Literatura

Rafael Alcides renuncia a la UNEAC por obstáculos a la entrada de sus libros a Cuba

Esto 'es igual a prohibirme como autor', dice en una carta a Miguel Barnet y devuelve la Medalla Conmemorativa del 50 Aniversario de la entidad oficialista.

El poeta Rafael Alcides, uno de los miembros de la llamada Generación de los 50, renunció a su membresía en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en una carta enviada al presidente de esa entidad oficialista, Miguel Barnet.

En el mismo sobre, Alcides devolvió a Barnet la Medalla Conmemorativa del 50 Aniversario, que recibió como fundador de la UNEAC.

El poeta dijo que tomó la decisión después de que las autoridades cubanas impidieran la entrada al país de libros de su autoría publicados en el exterior.

"En vista de que ya a mis libros no los dejan entrar en Cuba ni por la Aduana ni por el correo, lo que es igual a prohibirme como autor, renuncio a la UNEAC", dice Alcides en su carta a Barnet, recibida en la redacción de DIARIO DE CUBA. Aclara que su decisión es "irrevocable".

"También hallarás en este sobre la Medalla Conmemorativa del 50 Aniversario de la UNEAC que como fundador me pertenece. Lo demás de esa casona tan mía en otro tiempo, son mis recuerdos, y estos, por personales, se irán conmigo", añade.

"Entre esos recuerdos, el de los buenos amigos hallados en la Unión de entonces, tesoros de mi juventud, lo que de aquel gran sueño fracasado me queda, figuras a las que quiero aunque no piensen como yo y que me quieren aunque no se atrevan a visitarme", dice el poeta, apartado desde hace décadas de la línea que marca el oficialismo.

La esposa de Alcides, la bloguera Regina Coyula, dijo en su sitio en Facebook que entre los libros de Alcides que las autoridades habrían interceptado están varios que sus editores en España enviaron por correo, e incluso uno que recibió el Premio de la Crítica en la Isla.

En junio, en un post publicado por el sitio en internet Voces desde Cuba, de la BBC, Coyula dijo que a su regreso de un viaje a Perú los agentes de la Aduana "retuvieron", entre otros objetos, cuatro libros escritos por Alcides, a pesar de que habían salido con ella de la Isla.

Rafael Alcides, de 81 años, ha publicado entre otros poemarios Agradecido como un perro, Nadie, La pata de palo, Y se mueren y vuelven y se mueren, Noche en el recuerdo, Memorias del porvenir, Libreta de viaje, Por una mata de Pascuas y El anillo de Ciro Capote.

En los últimos meses la editorial riojana Pepitas de Calabaza publicó su libro Un cuento de hadas que termina mal y la editorial sevillana Renacimiento su volumen de poesía Conversaciones con Dios.

Comentarios [ 9 ]

Imagen de Anónimo

Queridos cubanos de dentro y de fuera, en España tuvimos el honor de entregar el premio Café Bretón y bodegas Olarra a un relato precioso de R. Alcides y la inmensa suerte de conocer a Su bella persona.No hay hombre bueno y sensible que no sea capaz de reconocer en los ojos y las manos de Alides a un hombre digno, honesto, sincero. Alguien que a sus 81 sigue respirando libertad. Alguien incorruptible, incapaz de vender su verdad a ninguna idea. Hubiera sido, es evidente , más fácil para él haberse adaptado en cada momento a los vientos que corren, se hubiera ahorrado todos estos insultos que algunos le dedican. No hay peor exilio que los insultos de los cercanos ni mayor libertad que ser uno mismo y esquivar el miedo. Miren y escuchen a este gran hombre y aprendan. Yo también estuve una vez con La Revolución , pero ya no .¡ avancen cubanos y dejen a Alcides vivir en paz! Nadie tan cruel como los capaces de semejantes comentarios puede llevar serenidad y entendimiento  a sus hijos. No sé cuál será el destino de Cuba, pero las bases debieran estar firmes sobre La Paz y el entendimiento para llevar prosperidad a todo un pueblo. Miren a los ojos y escuchen la poesía de Rafael Alcides y sinceramente conoceran al hombre bueno. 

Imagen de Anónimo

No vamos a dejar entrar sus libros a Cuba. No nos da la gana. Este viejo no es mas que al servicio de los vendepatrias y un infiltrado en la UNEAC tratando de joder. Que siga hablando basura de "sus libritos" , que se los vamos a meter todos por el c...!

Imagen de Anónimo

No entiendo por qué no dejan entrar los libros de Alcides a Cuba. La política de los intelectuales de la isla es incluir a todos los poetas, los de adentro y los de afuera. Olvidando sus inclinaciones políticas. Tenemos que unirnos. Aquí les dejo un enlace de una conferencia reciente de Reina María Rodríguez donde habla de tres generaciones de poesía cubana. Y menciona poetas del exilio. Una pena lo de Alcides. 

http://https//www.youtube.com/watch?v=AhJKYvX4vow

Imagen de Anónimo

COMO  VAMOS  A  PERMITIR  QUE  UN  "GUSANO"  QUE  ABANDONÓ  LA MAFIA  (perdón,   la Patria)  LE  ESTÉN AQUÍ  PUBLICANDO  SUS  CAPITALISTAS   TEXTOS   "LLENOS  DE  ODIO  A  LA  BENIGNA   REVOLUCIÓN  CUBANA"........CUBA  ES  "SOLO"  DE LOS  CASTROS  (perdón  de los cubanos)  Y    AQUÍ  LO  QUE  IMPORTA ES LA LEALTAD A  NUESTRO   HEROICO  COMANDANTE  EN "ECES"

Imagen de Armienne la Puta

Aqui se pueden leer algunos de sus poemas:

http://www.poemasde.net/poemas-de-rafael-alcides-perez/

Imagen de Anónimo

DONDE ESTA LA PRENSA EXTRANJERA?

Imagen de Anónimo

La plasta de mierda de Barnet debe estar con la cabeza metida en un cubo. Seguro el comisario de la Hoz algo dirá en los proximos dias.

KT

Imagen de Anónimo

La dignidad de Rafael Alcides es un duro golpe a tantos intelectuales y artistas cubanos vendidos a la dictadura y aplastados por su propio miedo. También contra los escritores que entran y salen del país ignorando las represiones, sin escrúpulos porque prefieren que les aplaudan su ego.

Imagen de Anónimo

Ah, ¿pero Alcides todavía era miembro de la UNEAC? ¿Y le dieron la Medalla del 50 Aniversario, es decir, en el 2011? ¿Y dice que es disidente? Mmmmm. Hace muchos años, recuerdo que alguien me dijo en La Habana que Alcides estaba muy enfermo, que haciendo unas exploraciones en unas cuevas había contraído un virus muy malo en los pulmones. Por tal motivo, no podía trabajar. Iba al ICR periódicamente sólo a cobrar. Se le veía taciturno, abatido, flaco. La gente me decía: "Cualquier momento lo perdemos". A mí me daba lástima. Eso fue a fines de los 60.