Lunes, 26 de Septiembre de 2016
22:33 CEST.
Opinión

Un minuto de silencio

Para que no se despache como anécdota histórica lo que es parte de un código existencial de la intelligentsia en la dictadura, bajo el totalitarismo, en su larga, amarga, imperdonable y crónica degradación, en años que han marcado al país, sobre todo a una clase política que se siente legitimada ¿por haber ganado la guerra?, convendría recordar los versos del poeta santiaguero César López, Premio Nacional de Literatura: "De este lado está el poeta. El poeta./ De este lado, y aunque sea en el silencio, está el poeta./ De este lado se queda. De este lado/ siempre ha estado el poeta./ De este lado". [El subrayado es nuestro].

Ya sabemos que los poetas mienten demasiado. Porque saben demasiado poco y aprenden demasiado mal, según Zaratustra.

Así, a la hora de hacer cuentas ante el magnífico llamado a expresarnos todos en la Plaza de la Revolución, otrora Plaza Cívica, realizado por la artista Tania Bruguera en insólito, desmerengante performance, no cuesta tanto entender la violencia innecesaria, la humillación estúpida, la ofensa permanente: la terrorífica mezcla de vileza, amoralidad e insolidaridad mostrada por la gran mayoría de nuestros intelectuales ante la realidad. Esa realidad, para ellos convertida en un concepto problemático, confirma que tal mezcla degradatoria solo puede surgir en el infierno. En el infierno sin camino de vuelta en que vivimos el socialismo de Estado "a 90 millas del Imperio".

Aquí no, ahora no

Como a la vez habitamos la luz y la ceniza, fundamento del relámpago, convendría recordar que la vida de los comunistas cubanos —muchos de ellos militantes desde la cultura: músicos, cineastas, escritores, etc.—, centrada en la resistencia, prácticamente ha quedado "suspendida" por falta de un enemigo identificable, luego de la restauración de las relaciones diplomáticas interrumpidas entre Cuba y EEUU. Para estos creadores, al parecer se acabó el cómodo mundo carcelario, y están abocados al vacío de una existencia que no soporta la libertad.

Dependientes del Partido, de sus limosnas, de sus permisos para poder escribir, pintar, organizar un coro, solicitar un local, fotografiar o filmar, etc. Recordemos cómo en los difíciles 90, surgieron editoriales en las provincias, gracias al papel que "generosamente" —los picos sobrantes de las bobinas con que se tiraban los periódicos— les permitían usar.

Ya va para cuatro generaciones víctimas del castrismo, educadas militarmente, castradas mentalmente y a las que ahora se trata de hacer pensar por su cuenta, con cabeza propia, ante el mundo que se les viene encima, mundo de emprendedores.

Están los que no sabían, los que se enteraron luego, los muchos que no tienen internet, los que se atrevieron y los que no, los que sabiendo comenzaron con sus mensajes en las redes sociales "de lo inoportuno, lo inadecuado, no es el momento". ¿Y cuándo será el momento? Vamos a presentar credenciales. Vamos a terminar el comienzo. Vamos de frente con el desacuerdo. Voces habrá que el Poder no haya manchado. Tenemos una larga esperanza delante: construir un lugar donde se pueda vivir. Vamos a cambiar la Constitución. Porque estamos en proceso de constitución.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Artículo contundente, lleno de aliento creativo. Imperdible ese "vamos a terminar el comienzo". Sin tapujos se dicen más de cuatro verdades. Se olfatea dolor en el texto. Hubo una época lejana en la que muchos soñaron con un país en ascenso, con la educación, el trabajo y la salud al alcance de todos, ajenos al predominio de una etiqueta político-ideológica. Tiempos en que la cultura levantaba vuelo con nuevas alas... Después, cual Medusa, las "etiquetas" llegaron, y llegaron la debacle, el desaliento, la duda, el miedo, la guillotina de la censura, la cárcel o el exilio. Cada vez más vigilante y controladora la guillotina. Cada vez más dramático el naufragio de los sueños. Demasiados sueños para una sola y pobre isla en manos de un clan taimado. Naúfraga de su embriaguez de sueños. El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Hace mucho dejé de creer que realmente hubo, alguna vez, "buenas intenciones". Cuba vive en el infierno. Duele ver que las mentiras acogotaron los sueños de bienestar y prosperidad de muchos cubanos, allá por los tempranos 60, duele que la corrupción y el despotismo extendieron su plaga. Duele ver la mitificación bastarda de la "Revolución" que desde hace décadas dejó de serlo, ahogada por los mismos que dijeron darle al pueblo cubano la esperanza y el futuro después de Batista. Ojalá que sí, que se pueda "terminar el comienzo".

Imagen de Anónimo

.......ha surgido de pronto, una cantidad de relatores de la realidad cubana, que narran y critican, pero de lejos.......ej. La Plasencia, Lizardo Sanchez, Yoani, etc, etc....

Imagen de Anónimo

.........yo no vi a la autora por La Plaza!.....

Imagen de Anónimo

Si es EGOISMO....

Imagen de Anónimo

La frase final del artículo es lapidaria: "Vamos a cambiar la Constitución. Porque estamos en proceso de constitución". Pero para cambiar la Constitución hay que cambiar primero al gobierno, porque esos que están en la cúpula del poder son quienes se oponen firmemente, y nunca permitirán los cambios necesarios.

Imagen de Juan

Me gusto lo ultimo en el articulo.  Ningunos sabían y todos lo sabían. Yo a eso le llamo cobardía.

Imagen de Anónimo

Con Tania Bruguera lo q otrora fue con la Loinaz Del Castillo ,q  estoicismo de ejemplo .Ni en vida clausurada ,ni en la muerte cementada apagaron su persona . Esta claro q NO es MIEDO solo es EGOISMO la respuesta al minuto de silencio  .(rac)