Censura

El cine americano que no vemos

Hay un cine estadounidense que no llega a las pantallas de cine ni a la televisión cubana, ocupadas por las más comunes películas hollywoodenses.

Hay un audiovisual estadounidense que aquí no veremos. No en las salas de cine, definitivamente no en la televisión. Es considerablemente bueno y bastante conocido en el mundo, a pesar de que no corresponde al mainstream. Sin embargo, para las pantallas públicas cubanas no existe.  

Con aparente contradicción, las profusiones de orgullo oficial sobre el cine hecho en Cuba están llenas de aversión hacia Hollywood, producciones que, en cambio, encuentran bastante acogida en los medios estatales que las condenan. El movimiento no carece del todo de lógica. Algo de ella se revelaría en el examen de lo que se omite, obras alternativas del enemigo del Norte: son las películas, por ejemplo, de Kevin Smith, Seth Rogen, Greg Mottola, Sacha Baron Cohen, etc., y casi todo (por no decir todo) lo del Comedy Central de Nueva York. No conforman, muchas de estas obras, un grupo estilístico intencional, pero sí comparten variables que las reúne en un alegre tipo, y nos ayudarían a explorar el vacío que le hacen en Cuba.

Descartado el tema de los derechos de autor (que aquí no se pagan), pasemos a indagar otras posibles causas. Se podría pensar, en principio, que la exclusión se debe a la dureza verbal de algunas de estas piezas: nuestra televisión es amiga del reguetón light y de las masacres clase B que suministra el sábado por la noche, pero no de las palabras censuradas. Esta razón, sin embargo, no las proscribiría de la Cinemateca, las muestras de cine independiente, ni tampoco incluye toda la producción del Comedy Central.

Encuentro otras dos justificaciones más probables. La primera se podría formular así: no se exhiben porque la imagen que ofrecen de Estados Unidos es demasiado interesante. Los blockbusters, las comedias de risa grabada, son fantasías fácilmente objetables. Pensemos en la serie Friends, por ejemplo, que sí se proyecta aquí: quizás graciosa,  pero que nadie llamaría creíble, o "profunda".

Pensemos en Futurama o (¿me atreveré a proponer a nuestra televisión?) en South Park, producciones del Comedy Central, o en las películas de Smith: la sensibilidad que proponen, y comparten con un grupo de obras contemporáneas, es mucho más compleja; la  pretensión de actualidad, mucho más cercana, y el encanto, por supuesto, efectivo. Tienen una manera de obrar que los jóvenes identificarían como suya, sin mayores problemas.

Las vetaría de nuestras pantallas también el hecho de que son liberales (solo la distracción podría ver una discordancia aquí). En términos generales, una gran zona de la "América liberal" se omite en Cuba porque no simpatiza abiertamente con los gobiernos de Venezuela, Cuba o Irán.

En el caso particular de este grupo, la subversión que ejercen sería demasiado para nuestras pantallas: alegremente, sin estridencias románticas  (también sin muchas esperanzas), estas obras descreen de casi todas los arreglos sociales, que interrogan, discuten… Algunas hacen el camino completo hacia un anarquismo suave. Alguien ha dicho —sin que de esto derive una equivalencia exacta— que el rock and roll de estos tiempos es la comedia, con una audiencia más amplia y contenidos más consistentes.

El poder, de mecanismos universales, mira este fenómeno con suspicacia en cualquier parte. Aquí es  más poderoso; puede anular sin mayores consecuencias cualquier gesto independiente, como su existencia, es decir: como la realidad de estas producciones foráneas. De manera que, puestos a escoger, el malquerido Hollywood parece más seguro en estos lares.

Comentarios [ 7 ]

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 Si la LATINOAMERICANA   e INTELIGENTE MAFALDA es CENSURADA en Cuba       y no pq no le guste la sopa !!!

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Y por qué entonces no las pasan por TV Martí para que las vea todo el mundo en Cuba. Es mejor que espantarse un docudrama de Estado de SATS.

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Pues el dictador es una película bastante crítica con el imperialismo norteamericano. Basta ver el discurso final, para darse cuenta que la cosa va contra la dictadura norteamericana

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Me inmagino que el articulista quería parecer muy culto y conocedor de palabras rebuscadas y pensamientos filosóficos alternativos , la idea del artículo no esta mal pero su contexto es bastante mediocre y rebuscado que casi cae en lo infantil y distante de los lectores de diadio de cuba , la tv cubana es mala en general solo los programas extranjeros valen la pena y por su puesto que nunca van a poner películas series o documentales que critiquen o se salgan un poco de lo comercial rosa , películas de tiroteo donde la corrupción y los ladrones estén de principales y documentales sobre animales o los males del capitalismo , la comedia en cuba tiene muy mala salud así que la comedia internación si no es la española no creo que pongan otra por otro lado me da la impresion que el escritor del artículo no sabe que la tv sea de donde sea tiene censura y dependiendo del canal tiene un enfoque político de izq o derecha !!! Claro siempre mas abiertos y arriesgados que la tv cuabana en general la tv es la caja tonta de este siglo lo que no se dice en la tv no existe o no es real !! 

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Para mi, la mejor película "comedia" holliwoodense es la Revolución cubana vista desde la óptica de la Mesa Redonda, y el mejor director es Randy Alonso...

Tatín

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Que dice???

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Este análisis es algo caótico. Veo que lo ha escrito alguien desde La Habana y, como supongo que tampoco es especialista en televisión, entiendo ciertas imprecisiones o mezcla de conceptos. Un programa como South Park no se pondría jamás en la televisión nacional porque es para audiencias específicas que suelen tenerlo en canales de cable, donde es posible poner límites familiares. Por otra parte hay canales relativamente nuevos en la isla, como Multivisión, que ponen (casi) cualquier cosa de USA, todo pirateado del satélite, sólo para mantener al vulgo entretenido y sin andar mirando si reflejan el mundo real o no. Obviamente, otra cosa son películas como El Dictador, o la venidera The Interview, que como se meten con sus aliados, las censuran. Pero eso no es nuevo, lo han hecho siempre.