Jueves, 29 de Septiembre de 2016
01:28 CEST.
Opinión

El susurro de los artistas

De todas las reacciones ante el remake frustrado de la performance El susurro de Tatlin de la artista Tania Bruguera el pasado 30 de diciembre la más llamativa ha sido sin dudas la de sus colegas de la Isla: un silencio público que —lejos de la usual abulia ante cuestiones de actualidad— encubre un obstinado malestar. Cuando cabía esperar al menos algún gesto de solidaridad gremial con una colega que ha sido detenida tres veces en 48 horas todo lo que nos llegan son precisamente susurros.

A la par del desentendimiento aparente en los pasillos del universo cubano se da rienda suelta a un sin número de maledicencias dictadas en buena parte por ese sentimiento que en todo el mundo se conoce como envidia artística. Aparecer en la portada de importantes medios internacionales y recibir respaldo de unas cuantas instituciones universalmente reconocidas por no hacer nada (porque en este caso si somos estrictos el performance ha corrido a cargo del Estado que ha enviado tres veces consecutivas a la artista a centros de detención) debe resultar frustrante para muchos artistas que se levantan todos los días con el deseo de encontrar nuevas ideas con qué deslumbrar al público y los críticos. 

Más endémica y compleja de explicar es la reacción de aquellos que han tomado el proyecto de la Bruguera como un ataque contra el estamento artístico como un todo. Lo que viene a decir el susurro del gremio es que Tania Bruguera es la gran aguafiestas de las celebraciones que se habían orquestado a raíz del anuncio de normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU.

Sus buenas razones tiene uno de los estamentos más prósperos de la sociedad cubana en las últimas décadas. A las facilidades para la exportación de su obra prácticamente sin intermediarios, a su acceso a los mercados internacionales se le añade su cuasi monopolio del espacio de la crítica social que en otros lugares deberían compartir con el resto de la sociedad civil. Lo que en otras sociedades sería un derecho —el de la libertad de expresión— al alcance de cualquier ciudadano en Cuba es un privilegio circunscrito a los artistas y a los funcionarios del régimen sin que necesariamente debamos confundir a unos con otros. Esas facilidades se le han otorgado a partir del acuerdo tácito de que aquello que constituya crítica social o incluso política no rebase los terrenos de lo que se considera el hecho artístico.

La Cuba actual es por tanto, para los artistas que han aprendido a jugar las reglas de juego, el mejor de los mundos posibles. Solo faltaba el acceso abierto al mercado norteamericano del arte para que de la realidad casi perfecta se entrara de lleno en el paraíso. El susurro de Tatlin en la Plaza de la Revolución, una obra que en cualquier rincón del mundo pasaría desapercibida por redundante, en Cuba —como era previsible— es toda una provocación al régimen político pero para el gremio de los artistas constituye un peligroso reto.

Extender el privilegio de la libertad de expresión artística a la condición de derecho accesible para cualquier ciudadano sin ser artista no solo agrede la ilusión de que bastaba el gesto de Obama para acceder a coleccionistas ávidos por un arte al que hasta ahora solo podían acceder de manera limitada. El susurro de Tatlin deja en evidencia la condición privilegiada de los artistas en Cuba y a su vez hace uso de ese privilegio para convertirlo, así sea de manera simbólica, en derecho para el resto de la sociedad. Visto así es difícil dar con un insulto mejor calculado.

No es extraño que de todas las reacciones hasta el momento desde el gremio en la Isla, la más clara y articulada provenga de Lázaro Saavedra, quien en su condición artista y de educador ha ejercido un impresionante magisterio artístico y ético durante décadas. Sí sorprende que su lectura precoz del evento intente reducirlo a "golpe mediático", a nueva adición al currículum de Tania Bruguera, como si toda obra no tiene como uno de sus destinos engrosar el currículum de los artistas, como  si la libertad artística fuera ajena al destino de la libertad de una sociedad.

