Teatro

Aquí apestamos todos

Dos directores, uno cubano y uno inglés, llevan a escena del Bertolt Brecht una icónica obra sobre la represión de homosexuales bajo el Tercer Reich.

Pudiera parecer que los pájaros en Cuba no son tan apestados, cuando acuden en masa a ver Bent en la sala Tito Junco del teatro Bertold Brecht, y no derraman ni una lágrima. Pareciera que en La Habana los pájaros son insensibles. Pareciera que acuden porque es de obligatorio cumplimiento ver Bent, como mismo pudiera serlo ver Milk, Gia, La flor congelada o cualquier otro filme de culto en los circuitos gay. O como pudiera serlo ir a la marcha contra la homofobia del 17 de mayo.

Una pieza de Martin Sherman, dirigida por Stephen Bayly y Luis Ernesto Doñas, para el público cubano en una sala de teatro acondicionada para ver un filme genial en siete locaciones. La Peña Meisner de La Habana, una compañía no oficial dirigida por el británico Stephen Bayly que se dedica a "promover actuaciones veraces y creíbles", parece que esta vez no lo logró. Los pájaros se agobiaron por las dos horas de bocadillos densos que llevaban, por momentos, a los actores a atropellar las palabras o en los golpes de las SS dados con ternura.

Peña al fin, sus integrantes llegan, están un rato y luego se van, por lo que las actuaciones de Bent, son diametralmente opuestas  a las de una puesta anterior: Orange Blue (2013). Ni mejores ni peores. La proyección escénica de los actores también tiene que ver con la materia de que están hechas sus personalidades.

También es difícil no tener como punto de referencia el filme (1997) de Sean Mathias. Es difícil no comparar la interpretación de "Streets of Berlín" por Mick Jagger, con la del transformista de este montaje. Y es que la película, basada en una obra de teatro, ya plantea una economía de recursos y una espacialidad basada en la teatralidad, difícilmente superable.

En La Habana se pierde el esplendor del Greta's Club. Quizás tratando de no caricaturizar la homosexualidad, Max y sus parejas de escena se quedan a mitad de camino: entre lo pacato y la frustración. Eso sí, por el escenario pasan todos los términos que eufemísticamente se utilizan en Cuba para no parecer homofóbicos ni groseros: "entendido", "invertido", "marica".

Y los oficiales de la Gestapo son tan lindos y tan correctos que cuando uno de ellos, en el entreacto ordena al público que, en silencio se levante y vaya a ocupar otra parte de la sala, la gente obedece, tal vez pensando: "Total, si la policía en la calle es más grosera, más fea".

"Esta noche toca sopa", dice el preso 1.146 con una estrella verde. Max (Ernesto del Cañal) logró conseguir una amarilla de judío y es el preso 1.245. Horst (Joset Posada), con un triángulo rosa, es el 1.027. Ahora es cuando todos deberíamos llorar. Porque pájaros aquí somos todos. Ellos, ustedes, nosotros.

En Cuba todas las noches hay sopa y hay que amarse, cuando se es diferente, con cierta distancia. No basta con que a la hija de alguien se le haya ocurrido promover la diversidad sexual como política si no hay cómo denunciar las manifestaciones discriminatorias. No basta con que un grupo de personas intente hacerse valer desde su diferencia sexual, si primero no tiene valor como ciudadano. Y en eso estamos todos.

Bent, más que  de amor, es una historia de renunciaciones. Los nazis, el campo de concentración, son solo el contexto. Es bueno que una obra así haya llegado al escenario cubano. La tesis que se repite en el Brecht es la de la resignación de llevar una vida con la mentira como señuelo donde las alternativas que nos brinda el destino son tan ineludibles como la muerte.

'Bent' en La Habana

La Peña Meisner de La Habana lleva a escena del teatro habanero Bertold Brecht la obra de Martin Sherman, bajo la dirección de Stephen Bayly y Luis Ernesto Doñas.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Y cuándo van a representar la represión a los homosexuales en las UMPAP???

Imagen de Anónimo

¿Y sobre la represión de homosexuales en el Reino Unido de la Gran Bretaña de su graciosa majestad la reina Isabel II no hablan nada? Porque, por poner sólo un ejemplo muy conocido, Alan Turing era Inglés y fue condenado por homosexual y se quito la vida por eso y era la misma época que el Tercer Reich.

Imagen de Anónimo

Ojalá que llegue el mensaje de universalidad de Martin Sherman a ese campo de concentración gigante que es la Cuba de hoy. Y justo al lado de la Comunidad Hebrea !

Imagen de Anónimo

Los cubanos solo les falta que reciban una citación personal (una por ciudadano y cada uno pagando su pasaje)  para que fidel les escupa directamente en la cara y  escupa y orine en la cara de sus hijos....Sin duda que CADA CUBANO APLAUDIRÁ ESE HONOR

Imagen de fezfernandez

Interesante que así el publico cubano conozca sobre el holocausto alemán y sobre todo como reprimieron a los homosexuales. Pero que conveniente es proyectar un hecho historico como este en un pais donde se aplico practicamente lo mismo, y nadie ha dicho ni pio.

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