Feria Internacional del Libro-2014

La Feria sin libros

Reguetón y venta de peces y artesanías en lugar de libros, autores y editoriales. Terminó en Santiago la Feria Internacional de Libro.

Como cada año, acaba de celebrarse en Santiago de Cuba la Feria Internacional del Libro. Su edición número 23 fue clausurada el pasado 9 de marzo en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, tras un periplo por las provincias del país. En esta ocasión, la sede local volvió al teatro Heredia, ya reconstruido tras el ciclón Sandy.

Lo más llamativo de la reciente edición fue la baja concurrencia de público. Diez años atrás se habría tratado de un evento multitudinario; ahora, el noventa por ciento de los visitantes fueron escolares sacados de las aulas.

En los alrededores del teatro se habilitó un espacio con una pocas carpas chinas, donadas para los damnificados del huracán, además de unos cuantos catres cuentapropistas en los que se vendían historietas y folletos para colorear y recortar, evidentemente impresos de manera artesanal.

Según el semanario Sierra Maestra, se dispuso de más de 900 títulos. Fue mayormente una oferta de temáticas históricas y políticas, libros editados entre tres y seis años atrás —traídos de las librerías de la ciudad para llenar los stands—, además de títulos infantiles, de aventuras, y material escolar.

En cuanto a los títulos internacionales o escritores de renombre, no apareció ninguno. Ni siquiera vino el embajador de Ecuador a presentar el libro de su presidente. No hubo novedades editoriales, a no ser el libro de memorias de la guerra del general Guillermo García Frías.

Alrededor de los carpas se instalaron una serie de timbiriches y artefactos que ofrecieron servicios como la ventas de peces, artesanías, y atracciones mecánicas. No obstante, se mantuvieron más concurridos que los de venta de libros.

Cruzando la calle, en el parqueo del estadio de béisbol Guillermón Moncada, estaban situados los kioscos de comidas y bebidas que nos "deleitaron" con reguetón y bachatas: esta área era el verdadero recinto ferial, donde los "lectores" podían incluso emborracharse.

La Feria fue, en realidad, un vulgar parque de atracciones.

Sin libros, autores ni editoriales

La Feria no es ya ni siquiera un acontecimiento literario; es más bien un circo mediático con propuestas mediocres, ausentes los grandes títulos y autores de la literatura contemporánea, así como las principales editoriales. Mientras los noticiarios nacionales nos destacan como "el país más lector del mundo", la realidad es que la mayoría de los asistentes no anda en busca de libros, sino de simple entretenimiento. La tan cacareada feria es otra falacia para presentarnos como los más cultos, cuando en la Cuba de hoy se lee menos que nunca, ya no solo por lo aburrido de los libros y sus altos precios, sino también porque las revistas y periódicos son pocos, inestables, y están cargados de ideología.

Se sabe que el país está en una coyuntura económica crítica. Pero es hora de que el Instituto Cubano del Libro lo asuma. Ya no se trata solo de reducir el tiempo de la Feria —cada año más breve—, sino de replantear un evento en el que sus principales protagonistas, los libros, no aparecen.

Las nuevas publicaciones nacionales son escasas, representan una gota en un evento que de internacional solo tiene el nombre. Si a ello se le suma una política editorial pendiente de exaltaciones políticas e ideológicas, en lugar de artísticas, se entiende que los lectores no quieran comprar ni leer los sucesos editoriales, mejor utilizados como materia prima por los vendedores de cucuruchos de maní.

Terminó la Feria, pues, sin penas ni glorias para los santiagueros. Sería deseable que el Instituto Cubano del Libro se reorganizara, consiguiera un presupuesto decente y realizara en años venideros un evento al menos decoroso para que, como dijo Martí, nuestros niños crezcan leyendo.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Brandon

Quien tiene que asumirlo es el pueblo cubano. No hay que cambiar al Instituto del Libro, sino hacerlo desaparecer junto con el absurdo sistema autoritario y dictatorial. Cuando eso pase no hará falta ni ferias del libro. habrá cientos de librerías como Barnes & Noble donde los cubanos podrán comprar y leer lo que les dé la gana.

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Memorias de la guerra...ah, que asco!

Imagen de Anónimo

Un loco que odia a Cuba la ha destruido, ni libros hay, ni una feria de libros decente pueden hacer, pobre Cuba, que te han hecho, destruccion total.

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Para Anónimo - 13 Mar 2014 - 7:47 am. Pobre Cuba; pobre pueblo que si no despierta a tiempo termnará como RD; Guatemala o El Salvador. 

No se que tiempo hace que saliste de cuba o si has ido de visita o no pero te puedo decir que la isla esclava esta mucho peor que republica dominicana y no alcanza todavia los niveles de Haiti gracias a la infraestructura capitalista precastrista que todavia le da cierto nivel a la isla esclava aunque se este cayendo a pedazos. Un amigo santiaguero logro escaparse para Haiti y esta muy contento trabajando alli en un buen lugar, que cosas tiene la vida. Donde unico no se puede ser feliz es en el infierno de la isla esclava.

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No puede haber acertado mejor el comentarista de las 6:28. Da asco!!!! Es una humillación y una falta de respeto total. Nos quieren convertir en borregos y temo; se me hiela la sangre de pensar que ya en muchos jóvenes y no tan jóvenes lo Han conseguido. Pobre Cuba; pobre pueblo que si no despierta a tiempo termnará como RD; Guatemala o El Salvador. 

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La escasez de libros es en saludo al Congreso de la UNEAC

Imagen de Anónimo

Una burla más y una ofensa al sentido común, como todo lo que pasa en Cuba. Da asco!