Si algo resulta al mismo tiempo provocador y seductor en esta edición de El susurro de Tatlin, más allá de la sensibilidad delicadísima de la policía política local, es su manera tan elemental de poner en escena no ya la ausencia de derechos civiles en la Isla sino el compromiso del artista con el sentido de su obra y con el contexto en que se instala y la tensión a que puede llegar la relación entre arte y política, sus posibilidades y también sus limitaciones.

El susurro de Tatlin o La perreta de Tania, como quiera llamársele, no conquistará nuevos derechos para los cubanos pero les cura —a nivel simbólico al menos— de todas las distracciones actuales sobre su ausencia. Concuerdo con Lázaro Saavedra en que "todo arte político comienza pensándose ilusoriamente más como política que como arte para al final terminar como siempre, siendo más arte que política", o sea, que resulta más gesto ilusorio y simbólico que actuación directa sobre lo real. Lo que salva a esta performance de la mera irresponsabilidad artística es el modo en que la artista ha manifestado su responsabilidad con el resto de las personas implicadas en este y el que haya puesto repetidamente en riesgo su libertad con tal de asegurarse que fueran liberados los detenidos en el proceso.

Por otra parte la "vía inteligente, evadiendo la censura o estructuras formales de control social" que le sugiere Lázaro Saavedra a Tania Bruguera es, ni más ni menos, la fórmula que ha permitido la existencia de un arte más o menos crítico en un sistema represivo sin conseguir un especial avance en los derechos civiles. Ese es el tipo de sutilezas que quedan obsoletas ante el gesto frontal de Bruguera. Esta performance marcará un cambio si no en la situación de los derechos civiles en el país, sí en el modo en que se concibe la relación en el enrarecido ambiente cubano entre arte, política y libertad de expresión, un cambio que es lógico que descoloque a los artistas acostumbrados a operar de acuerdo a las antiguas reglas de juego, cuando la mera ironía adquiría la condición de aventura redentora

Es útil que estas objeciones provengan de alguien de la honestidad, el talento y el valor de Lázaro Saavedra porque nos obliga a buscar explicaciones bastante más profundas y complejas que el miedo, la envidia, el interés o la complicidad con el régimen. Y es que los cubanos, como gente que ha vivido oprimida toda su existencia, añoramos la libertad y los derechos sin tener una idea muy clara de lo que significan y hablamos de ellos como un ciego hablaría de los colores: podemos definirlos a la perfección a nivel conceptual pero siempre nos faltará la inmediatez decisiva del que los ha percibido a plena luz.

Es desde esas tinieblas que Lázaro se pregunta "¿Son los derechos civiles uno de los tantos medios para hacer arte o es el arte un medio para luchar por los derechos civiles?", cuando está claro que se puede tener arte sin derechos o derechos sin recurrir al arte pero no podemos renunciar a uno en nombre de los otros ni viceversa sin renunciar a parte de nuestra humanidad. El susurro de Tatlin o el de los artistas cubanos pone en evidencia tanto la naturaleza represiva del régimen de la Isla como las impotencias del arte frente a este pero también es un modo de recordarles al artista cubano esa parte de sí que han mantenido en silencio durante décadas, esa que lo hace descender del pedestal de los elegidos para convertirlo en nada menos que todo un ciudadano.   

 


Este artículo apareció en el blog Enrisco. Se reproduce con autorización del autor.

