Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
12:21 CEST.
Música

Misa por el filin

En los años 60, Frank Domínguez había escrito "Tú me acostumbraste", la canción cubana más grabada en el mundo, tenía un club privado llamado "Imágenes" donde cantaba y tocaba el piano, lo amaban en México, Santo Domingo y San Juan, y vivía en La Rampa, un santuario de la bohemia habanera que se iba a morir al Malecón.

Era una estrella de la música, un compositor que comprendía y hablaba de todos los amores, pero no mostraba entusiasmo revolucionario ni tuvo la delicadeza de escribir un himno socialista. Por lo tanto, hubo que silenciarlo durante 40 años y después mandarlo al exilio.

Se quedó como pudo en pequeños rincones y bares de nostálgicos hasta 1993, sin una sola mención en la prensa, sin espacio en la empresa estatal de discos, apreciado como un fantasma peligroso por los funcionarios de Cultura que le prohibieron también que suscribiera contratos con promotores extranjeros.

Su música la cantaba Plácido Domingo, Caetano Veloso, Domenico Modugno, Luis Miguel, Mina, Gal Costa, Lucho Gatica, Cheo Feliciano, Sara Montiel y Lola Flores. Y algunas de sus canciones estaban entre lo mejor del repertorio de Olga Guillot, Elena Burke, Benny Moré y Pacho Alonso. Pero Frank Domínguez era, en su país, un desconocido sin rostro y sin nombre, un viejo blanco en canas que tocaba el piano.

Domínguez modernizó el bolero, le dio a las letras un aire coloquial y directo. Entre sus números más populares están "Me recordarás", "Imágenes" y "Un pedacito de cielo".

Guillermo Cabrera Infante lo evoca en La Habana para un infante difunto, rodeado de los fanáticos del filin, en el piano-bar del cabaret Sherezada, mientras oficiaba una misa mayor para la bohemia caribeña.

A Frank Domínguez le tocó el exilio en Mérida, Yucatán. Se fue allá a vivir con sus hijos y sus nietos cuando ya sabía que estaba condenado al olvido definitivo por el grupo de compadres que dirige su país. En aquellas tierras vivió sus últimos 20 años. Murió la semana pasada, de noche, tranquilo, mientras dormía.

Me han contado que a veces iba hasta el litoral del Golfo y seguía con la mirada las gaviotas agoreras que volaban hasta La Habana con la esperanza de que alguna regresara con la noticia que todos los cubanos esperan. Desde Mérida, Domínguez viajó varias veces a Miami a reencontrarse en libertad con su público natural, con los cubanos que lo recordaban. Allí, en esa Habana virtual, halló otra vez la gratitud. "Ha sido una estancia muy emotiva, con gente que se acerca para abrazarte y decirte 'te admiro', 'te quiero' o 'me enamoré de mi mujer escuchándote'. Uno se siente vivo".

Ninguna gaviota le llevó nunca noticias de Cuba a Yucatán.


Este artículo apareció en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.
 

'Tú me acostumbraste': Olga Guillot canta a Frank Domínguez

(Havana New York)

Comentarios [ 10 ]

Imagen de Anónimo

Hello!

La escucho un musico o coplero, la armonizo , la pusa en pntagrana..

y ya fue son qu repitieron todos..!dame tu sangre, mi mulat Santa!1

Esto fue tiempo de la corneta ..que maravilla!

Solo CUBA! mi hermano!

Gracias por Hilarion Cabrisas..

 Charlie H. Garrido y Justiz.......Miami Fla

Imagen de Anónimo

GRACIAS EN NOMBRE DE LOS QUE NO PUDIERON VERLE NI OIRLE MAS Y DE SU HERMANA  QUE SIEMPRE LE ADORO,  COMO YO

NMA

Imagen de Anónimo

Al anónimo de las 11.44, la envidia le es una actitud natural en la vida. Perturbador es que seas del G2, demuestres tu veneno y sigas como si nada, tranquilito, emitiendo boletines de la mediocridad desde el sombrío rincón que no ha de durar mucho.

Imagen de Anónimo

Raul Rivero o Frank Domínguez, por quien doblan las campanas en este sitio? Perturbador.

Imagen de Anónimo

Chapeau maestro!

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Emocion y calidad emanan de este articulo. Mil gracias.

Imagen de Anónimo

Gracias Raul, me has hecho sacar lagrimas de orgullo cubano

Imagen de Anónimo

Poeta, usted es grande.  Gracias!

AT

Imagen de Anónimo

Excelente Raul Rivero.

Imagen de Anónimo

Bravo, Rivero!!!!!