Domingo, 25 de Septiembre de 2016
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Literatura

La Casa de las Américas dedicará su Semana del Autor a Fina García Marruz

La Casa de las Américas anunció este viernes en La Habana que dedicará a la escritora Fina García Marruz, una de las principales voces femeninas de la literatura hispanoamericana del siglo XX, la Semana de Autor, que celebrará del 5 al 7 de noviembre próximo, reporta EFE.

Fina García Marruz (La Habana, 1923) es la única superviviente del grupo Orígenes, que revolucionó y modernizó la literatura de la Isla desde los años cuarenta y del que formó parte su esposo, el fallecido escritor Cintio Vitier, junto a otros intelectuales como José Lezama Lima, Eliseo Diego y Gastón Baquero.

Durante la Semana del Autor, García Marruz dictará una conferencia, se desarrollarán paneles formados por especialistas de la Isla y extranjeros que analizarán distintas zonas de su producción artística, según informó la prensa oficial.

Además será presentado el libro Créditos de Charlot, de la poeta, ensayista y crítica literaria cubana, publicado por el Fondo Editorial Casa de las Américas.

Ganadora del Premio Nacional de Literatura en 1990 en reconocimiento al conjunto de su obra, García Marruz ha recibido el VIII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca (2012), el galardón Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2011) y el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2007).

La Casa de las Américas organiza desde el año 2000 las jornadas conocidas como Semana de Autor, convocadas para "difundir la obra del autor invitado y propiciar al mismo tiempo el diálogo entre este y sus lectores".

García Marruz se suma a los autores argentinos Ricardo Piglia y Luisa Valenzuela, el brasileño Rubem Fonseca, los chilenos Diamela Eltit y Pedro Lemebel, el nicaragüense Ernesto Cardenal, los mexicanos Sergio Pitol y Juan Villoro, el colombiano William Ospina y la guadalupeña Maryse Condé, a quienes estuvieron dedicadas las ediciones anteriores. Hasta ahora, el único cubano en esa lista era Leonardo Padura.

La escritora, también ganadora en cinco ocasiones del Premio de la Crítica Literaria y condecorada con las órdenes José Martí y Alejo Carpentier, es autora de una vasta obra traducida a varios idiomas, en la que destacan lo títulos Poemas (1942), Las ciudades perdidas (1951), Visitaciones (1970), Poemas escogidos (1984), Viaje a Nicaragua (1987) y Habana del centro (1997).

Fina García Marruz estuvo entre los firmantes de la carta con la que intelectuales y artistas respaldaron al régimen de Fidel Castro tras el fusilamiento de tres hombres que secuestraron una embarcación de pasajeros en abril de 2003.

Comentarios [ 21 ]

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Todos los cubanos sabemos que no es posible vivir en Cuba y ocupar una posición relevante de lo que sea sin pagar por ello una cuota de pertenencia y de referencia al sistema. No sé de nadie, ni siquiera de quienes temprano o tarde se hicieron furibundos enemigos del comunismo, que no haya figurado en esa “nómina”. Así que me parece una estupidez querer arrojar lodo sobre Fina García Marruz por una cuestión política, cuando, en realidad, estamos en presencia de una de las más altas voces de la lírica cubana de todos los tiempos. Creo que eso es lo que importa. Al menos para mí.

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¿Proponemos entonces a Fina para el Premio Stalin de Literatura o el Fidel y Raúl Castro Literary Awards que entregan los intelectuales cubanos y escritores infiltrados en los Estados Unidos y sus universidades y que son los que realizan esa mala Literatura vendida al régimen en el exilio, y de la que hablan aquí?- A lo mejor los dos.

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Sí, anónimo de las 3:03 am del 20. Y alguna vez esa Fortaleza será lugar de honra para los mártires, reposo para las almas de los fusilados. Y con el tiempo, será un bochorno para todos aquellos que han mancillado esos sacros lugares, para quienes han apoyado la dictadura, para los que le han cantado a la revolución que nos destruyó física y moralmente, y para aquellos que, sin pensarlo dos veces, loaron al tirano. Día llegará. Y se eternizará y crecerá su mancha sobre su obra de renacuajos.

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El celebrar las ferias del libro en los espacios de la Fortaleza de la Cabaña ha sido una de las mas repugnantes burlas y provocaciones a tantos que en ese lugar fueron asesinados.

