Lunes, 20 de Noviembre de 2017
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Música

El rap cubano no se mueve

Después de una década de existencia y 11 ediciones publicadas, la revista del hip hop cubano, Movimiento, ha terminado su vida entre las publicaciones culturales del catálogo conjunto del Ministerio de Cultura y sus dependencias. Auspiciada por el Instituto Cubano de la Música (ICM) y la Agencia Cubana de Rap (ACR), la revista representa el único espacio que intenta trazar y legitimar una cartografía literaria sobre la cultura hip hop en Cuba.

La editorial de su última edición decía, en palabras de su director:  "prefiero pensar a la revista Movimiento, como ese espacio de expresión donde calibrar los avatares de esta cultura  —y de los elementos otros que la conforman— no signifique nunca subyugarse a una mecánica gratuita, ni rendirse al señuelo de los suaves latifundios".

El argumento esgrimido por la actual dirección de la ACR para justificar la desaparición inmediata de Movimiento —días antes de realizarse el lanzamiento de la última edición (número 11) en febrero de 2014—  ha sido "la depresión del presupuesto para sostener esta publicación semestral, añadiendo la escasa venta de los ejemplares, que impide recuperar un mínimo de las inversiones permitidas para su impresión. El presupuesto asignado a cada edición ascendía a un presupuesto conjunto de 15.500 pesos cubanos por cada edición de tres mil ejemplares. Cada revista se vende a un valor de 10 pesos cubanos y, en espacios  autorizados para la venta en divisa, de 3 CUC".

Sin embargo, datos consultados en Correos de Cuba —distribuidora y comercializadora de Movimiento hasta principios de 2013— el décimo número de la revista se había agotado en sus puntos de ventas en un récord que superaba a los números anteriores. Por otro lado, fuentes de la Distribuidora Nacional del Libro —actual comercializadora de la revista— reflejan que la venta del onceno número es aceptable para una revista de música rap en Cuba.

Aun cuando a las instituciones —en este caso las dependencias culturales— le redujeron el 7% de sus asignaciones anuales para el año 2014, el gasto de una edición de Movimiento (dato de 2012, cuando el ICM le asignaba a la ACR un presupuesto conjunto de 600.000 pesos) representaba aproximadamente el 2,5%, del total asignado.

La doctora Graziella Pogollotti recordaba en una entrevista que "las inversiones en moneda convertible [aunque francamente deberían ser reflejadas ante cualquier análisis] nunca son recuperables como sí pueden serlo los gastos en moneda nacional". De lo contrario, en Cuba, no se podrían imprimir ni siquiera el 2,5% de la literatura conjunta que se edita o que es premiada.

Y agregó Pogolotti: "Tanto la Literatura, como el Ballet, los Museos o las Bibliotecas, son patrimonios culturales a preservar". Por ende, se hallan en las llamadas zonas subvencionadas de la cultura.

La imprenta poligráfica —Da Vinci/Alfredo López— encargada de la impresión de Movimiento, llega a cobrar, por cada edición, un aproximado de 3.600 CUC.

Desde las primeras ediciones —dirigidas por Ariel Fernández (su fundador); Roberto Zurbano; Magia López y Sandra Álvarez, hasta las dos últimas (a cargo de Jorge Enrique "761" Rodríguez)— Movimiento ha sostenido un relato crítico sobre temas que se consideran aún heréticos en Cuba como el racismo, el machismo, la homofobia, la marginalidad, la situación sociocultural, el civismo, o la hipocresía política.

En sus páginas podían confrontarse las "zonas calientes" del discurso rapero nacional e internacional —como afirmaba una de sus editoriales— "que buscan siempre restituir los criterios secuestrados en detrimento de nuestra propia historia, a las imperdonables ausencias que permitieron las facultades del silencio y, a la autonomía en favor de cabales indagaciones que nos conduzcan, finalmente, a redescubrir la edad de la herejía".

La interrogante de si el cierre de Movimiento se debe a su no rentabilidad, o si está causada por los contenidos críticos que ha publicado en el transcurso de una década y arreciado en sus últimas tres ediciones, podría tener una respuesta en el encuentro que un grupo de raperos del catálogo de la ACR, junto al director de la revista, le han solicitado a la presidencia del ICM.

Debates tangenciales como son dónde y qué están publicando los jóvenes periodistas escritores e intelectuales, o la relación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana con publicaciones alternativas que buscan replantear y revisitar los términos en las prioridades del periodismo en Cuba, se hallan entre los antecedentes que se sospechan, pueden provocar la fiscalización de publicaciones como la revista Movimiento.

Entonces, ¿problemas financieros o conflictos sobre los contenidos? Ya lo sabremos.

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Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

El rap cubano es muy pobre en Cuba -inclusive comparado con el reggae! Ambos tienen un origen anglo ---que a su vez se origina de llamado dub poetry, cuyo nacimiento fue también en Jamaica. El reguetón vino a darle un impulso hispano -Puerto Rico fue su mejor catalizador, pero los cubanos le metieron la rumba y es lo que hay. El reguetón vino y acabó (cubanamente hablando) con ambos ritmos -más dinero y más actual y urbano.