Música

Bach en Japón y salsa bajo Pinochet

Varios eventos musicológicos internacionales de primer rango coincidieron en La Habana. La prensa oficial no dio cuenta de ellos.

Parafraseando a Marx, pudiera decirse que la música es "el opio de los pueblos". Para el filósofo y psicoanalista húngaro, Slavoj Žižek "la música es siempre una amenaza en potencia, nunca podemos estar seguros: ella externaliza nuestras pasiones interiores".

Este "peligro" parece haber ahuyentado a la prensa oficial de uno de los eventos culturales más significativos y trascendente ocurridos en el país, hasta el momento, y quizás, insuperable para  los que seguirán el resto del año. Porque se juntaron en La Habana el XIV Premio de Musicología Casa de las Américas, el VIII Coloquio Internacional de esta disciplina y la I Conferencia de la Asociación Regional de la Sociedad Internacional de Musicología para la América Latina y el Caribe (ARALC/IMS). A todo lo cual se sumaría el Consejo Internacional de Música Tradicional y los cuatro Repertorios Internacionales de Control Bibliográfico para la música, todos presentes.

Casi un centenar de investigadores, académicos, especialistas y críticos de 29 países de América, Asia y Europa, se daban cita en La Habana, en un impresionante, abrumador, maratón científico, que expondría al  debate 147 ponencias y 4 conferencias en solo cuatro días, de manera simultánea en todas las salas de la institución, incluido el emblemático, espacioso salón del Árbol de la Vida.

Expertos, docentes y estudiantes cubanos confrontaron los estudios más actualizados de la materia, en temas como Latinoamérica y el canon o La musicología, eje de intersecciones disciplinares. Mientras, las quince obras en concurso del Premio, fueron valoradas por un jurado de expertos de cinco países: Susan Campos (Costa Rica), Julio Mendivil (Perú), Luis Merino (Chile), Melanie Plash (Argentina) y Miriam Villa (Cuba), que decidió, por unanimidad, a Colombia ganadora con Los mitos de la música nacional. Poder y emoción en las músicas populares colombianas1930-1960, del musicólogo Oscar Andrés Hernández Salgar.

El Centro de Desarrollo de la Música (CIDMUC) y el Instituto Cubano de la Música (ICM) representó al país con sus mejores profesionales, así como la Universidad de las Artes (ISA) y el Colegio San Gerónimo, entre otros. Talentos como Miriam Escudero, la acuciosa biógrafa de Esteban Salas, o la Zoila Lapique, de vasta obra y reconocimiento, admiraban a los extranjeros ante lo logrado a pesar de las ostensibles desventajas tecnológicas y, en muchos casos, de la falta de acceso directo a las fuentes.

El diálogo fértil, la disponibilidad intelectual tanto de estudiosos como de los directivos de las asociaciones internacionales, caracterizaron las jornadas. Para la costarricense Susan Campos, jurado y participante del Coloquio,  "los retos no son únicos de la musicología latinoamericana: necesitamos pensar críticamente las geopolíticas del poder existentes dentro de la propia disciplina, su relación con los discursos dominantes identitarios, todavía vigentes en tiempos posnacionales y los constructos sobre los cuales se siguen elaborando las llamadas musicologías".

Que no pare la música

La calidad y el rigor de los textos presentados conformaron la ganancia neta del encuentro. Pocos fueron los tentados de atajar la teoría por los caminos más fáciles o por la pura y simple necesidad de "echar la firma" con descripciones acríticas.

Las ponencias se ocuparon de temas como la influencia de Bach en la vida musical moderna de Japón, gracias a las escuelas dirigidas por profesores germanos desde finales del siglo XVIII y todo el XIX hasta llegar hoy a los concursos Bach internacionales, ya  por su cuarta edición; de los estudios de la música incaica;  de la música caipira en la industria discográfica brasileña; de la aplicación de técnicas computacionales en el análisis de repertorios de tradición oral (la guajira y el jarabe loco veracruzano); de la museología histórica y transculturalidad en Latinoamérica (¿el concepto de transculturalidad versus cosmopolitismo?); de las sutilezas del Cuarteto para cuerdas de Silvestre Revueltas y su deuda con la música europea de la época; de Ginestera, Paz y Kagel: alteridad, igualdad, ambigüedad; del Beethoven evangélico en los himnarios protestantes latinoamericanos; de la salsa como "proyecto cultural alternativo durante la dictadura militar en Santiago de Chile". En fin, muchas y variadas propuestas, explosión literal y académica de conocimientos y saberes.

Cuba presentaba sus fondos musicales del siglo XIX. Los visitantes fueron al Museo de la Música a escuchar conciertos de  rumba y son. Si en la inauguración el jazzista Michel Herrera estrenó Madre Tierra, su más reciente fonograma, para la clausura se anunció a Los Van Van. En la Iglesia de Paula y en la Basílica del Convento de San Francisco de Asís mostraron su arte, poderoso y seductor, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, la guitarrista Rosa Matos, Vocal Luna y la Orquesta Barroca de la Escuela Nacional de Música.

Primó la atmósfera espontánea, desenfadada, cierto carácter de fiesta que invitaba a vivir la música con espíritu diferente al habitual. Para los del patio fue la gran oportunidad de un acercamiento deseado a un mundo que hasta ahora resultaba lejano, así como sirvió para la consolidación del Premio como un importante referente de la musicología en América. Para los que llegaron y se fueron, fue la promesa de volver, de ayudar, de colaborar al desarrollo de los jóvenes y sus instituciones, al anunciar la ampliación del ya conocido Premio Internacional Príncipe Francesco María Ruspoli con el Premio de Estudios Musicológicos Eurolatinos, así como la presentación de Proyectos de Control Bibliográficos.

Que no pare la música, pues.

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

???La prensa oficial no dio cuenta de ellos.??? Uno de los participantes, tb. mencionados en su artículo, no puede confirmar dicha abstinencia mediática! Por qué este "propagandismo" inutil y sin significativo ni valor en contextos como este? Hay realidades + fenónemos cubanos (por doquier...) que REALMENTE merecen más ser polemizados... ;-).. !!