 

  

Comentarios [ 30 ]

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5:48 pm. Creo que no leistes bien las noticias respecto a esos grupos que mencionas. cogieron palo y fueron presos a montones en muchas ciudades del mundo por no hacer las cosas civilizadamente, por tratar de sembrar la anarquia en la sociedad. y si no triunfaron fue precisamente por eso, porque la mayoria de los que no nos interesa la politica ni todo lo que acarrea, si tenemos bien claro que queremos vivir al menos tranquilos. pero en fin, como tengo derecho a decir lo que quiera y me siento segura desde mi posicion no le pido a nadie que hable por mi. los cubanos que quieran vivir sin protestar, en la pasividad que impone el miedo, tienen todo su derecho tambien. y ninguno de los que estamos fuera tenemos derecho a exigirles nada, porque entre otras cosas nos fuimos de alla. y no me hablen de los que estuvieron presos, etc. esos tambien se fueron, los de ahora y los de los 60. los valientes de verdad se quedaron  a hacer y no esperan en su casa a que la seguridad o quien sea toque la puerta. Esa mujer, no es mas que una hijita de papa provocadora. si queria hacer el performance, el dia antes lo hubiera planeado todo bien para no estar en su casa cuando fueran a buscarla. todos saben que eso pasaria. solo queria llamar la atencion.  es mi opinion y la digo aqui porque aqui se habla de ello.

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Anónimo 5:44 pm, ¿y cómo pudo existir durante días y días Occupy Wall Street en Nueva York o el 11-M en la Puerta del Sol de Madrid?

¿Y por qué si la prohibición era en la Plaza de la Revolución, detuvieron antes a Tania Bruguera y no fue la PNR, sino la Seguridad?

Házle tus cuentos a quien sólo pueda leer Granma.

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anonimo de las 4:20: Maceo, Marti y tantos otros estaban exiliados y regresaron a luchar a Cuba. no crees que es mas facil decir "estoy afuera y no puedo hacer mucho? de primera te digo que yo no hago, porque realmente no me interesa. pero veo a muchos como tu que desde la comodidad de su casa se sientan a criticar. creo que el que quiera cambios que haga lo que le toca, segun la manera que quiera los cambios. esa muchacha Bruguera, quizas quiere cambios, pero no es con indisciplina social ni provocaciones que se logra, al contrario. y con perdon de todos los acerrimos defensores de lo indefendible: ella no tenia permiso para hacer un performance. aqui, en Cuba, en Francia y donde quiera la hubieran metido presa, en unos seria mas light que en otro, por supuesto, no discuto eso. o cuando menos le pararian el performance como paso en Colombia. no se en que consiste su permormance esta vez, pero es realmente arte comer tierra, aspirar coca, etc????? los que han conocido a algunos disidentes en cuba saben que la frecuencia de enfermedades psiquiatricas entre ellos es  bastante grande -la histeria incluida-. tal vez sea esa una de las causas por las que no convencen a nadie. a veces es un circo lo de las huegas de hambre que empiezan y terminan por cualquier cosa, esta misma con su circo llamando la atencion -probablemente histerica como muchos-. en fin, que la disidencia cubana es el tercer mejor chiste cubano despues de panfilo y robertico

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me da lo mismo. Yo me voy a varadero a vacilar.

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Muy buen articulo Enrique, aunque no estoy de acuerdo 100% (como debe ser) con tus apreciaciones sobre Lazaro Saavedra. Puede ser que yo sea mas intolerante o tenga menos informacion sobre todo su universo. En todo caso su carta me parecio deleznable por servil y adelantada a los no-hechos.

La diferencia entre el pedófilo (Agustin Bejarano) que en efecto confesó, cumplió y fue deportado (no podrá volver nunca jamas a los EEUU), y que recibió el apoyo de muchos de los intelectual(oid)es cubiches de la Isla Carcel y Tania Bruguera seria motivo para otro estudio sociologico sobre la podredumbre de los valores cívicos, morales y de integridad de esa parte de los artistas del "sistema"

La mas obvia diferencia salta a la vista: 1. El primero es un "macho" y su delito es común, además de un asco y fue encarcelado en un pais donde existe el estado de derecho y la separacion de poderes. En consecuencia esa defensa esconde el antimperialismo solapado de sus "colegas".

