Viernes, 30 de Septiembre de 2016
23:11 CEST.
Literatura

El acercamiento La Habana-Washington, la promoción y la crítica: desafíos de la literatura cubana

El crítico y ensayista Víctor Fowler cree que ahora que se normalizan los vínculos entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos "cambiará la relación de la literatura cubana con las literaturas que se producen fuera" de la Isla y habrá que tomar en cuenta "una gran masa de textos de experiencia cubana" en otros países.

Aunque se incluyeron otros temas bajo el rótulo "Problemas y desafíos de la literatura cubana actual", este punto resultó recurrente en el discurso de los escritores y críticos que acudieron el miércoles a la sala Villena de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

El tema, lanzado al ruedo por Fowler como moderador, fue recogido por el investigador Jorge Fornet. "El país está viviendo un período de transición que es muy importante para la literatura. Los escritores tenemos el desafío de cómo abordar este momento", afirmó.

Luego de caracterizar las que para él son tres tendencias predominantes en la narrativa cubana actual (una que consiste en un ajuste de cuentas con el pasado; otra que es heredera directa del realismo sucio de los años noventa, y una tercera, a la cual llamó "literatura postdramática", donde se difuminan el argumento, los personajes), Fornet aclaró que "no hay que pedirle a la literatura que dé respuestas, pero sí que formule preguntas que le preocupan a la sociedad".

Por su parte, el novelista Leonardo Padura trajo a colación la literatura cubano-americana escrita en inglés. Citó a Ambrosio Fornet, quien se preguntó hace ya tiempo dónde están los límites de la literatura cubana respecto a la lengua, y lanzó su propia interrogante: "Hay que ver hasta dónde la literatura cubano-americana entra en el canon cubano, porque una parte muy notable de los escritores cubanos vive fuera de la Isla y crea fuera de la Isla".

Promoción, crítica y acceso al mercado, los otros retos

Roberto Manzano, poeta y crítico, comenzó admitiendo que "la poesía es muy difícil de convertir en plusvalía", para luego llamar la atención sobre el hecho de que la Isla "tiene una de las más hermosas poesías de la lengua y no sabe venderla, ni en Cuba ni en el mundo".

A esto, Padura acotó que en Cuba "no existen mecanismos de promoción que funcionen fuera de intereses políticos, de capilla, puros o impuros".

La Agencia Literaria Latinoamericana "lo hizo muy mal" al gestionar la difusión de los autores cubanos en el extranjero, aunque sí lo hacía bien "para quitarnos parte del dinero cuando conseguíamos una publicación", dijo.

Consideró que los productos culturales han entrado en una nueva etapa porque "lo digital ha marcado un cambio de era, más que de siglo". Sin embargo, en ese aspecto "todavía en Cuba estamos funcionando con mecanismos impropios de nuestro tiempo", señaló.

El asunto de la crítica literaria también generó opiniones polémicas. Jorge Fornet dijo que es aún insuficiente para acompañar "la sobreabundancia de literatura". El ensayista Roberto Zurbano, quien participó desde el público, opinó que en Cuba se produce "más crítica que en México, Argentina o Chile. Lo que pasa es que no es la crítica que queremos", dijo.

La crítica es muy necesaria, comentó Padura, pero "tiene relación con una entidad que no tenemos en Cuba: el mercado".

No pensamos en el mercado porque tenemos "muchas limitaciones, temáticas, políticas, religiosas", apuntó Zurbano. "Tenemos una vocación de pedir permiso que sigue empequeñeciéndonos. Nos falta la conversación con la música, la historia, la economía... y el futuro, al cual le tenemos un pánico atroz. No somos capaces de pensar que nuestro país forma parte del futuro, por esas limitaciones de las cuales no hablamos lo suficiente".

Al listado de carencias agregó Padura la falta de comunicación con la sociedad. "Muchas veces antes de que exista el diálogo existe la sospecha", dijo. "Y desde la sospecha es muy difícil que haya creatividad".

Fowler opinó que muchas de las cosas que se consideran carencias de la crítica, "no existirían si las personas tuvieran acceso a espacios donde expresarse". Llamó la atención sobre la escasa cantidad de escritores que tienen blog propio, o la ausencia de revistas de poética personal.

"La tranquilidad aparente se obtiene a costa del silenciamiento de las diferencias que existen en el panorama literario", concluyó.

Sin embargo, para Zurbano el problema es más profundo: "La gente opina, pero no tiene posiciones. Porque no pensamos como ciudadanos, y el ejercicio de la crítica es un ejercicio cívico", dijo.