Hay que tener un poco de mesura y dignidad antes de someterse a participar en lugar donde los peores crimenes se cometieron por los tiranos.

Alli no se decian versos ni se escribian novelas, ni se era intelectual y genio de las letras y de la complicidad. En ese lugar muchos que fueron fusilados gritaron "Viva Cristo Rey" y fueron escuchados por las otras victimas en el horror de aquellas 9 de la noche para opacar en algo el crimen con el sonido del cañonazo.

Despues hubo un tiempo que no se escucho nunca mas aquellas valientes y profeticas palabras de los asesinados. Los llevaban ya casi muertos despues de haberles sacado la sangre mas que el maximo permisible para ese tambien macabro negocio ademas de amordazados y a rastras.

Lo que sucedio en esos predios donde otros pretenden ser condecorados por sus infamias los llena a todos de ignominia.

Antes se tenia mucho mas respeto por los muertos de la Patria de Todos y anualmente se rendian honores a Maceo, Marti, Mella, por que no, a Guiteras, a los estudiantes de medicina y algun dia habremos de llorar frente a esa Cabaña y a ese Morro en homenaje a los niños y mujeres tambien asesinados en el remolcador "13 de Marzo" aunque algunos crean que Fina y Vitier valgan mas que la desverguenza de tantos.

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Caramba, me han dado deseos de releer "La demente en la puerta de la Iglesia" y "¿De qué, silencio, eres tú silencio?". Y ahora mismo los busco. Nunca permitiré que Stalin me impida leer a Neruda, ni que el HP de Castro me impida disfrutar los diez o doce poemas de Fina que admiro... JPS

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En el Comunismo, se vende el alma a un dogma (ahora existe un margen más amplio para disentir entre líneas). Pero es tanto el daño infringido a la nación, que parece haber más distancia entre los creadores y la realidad. Como nada es absoluto en esto, la gente acude al teatro, lo que no ocurre en Miami, salvo para ver al que viene por el "intercambio cultural". En el exilio (donde ya no queda ningún grande vivo) hay artistas y escritores luchando con sus propios recursos. Y hay perversos que con el poder del dinero y/o influencias cometen miserias que criticaban en la dictadura.

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Definitivamente, "no se puede estar con Dios y con el diablo". Hay que escoger. Muchos escogieron: allá ellos y "su conciencia".

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Para 5:21 pm. Usted tiene la razón. Toda. Se la doy. Imagino que para decir que el panorama literario del exilio no deja mucho, se basó en algunos de los siguientes datos. Del XIX: José Martí, Cirilo Villaverde, Gómez de Avellaneda, José María Heredia. Del XX: Cabrera Infante, Premio Cervantes. Enrique Labrador Ruiz, Lydia Cabrera, Lino Novás Calvo, Jorge Mañach, Carlos Montenegro, Ramón Ferrerira, Gastón Baquero, Reinaldo Arenas, Eugenio Florit, Leví Marrero, Severo Sarduy,  Nivaria Tejera, Heberto Padilla,  Antonio Benítez Rojo, Eliseo Alberto, Jesús Díaz, Oscar Hijuelo, entre tantos otros hasta Richard Blanco, poeta cubano que leyó en la toma de posición de un Presidente de EE.UU. Así que le doy la razón. Digámoslo con todas las de la ley: La literatura cubana del exilio es una mierda.

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Vaya, ya apareció alguien como el Anónimo 5:21 dispuesto a regar la mierda entre todos diciendo que el panorama intelectual del exilio también deja mucho que desear.

Anónimo 5:21, ¿puede usted mencionar a algún intelectual cubano que resida fuera de Cuba que haya sido cómplice de la estatura de Fina García Marruz y otros intelectuales cómplices residentes en Cuba?

Una recomendación: cuando el ventilador está encendido, no se le pone enfrente mierda, porque se riega. No intente armar reguero de mierda para disculpar a los verdaderos culpables.

Imagen de Anónimo

Bien es verdad que hasta Lezama se vió abandonado por los Vitier, quienes en el libro de Ernesto Cardenal sobre Cuba ya habían testimoniado el acoso del sistema a su propia familia. Solo Dios sabe cuanto de miedo y cuanto de honradez hay en la actitud de estos dos grandes intelectuales, Cintio y Fina. Pero, también, para ser honestos, el panorama intelectual del exilo deja mucho que desear. Y ya no por terror a un sistema, sino por prostitución del alma.