2. La segunda (Tania Bruguera) no cometio ningun delito.

Creo -con todo respeto- que los que pierden su tiempo con el tal Furstenwalde yerran al darle valor de réplica a las tonterias que escribio. Hay que concentrarse en lo esencial que como se sabe es invisible a los ojos.

En resumen: Cuba esta mas jodida de lo que pensaba.

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Anom 3:15 que tirne que ver maria elena con bruguera? No busque la quinta pata donde no hay

Imagen de Anónimo

para anonimo de 2:44

los cubanos no estamos divididos tanto como parece, todos, o la inmensa mayoria queremos lo mejor para cuba. no es lo mismo estar divididos que pensar diferente. la division irreconciliable es entre la pequena cupula del gobierno y el resto de los cubanos que somos millones. estimular a los cubanos de adentro a pronunciarse haria avanzar mas rapido la situacion de los derechos humanos en cuba. seria una verdadera presion para el gobierno. sino vamos a estar no se cuantos años mas aguantando la dictadura cubana que no me extranaria se prolongara con la prole de raul, etc...

los de afuera somos los que vemos las cosas mas claras por eso hablamos mas, pero la realidad es que podemos hacer menos. Si los cubanos mas reconocidos que viven en cuba hablaran no les va a pasar nada, ni le van a quitar la casa ni los privilegios porque seria evidente el castigo. pero el miedo es mas fuerte, son muchos años padeciendo miedos infundados. por eso, a los disidentes hay que valorarlos mucho, porque ellos si, desde su humilde posicion de 'desconocidos' en su mayoria, se la estan jugando todos los dias en cuba. 

Imagen de Anónimo

En resumen: lo que pasó, pasó y no hay que darle más vueltas. Tania ya está libre (relativamente) en su casa. El meollo del performance es que ocurrió en el contexto del probable inicio de negociaciones Cuba-EEUU. En realidad, es poca cosa, pero se le ha dado mucho vuelo.

Cuando a María Elena Cruz Varela la golpearon, le hicieron comer sus papeles, la violentaron delante de sus hijos y la indujeron para que se suicidara, ninguno dijo nada (muy poquitos) y ahora nadie la ha recordado. Ela sí tuvo tremendos timbales. Y ahora con esta Tania (no La Guerrillera, sino La Performancera) han armado un escándalo que la verdad no es pa'tanto. Sospecho ha sido sobre todo porque es una "hijita de papá" y claro, como María Elena era hija de Pepe el Globero, na'de ná. Lo único que tienen en común María Elena y Tania es que son pelirojas.

Imagen de Anónimo

Por que siguen muchos cubanos desde fuera, pidiendo el sacrificio de los de dentro? Por que los de adentro que se quieren sacrificar, esperan el apoyo del resto? Es que en Cuba no se puede aspirar a pensar libremente ni desde un lado ni desde el otro? Es mas, ni siquiera se puede aspirar a que hayan mas de dos formas de pensar - estoy o no en contra del gobierno?  Que queria demostrar ella? que en Cuba se reprime? Ah, mira eso, casi nadie lo sabia. Por que en lugar de buscar desestabilizar la sociedad, no trata mejor de unirse a los que quieren llegar al entendimiento por otras vias? Que sera mas larga? Si, probablemente. Pero tal vez menos dolorosa. A que quieren llevar estos performances? a la hostilidad, a la agresion? A mas enfrentamiento entre cubanos? No, no puedo entender ese arte. No puedo entender que alguien siga echando sal en una herida que esta intentando sanar.

Imagen de JC

Es interesante el planteamiento del anonimo de las 8:42, tiene mucha razon al referirse al apoyo incondicional  y la posterior algarada de la elite artistica cubana de dentro y afuera de la isla prision con relacion al caso del artista pedofilo (confeso y sancionado)y como han hecho un silencio vergonzoso ( ya sea para apoyar o criticar)en cuanto a Tania Bruguera. esa actitud solo pone en evidencia los intereses mezquino que persigue esa elite al temer perder sus privilegios.