenda de la revista Temas había sido solo para poner sobre la mesa, a un público supuestamente más diverso del que acostumbra a ir al espacio habitual de los "Últimos Jueves", cuestiones medulares de las relaciones Cuba-EEUU.

Peter Kornbluh consideró que es imprescindible que el Gobierno cubano salga de la lista de patrocinadores del terrorismo. La Habana continúa en esa lista "no porque Obama quiera que Cuba haga más concesiones, es simplemente porque para sacarla de la lista hay procedimientos en el Departamento de Estado". Era necesario "guardar el secreto" y no iniciar una discusión de ese tipo "hasta llegar al éxito del 17 de diciembre", cuando el presidente estadounidense y Raúl Castro anunciaron un acuerdo para restablecer relaciones diplomáticas.

Jorge Mario Sánchez se refirió a tres puntos en concreto: uno son "los referentes que utilizamos en los análisis de las relaciones bilaterales"; "el segundo, son los efectos, los impactos para Cuba, desde una perspectiva cubana", "y el tercero, es con relación a las expectativas que ha generado el proceso". Y partió de que más del 80% de la población cubana ha estado "bajo condiciones totalmente anormales. Esto quiere decir, bajo el bloqueo, bajo el embargo".

Sheryl Lutjens, profesora y directora de Estudios de la Mujer en California State University, en San Marcos, quien se incorporó a la mesa casi al finalizar el espacio, habló sobre cómo las relaciones académicas pueden contribuir "al camino del no retorno", según el moderardor.

Sin tiempo para argumentar, Lutjen apuntó la necesidad de distinguir la actividad como académicos de la actividad "people to people", de separar las actividades académicas de las actividades educacionales con fines lucrativas, o sea, "la idea es intercambiar, no dar". Hizo hincapié en que hay que hacer crecer la confianza y el respeto mutuo, y en la importancia de ser realistas y reconocer las desigualdades en cuanto a recursos y autonomía.

Señaló, además, cambios que ya han acontecido desde el 17 de diciembre: "estudiantes de pregrado, postgrado y de nivel secundario alto pueden viajar a Cuba sin los permisos que tenían que pedir antes. También el pueblo ha cambiado un poco (…) pero lo más importante, desde mi punto de vista, es que ya los académicos puedan reunirse aquí en Cuba sin pedir permiso, sin tener que esperar a que una organización global decida hacer un evento".

Desde el público una de las notas más reflexivas la pronunció Tania García, quien se refirió a las "muchas generaciones" que actúan en política, por lo que "la comprensión del proceso que se está viviendo no es igual", y habló de la necesidad de un "consenso social interno", palabras que tocan tangencialmente las diferencias ideológicas, aunque los términos disidencia y oposición no estuvieran incluidos en su discurso.

Luis Sánchez habló, citando a Marcos Portal en los años noventa, de que "Cuba tiene que prepararse para que cualquier proceso de normalización de relaciones con EEUU no conduzca a lo que él llamó 'una cuarta dependencia', porque la asimetría de poder siempre va a seguir existiendo". E hizo esta suposición lógica: si un día se levantan todas las restricciones "¿qué productor arrocero en Cuba puede ganar en competencia con unos  productores de arroz que tienen un subsidio multimillonario del Estado norteamericano?"

Siguen siendo más las interrogantes que las respuestas. Espacios de debate como este panel siguen siendo escenario para quienes creen que piensan diferente sin aceptar las perspectivas más radicales.

La polémica más candente versó sobre la metáfora que usarían para llamar al proceso: un juego de pelota, un juego de ajedrez o un ring de boxeo. Sin embargo, el pueblo sigue en las gradas, como espectador.

"Maquiavelo, capítulo I", citó Rafael Hernández y se acercó, sin quererlo, a una verdad más completa de todas las que se dieron en la sala José Antonio Portuondo de la Real Fortaleza de la Cabaña. Él mismo habla desde una perspectiva donde los buenos y los malos, las víctimas y  los victimarios son los mismos de siempre.

Una verdad que debiera incluir tanto a las 11 administraciones destruyendo el puente que debiera existir entre las dos orillas, como los cincuenta y tantos años de Fidel Castro dándole mazazos a la construcción de cualquier esperanza.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Esta incoherencia demagógica de Rafael Hernández, es una muestra de que existe un debate intenso sobre reformas políticas entre la elite y académicos castristas además de los observadores críticos del castrismo de diferentes matices. En el artículo de PC sobre los tres errores de Gorbachov les decía a los “antisocialistas” que crucificaron a PC que ese artículo estaba dirigido fundamentalmente, a los actores antes mencionados teniendo en cuenta que según se dice DDC es uno de los periódicos contestaría más leído por la elite castrista en el interior de Cuba. Estas diatribas del tal Hernández tienden a confirmar mi hipótesis expresada en aquella ocasión, COMENTARIO de Esopo. 

Imagen de Anónimo

Una de las grandes armas de los poderes consiste en ponerte a pelear con tus contradicciones, en una batalla donde no hay victoria.

Imagen de Anónimo

Dan ganas de kagar estos vaciladores, tanto de un bando, como del otro.

Esta tirania de Castro ls han tomado como un negocio, como un show, despues que derramo su sangre por Cuba el ultimo brigadista de la expeficion de Bshia de Cochinos o el ultimo alzado del Escambray.

Curnteros, buscadores de dolares, visa, comida y pacotilla.

Imagen de Anónimo

Sobre todo los  cincuenta y tantos años , de Fidel dándoles masetazo a una relación o haciendo prevalecer su idea , q son como el cangrejo un paso para adelante y cinco para atrás .. La única esperanza de Cuba es q dejen de existir los hermanos ????

Imagen de Anónimo

Estos academicos, intelectuales, escritores, poetas, blogueros, twitteros, me dan asco cuando se meten a robarse el show en esta luchita por democratizar a Cuba.

Cuanto daria por ver a un Antonio Maceo del siglo 21, desenfundando el machete y dandole planazos en el lomo a toda esa retreta de descaraos.