Aunque a escuchar al panel acudió gran cantidad de público, incluido un alto número de jóvenes, el Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León y la presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL) Zuleica Romay, pocas personas participaron con preguntas o comentarios. La actividad, parte de la Feria Internacional de Libro de La Habana, terminó casi una hora antes de lo planificado.

Comentarios [ 8 ]

Imagen de Anónimo

"El tema, lanzado al ruedo por Fowler como moderador, fue recogido por el investigador Jorge Fornet. "El país está viviendo un período de transición que es muy importante para la literatura. Los escritores tenemos el desafío de cómo abordar este momento", afirmó." Esto no suena a Realismo Socialista?

Imagen de Anónimo

y sigue sudaca financiando el castrato

Imagen de Anónimo

y siempre ese masivismo, por qué la literatura ha de estar ligada siempre al destino nacional? acaso el criterio (la crítica) no es un atributo del individuo en tanto pensante en vez de una tarea social? y el otro con que no hay plusvalía en la poesía pero que la poesía nacional no la venmdsen bien... por fin qué, plusvalía o no plusvalía en la poesía?

Imagen de F.Hebra

 El rebaño de intelectuales oficialistas ahora se alborota y tilda como "desafío" el intento de acercamiento de EEUU y hasta se atreven a sacar a relucir lo que nunca tuvieron en cuenta pues se sentían seguros en su redil cercado por Papá Estado. Se sienten amenazados por la posibilidad de que los otroras "vendepatrias" les alteren sus normas de nunca ir más allá de la cadena sin acercarse al mono. Han sido amaestrados durante años con la idea de que toda la problemática ha sido por causa de EEUU y todavía lo creen, o les conviene expresarlo. Señores intelectuales oficiales: con escasas excepciones,  ustedes han sido cómplices vanidosos con el fin de obtener limosnas, se han declarado como los únicos representantes de la cultura cubana por aceptar las reglas de sus gobernantes. Me pregunto, si este monumental despropósito de moral perdida ocurre entre la intelectualidad "curta" y "apreparada" ¿qué podemos esperar del ciudadano común?. Quiero ser optimista y creer que mucho más.

Imagen de Anónimo

Para que en Cuba un escritor sea libre de escribir lo que le venga en ganas tiene que terminar el nazicomunismo, perdonen la redundancia, en la Isla. Las palabras infernales que pronunció la bestia, ahora decrépita, aquella locura de con la revolución todo, o nada, se mantienen respaldadas por la seguridad del Estado y los cortesanos como Barnet o el teniente Fernández Retamar, pasando por todos los borregos, algunos de los cuales aparecen mencionados en el artículo. No hay buena literatura sin libertad. Ángel Santiesteban sigue preso y eso lo dice todo. Por lo demás, el mercado está difícil. Solo hay pocos nombres que suenan, como Padura. De los que están fuera, gústeles o no, sigue sonando Zoé Valdés. Y para de contar. Los mejores escritores del exilio no publican. No porque no quieran, si no porque a ellos les está cerrado el reino de los cielos. Entiéndase agencias literarias y editoriales de prestigio a quienes les encanta lo rosado. Los críticos de valía, desgraciadaente, valoran mucho al que está dentro de la isla, llámese Julio Ortega o nuestro Gonzáles Echevarría.  Lo demás son rencillas, que siempre las hay dondequiera, tanto dentro de la Isla, como fuera de ella. Nadie se toma en cuenta las autopublicaciones ni las editoriales satas que pululan en Miami y España. Sí, ésas en las que hay que pagar, para publicar. Y a veces, el caso de Salvat, hasta rogarle. En fin. Más de lo mismo.

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Que literatura, ni un carajo. Ya Cuba se jodio, el tirmpo mrjor se perdio y ya no hay ni para chivas, ni para disidentes, en Cuba solo hay para la mafua castrista y los explotadores que invierten su plata en este chanchullo.

Imagen de Anónimo

El acercamiento La Habana-Washington. No el acercamiento de Washington-La Habana, que no es lo mismo ni se escribe igual.

Imagen de Anónimo

Hablando de acercamiento entre Los Estados Unidos y la dictadura, yo creo que Raúl Castro tiene razón, hay que devolver la Base de Guantánamo a Cuba; pero a los Cubanos del Exilio. Sería muy buena la idea de que el territorio de la Base se convirtiera en un  Condado de Miami de ultramar; pudiera llamarse  Gtmo City, donde se pudiera asentar no sólo el Exilio Cubano en Los Estados Unidos sino de los Cubanos en otras partes, como Latinoamérica.¿ Acaso no existió el Berlín Occidental y el Berlín Oriental? ¿Por qué no puede haber una Cuba Libre y otra con los Castro (por el momento) hasta que la plaga se vaya al infierno? Ahí dejo la idea a todos los Cubanos.