Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
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Cine

Tomás Piard filma 'La ciudad'. A estrenarse en unas semanas

El próximo marzo, quizá para el día 18, aniversario 56 del cada vez más decadente Instituto de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), estará lista la más reciente entrega fílmica del cineasta Tomás Piard: La ciudad.

Esta vez, Piard regresa al plató para discursar sobre emigración, espiritualidad, el desamor y la desidia.

Se trata de "un drama humano y espiritual muy actual", según declarara el director, un giro de 360 grados en su cinematografía, en la que se incluyen incluso títulos de corte fantástico.

En un país donde los que se van son cada vez más y menos a los que algo les importa, es necesario filmar la emigración y la desidia.

El guión de La ciudad es del propio Piard, quien se inspiró en su "propia memoria y en las tristes historias de conocidos, de amigos, y de gente que aunque no conocí directamente, supe de su sufrimiento debido a las separaciones", expresó.

Los cotidianos conflictos como la emigración, la nostalgia y la desilusión son algunas de las temáticas que se reflejan en la película, con un guión circular compuestos por tres historias concatenadas. Los personajes de los distintos cuentos solo se cruzan una vez durante la trama y atraviesan situaciones humanas muy difíciles: tienen que renunciar a lo que aman y se resignan a la ausencia, a la pérdida y al dolor de la separación.

El largometraje, producido por RTV Comercial, al igual que Conducta y otros recientes filmes cubanos, contó con la colaboración del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), lo que garantiza que no será censurado como Regreso a Itaca, película que también discursa sobre la emigración y sus secuelas.

La trama de La ciudad se sustenta en las actuaciones de Luisa María Jiménez, Dania Splinter y Herminia Sánchez en el primer relato. Patricio Wood, Omar Alí y Héctor Hechemendía protagonizan la segunda historia, sobre el amor homosexual, la renuncia y el respeto. El tercer cuento, sobre el  amor y la constante idea de emigrar de los más jóvenes, cuenta con las interpretaciones de Martha Salema, Carlos Solar y Aitana Febles.

Piard tituló el filme La ciudad porque "la capitales el resumen de nuestra Isla, que en estos momentos se encuentra en proceso de transformación. La película se desarrolla hoy día, es muy actual y versa también sobre el proceso de restauración del espíritu del cubano. El cubano se ha deteriorado humanamente, aunque duela decirlo, siento que se ha denigrado psicológicamente y en muchos aspectos más, porque la parte material ha influido muy negativamente en sus valores y en su espiritualidad".

La temática de la  emigración ha sido abordada en reiteradas ocasiones en el cine desde Memorias del subdesarrollo. Piard hurga en temas poco abordados, como la religiosidad. "En el filme expongo  lo duro que resultó para los católicos vivir en Cuba hace unos años. Creer en la Virgen del Cobre era un delito, ese fue el motivo de que expulsaran a una muchacha de la universidad y ahora se le realizan peregrinaciones.  Durante años, los que somos mucho mayores vivimos cosas que hoy día no suceden. Nos tuvimos que enfrentar a muchos hechos terribles que hoy parece que quisieran borrar de un palmazo. En la universidad el que pensaba diferente era discriminado, el que tenía otra ideología y creencias religiosas era expulsado de la enseñanza y al final no le quedaba más alternativa que abandonar el país. No hay una sola familia cubana que esté completa, a todas les falta un integrante que emigró, todas están desgraciadamente fracturadas", declaró el director de El viajero inmóvil.

El filme está lleno de exteriores de esa ciudad también hermosa, aunque a veces la opaquen la miseria, las fosas reventadas, la mugre y los derrumbes. Piard ha querido alejarse de esa decadencia. "Si iba a hablar de la ciudad no quería referirme a sus miserias. Quise mostrar la ciudad bella que también existe. Si estoy hablando de la restauración de la ciudad ¿por qué no andar por los edificios y sitios bien conservados? Mi intención fue alejarme de la vulgaridad y de lo feo escapando un tanto de la misma miseria de siempre", concluyó el cineasta, perteneciente también al G-20, grupo de realizadores que aguarda la proclamación de una Ley de Cine que ampare las realizaciones de forma independiente, entre otras regulaciones beneficiosas para la creación audiovisual en el país.

Comentarios [ 6 ]

Imagen de Anónimo

Anin de 10 y 48:  jajajajajajaj

Imagen de Anónimo

Una de las películas mas malas que he visto en mi vida es "El viajero inmóvil", de Piard.... Inmóvil y petrificado me quedé yo después de ver aquello..... Sobre todo recuerdo una escena antologica en la que un personaje le decía a otro en una calle desierta y bajo un farol desconchinflado: "¿Me prestas el cepillo chino?", sin ton ni son. Ninguno de los asistentes a la función entendió nunca a qué c.... se refería. 

Imagen de Anónimo

Lo unico que me gusta de las peliculas de Piard son los machos encueros que saca con cualquier pretexto. Por lo demás, son unos auténticos ladrillos.

Imagen de Anónimo

Horrible esa manera de narrar "tres cuentos en un filme" Con la cantidad de material que tienen para contrar una buena historia y subtextos en una sola pelicula. Por favor, dejen  la idea de contar a lo I racconti di Canterbury Pier Paolo Pasolini.

Imagen de Anónimo

Sera otro bodrio de este realizador oficialista que nunca ha sabido lo que es la vida de un emigrante y que ha sido indiferente a la miseria, pobreza y represion del pueblo cubano. Otra pelicula para botar en el tacho de la basura.

Imagen de Anónimo

 "...En la universidad el que pensaba diferente era discriminado, el que tenía otra ideología (...) era expulsado de la enseñanza y al final no le quedaba más alternativa que abandonar el país..." !Qué curioso!  ?Y cuándo esa discriminación se acabó que no me enteré? !Por favor! Alguien que me ponga al día que, al perecer, ya llegó la Democracia Cuba y ando perdido en el llano. El Lapón Libre.