Lunes, 26 de Septiembre de 2016
23:39 CEST.
Fotografía

Todos querían retratarse con…

País de Píxeles llegó a su segunda edición, esta vez acogido por la galería El Círculo, residencia del pintor, ilustrador y diseñador Luis Trápaga, con total éxito de público y especialistas en un intercambio cultural sin censura ni fronteras.

Más de cien concursantes participaron con fotografías de "nuestra Cuba y la multiplicidad de sus contextos contemporáneos", tal y como requería el tema del concurso convocado por la agencia fotográfica CubaRaw.

Desde la estética, bien presente en los premios, hasta la política, la mayoría de las instantáneas y ensayos ofrecen un poderoso discurso que trasciende su valor vivencial para dar cara a la Cuba real, sin falseamientos ni edulcoraciones, en singular, abarcadora y privilegiada crónica de costumbres, con sus personajes y paisajes: todo un manifiesto donde abundan la creatividad, el ingenio y la toma socarrona de sucesos, hechos y acciones del día a día del común habitante de la Isla.

Formatos de 24x32 (los premios), 20x24 (las menciones) y 8x10 las impresiones de la muestra general, sumando 138 fotos expuestas, han sido expuestos en lograda curaduría de Lía Villares y Luis Trápaga.

El transporte urbano y rural, mal endémico nacional, es acosado de manera recurrente: en ómnibus, almendrones —esos taxis de cuentapropistas—, carretas de bueyes (Waldo Reguieferos)… Sorprendiendo las más inusitadas reacciones: desfiles y bodas gays (Miriam Real, Carlos Ríos); también bodas straight (Danilo Maldonado) y "Los amigos", de Santana, incomodaron a más de un espectador ¿homofóbic@?…

Por otra parte, las Damas de Blanco en la 5ta. Avenida (David Águila: "L de Laura, L de Libertad"); marchas de "patria o muerte" de pioneros en la Plaza de la Revolución —cansados, aburridos, hasta dormidos— (Luz Escobar); paisajes de bohíos floridos, casi una postal, o ruinosos, con la familia campesina a la puerta, en patética imagen que recordaba las publicadas por la revista Bohemia en los años 50, en ocasión de los malhadados desalojos.

Está el bacheo de calles y el turista disparando en medio de la miseria ("Smile", Luis Mendoza); la interesante, expresiva serie Gente, de la adolescente María Karla Pérez; el muro del malecón ("Las nuevas aulas cubanas", Frank Ernesto). También instantáneas de policías custodiando, vigilando el barrio; o broncas tumultuosas, violentas, de mujeres (Ilie De Jesús); de ciudadanos sentados en las aceras, ociosos, cobijados bajo el toldo de una tienda cuentapropista que se anuncia como El Paraíso (Víctor M. Mendoza).

Ancianos que esperan pasivos, conformes en su declarada decrepitud. Coroneles, esos papalotes gigantes, con la bandera cubana que se va a bolina ("Mi generación", MILO); Carnicerías, una cabeza de cerdos en el mostrador, cómplice ("Si somos la misma cosa", Ailer González).

Fotos sobrias, intencionadas o paroxísticas, de hermosa composición ("Sentimientos ajenos", Glenda H. Bonnes); provocativas "En el Cielo Dios, en la Tierra Yo", (Danilo Maldonado, El Sexto, ausente, mención especial al Coraje Cívico).

Hay mucha imagen de niños jugando en las calles o a la puerta de locales desvencijados, ese tipo de fotos amables que suelen tomar los turistas atraídos por la frescura, la llamativa racialidad, todo mezclado. Hay poesía visual en algunos de los ensayos: Dimorfismos, sobreexposición de Yamel Santana o simplemente Yams. Ingeniosas: ("call me", Carlos Chiong); teléfonos públicos ocupando toda un portal, uno al lado del otro, como raras aves dormidas. Reflexivas ("El niño y los barrotes", Juan Carlos Linares), lograda composición en blanco y negro; críticas, ingeniosas ("Moldes", Geny Jarrosag): primer plano de bocas cerradas por navajas de afeitar o cabezas de martillo: a buen entendedor.

Barrenderos, vendedores de palomas, lavanderas en el río ("Faenas de casa", Yosel Falero Luna). Polina Martínez Shvietsova va tras mujeres danzantes en alocada bacanal o meseras (¿o milicianas?) simples que posan confiadas ante su cámara. En fin, casi 140 fotos de gran calidad, tanto formal como expresiva, expuestas en dos salones espaciosos y bien iluminados, así como en un pasillo lateral.

Predomina el artístico blanco y negro en el salón de premiados y las menciones, no así en el segundo salón y pasillo lateral, donde entra el color, con todas las posibilidades dadas por el digital.

Los premios

Raciel del Amo, joven de 22 años que afirma —con mucha humildad para su edad— "es primera vez que entro a un concurso", se llevó el primer premio, con una soberbia cabeza de adolescente negro, poderoso perfil, que logra su máximo contraste con el peso nacional que lleva cómodamente incrustado en el oído, costumbre de muchos que al abordar un ómnibus no llevan el menudo en la mano.

El segundo premio fue para Dunia Cordero Amador, con "Nubes Blancas", ideal para una campaña publicitaria sobre el tabaquismo: la expresión de la niña que sostiene su globo blanco frente a la amenaza de un agresivo cigarrillo, es toda una declaración recriminatoria. "Hoyos de este mundo", de la serie Dónde jugaron los niños, de Israel MOYA Torres, se acerca en comprometedor plano de pierna infantil sobresaliendo de un tubo sanitario de alcantarillado a una dimensión casi fantástica, de lograda atmósfera terrorífica.

En las menciones, se destaca por la captación de una escena insólita "Paisaje con desnudo manco", de Ilei de Jesús, elocuente, excelente instantánea de un nudista atravesando una amplia avenida, con populoso tráfico: lleva un cigarrillo encendido en la mano y la reacción de choferes y transeúntes es la de mirar hacia otro lado. Una madre tapa el rostro al niño que lleva en brazos.

Todos querían retratarse con…

Periodistas independientes, escritores, artistas plásticos, videastas: todos querían retratarse junto a Tania Bruguera, invitada especial, quien atenta, con notable modestia, compartía con ellos criterios, experiencias recientes y pasadas. Hubo otros invitados, como el músico punk Gorki Águila o el director de Estado de Sats, Antonio Rodiles, entre otras personalidades,  pero ninguno atrajo la admiración, el cariñoso deseo de conocer y aprender que concitó la artista.

Premios País de Píxeles 2014

CubaRaw dio a conocer los resultados de la segunda edición del concurso, este 17 de enero en La Habana.