Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
10:15 CET.
Cine

Un absurdo muy parecido a la realidad

Días atrás, coincidí en la parada con una amiga que me preguntó si ya había visto Boccaccerías habaneras, filme escrito y dirigido por Arturo Sotto, exhibido en las salas cinematográficas del país.

Yo no lo había visto aún, pero por los avances me parecía una comedia del absurdo. "Sí, pero es un absurdo que se parece cada vez más a la realidad", me respondió. "Aquí siempre hizo falta una doble cara para sobrevivir, pero era solapada. Ahora es normal que la gente tenga doble moral y se esfuercen por aparentar un estatus por encima de sus posibilidades."

La reflexión de mi amiga me despertó más curiosidad por la película que las credenciales del Premio de Popularidad obtenido en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano 2013 (prueba de la fidelidad del público cubano a los filmes nacionales), o que la sinopsis: un escritor carente de ideas compra las historias de sus vecinos (recurso ingenioso para justificar que se cuenten los cuentos, como en el Decamerón de Giovanni Boccaccio). Sin embargo, no creo que la película despertara los mismos pensamientos en otros compatriotas que los que despertó en mí, porque quienes la veían en el Yara junto a mí pasaron un buen rato, rieron disciplinadamente cada vez que tocaba, y hasta aplaudieron al final.

Boccaccerías habaneras posee los mismos ingredientes de otras producciones nacionales o coproducciones: las penurias y corrupción cubanas de cada día, la necesaria dosis de sexo (heterosexual y homosexual, para estar a la altura de los tiempos), alusiones al trabajo policial, a la política y al oportuno "bloqueo", y los imprescindibles chistes. No puede reprochársele a Arturo Sotto no haber filmado una película profunda, reflexiva y conmovedora, porque no era su intención. La intención es simplemente entretener y eso lo logra, siempre que las expectativas no sean demasiado altas.

El elenco lo integran Zulema Cruz, Luís Alberto García, Mario Guerra, Omar Franco, Yordanka Ariosa, Patricio Wood, Irela Bravo y un montón de actores conocidos, todos a la altura de las exigencias de personajes estereotipados y caricaturescos.

Por momentos, el director parece pretender algo más, como en la escena donde los padres de la novia en el primer cuento recuerdan las circunstancias de su matrimonio y nos remontamos a aquellos años —¿felices?— de las lunas de miel subvencionadas y las cajas de cerveza que sirvieron de incentivo a muchas parejas, e incluso a personas que solo eran amigas para casarse. O cuando el escritor, que encarna el propio Sotto, se queja del aburrimiento que le producen las historias y sus protagonistas a quienes solo preocupa la falta de huevos, de aceite…, en fin, la supervivencia. ¿Un llamado al pueblo cubano para reflexionar sobre otras cosas?

Sin embargo Boccaccerías habaneras termina por ser justo lo que reprocha su director, una historia de gente atrapada en la supervivencia, incluido el escritor interpretado por él.

¿A eso hemos quedado reducidos: a luchar por sobrevivir? ¿A esto se reduce nuestro cine de los últimos años, (excepto algunas contadas excepciones): a reflejar nuestra realidad de forma risible y superficial?

Tráiler de 'Boccaccerías habaneras' (2013)

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

El problema es que los cubanos llevan tantos años viviendo con todas esas necesidades y limitaciones que ya se han acostumbrados a ellas y no solo se han acostumbrados sino que se olvidaron de la existencia de cosas mejores o mejor dicho la desconocen y la mayoria de las veces no tienen acceso a mejorar el status de vida hablo de los cubanos de a pie por eso es como sino vivieran la realidad ya que el adoctrinamiento tan fuerte de la ideologia comunista que han tenido durante estos 55 años les han inculcado que esas escaseces es normal para un pueblo asediado por el imperialismo yanqui culpable de que en la isla no haya nada por lo que hay que resistir para mantener la independencia y la dignidad, nada, que estos HP siempre han utilizado la politica revolucionaria y opresora para avasallar al pueblo cubano y por eso les dan lo mismo comer pan con sabor a cucaracha que cafe con chicharo que tener un ventilador ruso lleno de parches o una lavadora rusa Aurika, etc, ahi radica el absurdo del pueblo cubano la resignacion de vivir con un sistema socialista generador de miseria y pobreza que poco a poco te va degenerando y convirtiendote en un ser desprovisto de ilusion y deseos de prosperar y por eso como lo unico que les interesa es sobrevivir todo lo tiran a mierda creo que alguien una vez me dijo que los cubanos somos los unicos que nos reimos de nuestros propios problemas y de nosotros mismos y eso le ha venido de perilla al regimen que los mantiene bien domados.

Imagen de Anónimo

dónde la puedo descargar?

Imagen de Anónimo

¡Qué bueno que Zulema Cruz, magnífica comediante cubana que reside en Miami, vuelve a filmar en la isla!La recordamos de sus trabajos con Virulo.Es una gran noticia...

Imagen de Anónimo

No he podido ver la película todavia, pero a juzgar por las fotos de ella que aparecen en varios sitios, tiene muy mala fotografía y dirección artística. Como es tradición ya en el cine del ICAIC. 

Imagen de Anónimo

 usimí, ciertamente Cuba y nosotros los cubanos somos un absurdo, esa es la realidad, no es un absurdo que Ramiro Valdés, combatiente del Moncada, de la vieja guardia estalinista castrista le pida unidad los cubanos a estas alturas del campeonato y más absurdo es que esa unidad la impongan a través de los órganos de control y represión (seguridad del estado, CDR, brigadas de respuestas rápidas entre otros) podría relacionar innúmeros absurdos más pero me consumirían mucho más de 1500 caracteres de los que dispongo aquí DDC, COMENTARIO de Esopo.