Cine

«El cine en Cuba es un milagro»

Al habla con la documentalista Marina Ochoa, presidenta de la Red de Realizadoras Cubanas 'Sara Gómez'.

Documentalista con importantes premios internacionales, (McArthur Foundation, Cinema Fest de San Juan, Puerto Rico), directora del grupo de video independiente ARO y presidenta de la Red de Realizadoras Cubanas "Sara Gómez",  la cineasta Marina Ochoa nos recibe en la amplia, luminosa oficina que le han entregado en los predios de la Productora ICAIC, donde abundan cubículos vacíos y ese aire de abandono que ha traído a la institución los cambios estructurales, económicos, de los llamados Lineamientos.

¿Qué esperas del VIII Congreso de la UNEAC?

Espero del Congreso que los artistas estemos en disposición de dar una buena pelea por la cultura en Cuba. Quiero pensar en una agresividad positiva para sacar adelante la cultura cubana, creo que si logramos un estado de ánimo más allá de la realidad nacional, si logramos romper la desidia, la falta de fe, de confianza en el futuro, si logramos eso, logramos mucho. Nos hace falta entrega, creer con seguridad, creer que podemos, no cavilando en lo que vayamos a conseguir, sino que podemos conseguirlo.

¿Qué opinión te merece la producción cinematográfica nacional, sus actuales tendencias?

Hay muchas productoras importantes invirtiendo en el cine de América Latina, pero el cine en Cuba es un milagro, dado que no podemos negociar desde una posición de miseria. Más allá de la voluntad política que exista para soportarlo. Nadie nos tributa, no tenemos una Ley de Cine, los precios actuales de taquilla tampoco permitirían una cotización decente; la gente ya no va al cine porque puede encontrar la película cubana que acaba de salir en los bancos callejeros (marginales) de DVD. Lo mismo pasó con los Cines 3D caseros, condenados de antemano sin una respuesta lógica. Yo recuerdo de niña haber visto tercera dimensión en el Radio Centro en el 57. Y ahora recientemente, en los estudios Universal, pude ver cine en 4D, que ya es una locura.

Mi criterio sobre el cine cubano actual es que hay más calidad en los documentales que en las películas de ficción; estas últimas buscan ser trascendentales y muchas veces pasan inadvertidas. Hay problemas con la factura, muchas películas de realización pobre y mediocridad conceptual. Pero para ciertas percepciones —ignorantes— el documental es a la ficción lo que la zarzuela a la ópera. Cuando se trata de géneros no ven el cine como un todo.

¿Cuáles son los próximos pasos de la Red "Sara Gómez"?

Tendremos un espacio en el cine 23 y 12, una vez al mes, para hacer los estrenos con el público, con el apoyo  del ICAIC. Queremos inaugurarlo en marzo, en el día internacional de la mujer. Tenemos previsto un espacio en el Centro Cultural Fresa y Chocolate, ya más íntimo, para hacer cine-debates por temática —raza, idiosincrasia, violencia, cultura, religión— con todas las realizadoras y reunirnos al menos una vez al mes para ver hacia dónde va el proyecto y cada proyecto individual.

La Red tendrá el premio "Sara Gómez" para todas las especialidades, valorando el trabajo de todos por igual. Es importante decir esto, considero que el cine es una obra artística que se construye desde un equipo, donde todo el mundo aporta en una atmósfera de entusiasmo y creación. Ya hemos dado el premio de la Red en el Caracol, en el Festival de Cine Latinoamericano y en el Festival de Cortos de ficción en República Dominicana.

Vamos a buscar recursos para la realización de las obras y también a capacitar a través de talleres, llevar a estas mujeres la perspectiva de género. Todo se ha ido enriqueciendo por el camino. Mi estrategia con esta Red es la del relevo: en la oficina todas tenemos que ser creadoras para poder seguir realizando nuestro cine, que es lo que nos ocupa la mayor parte del tiempo. También está el deseo de la reunión productiva de todas estas videastas, no importa de dónde vengan —del ICRT, de Telecentros de provincia, independientes…—, de que se conozcan y se acerquen entre sí, de que coexistan armónicamente entre ellas a través de la Asociación, en conjunción con el ICAIC. Se incluye aquí a la diáspora, por derecho propio.

Tenemos ahora mismo un grupo de documentales y cortos de muchachas que salieron del país con tres y cuatro años y se acercaron a nosotras en la muestra internacional que llevamos a Los Ángeles, el año pasado. Son obras con una visión bien interesante, que están pendientes de subtitular y quisiéramos participaran de la II Muestra Nacional de Mujeres Realizadoras, que pensamos celebrar en noviembre de este año, antes del Festival de La Habana, que se mantiene en diciembre.

¿Y cuándo fue la I Muestra?

En 2004, en el X Congreso Interamericano Internacional de Mujeres en el Arte, en Cuba, donde participaba por primera y única vez el cine y donde hice la curaduría y toda la organización.

Ahí supimos por la sorpresa de los participantes extranjeros que en muchas regiones de Latinoamérica en los años 80 no se había hecho un cine de la calidad de Te llamarás Inocencia, Mujer transparente o De cierta manera, independientemente del género. Y nos preguntaron si las cubanas seguían haciendo largometrajes en la actualidad y tuvimos que responder que por supuesto que no.

Entonces me di cuenta que había que dejar esa invisibilidad atrás, porque ni siquiera la crítica se ocupa tampoco de las obras de las mujeres y muchas veces no tienen ninguna cobertura de prensa y terminan los filmes en cines vacíos por la falta de promoción. No hay una crítica preocupada en este cine en particular. Lo que vemos es una crítica desinteresada y despreciativa, sobre todo en el cine nacional.

El proyecto, cuyo objetivo es hacer visible la obra de estas realizadoras nació como Mediateca, y después pasó la Mediateca a ser parte de la Red, porque el concepto de Mediateca en realidad no se ajustaba a los propósitos que teníamos. La Red como proyecto no había cuajado aún. Cuando se hace la muestra internacional de la Mediateca en Los Ángeles, Nueva York y Miami —en marzo de 2013—, surge el llamamiento internacional de la Women in Film International Committe, co-sponsors del cine realizado por las mujeres cubanas, exhibido por primera vez en Estados Unidos, en estas tres ciudades. Allá llevamos una veintena de filmes, entre ellos, de autoras como Gloria Rolando, Milena Almira y míos también.

¿Qué hay que hacer para pertenecer a la Red?

Enviar un currículo y copias de las obra, si las tuviera, por el correo marot257@cubarte.cult.cu, o al de rederealizadorascubanas@gmail.com, así de sencillo. Además nos pueden encontrar en nuestra red social de Facebook, todas las realizadoras que se hallan lejos de Cuba.

Has trabajado, como asistente de dirección, en largometrajes de ficción que han sido éxitos de taquilla, como La Bella de la Alhambra, de Enrique Pineda Barnet (1989); Lejanía, de Jesús Díaz (1985); Gallego, de Manuel Octavio Gómez (1987), entre otras, sin contar que hiciste la investigación para Habana de Sydney Pollack… ¿no has pensado en dar el salto hacia ese género?

A mí me gusta todo el cine todo, tanto de asistente de dirección como de productora; por hacer he hecho hasta doblaje, tengo investigaciones de 10 años, tengo mis guiones de ficción escritos, he asistido a tesis universitarias y estoy aprendiendo todo el tiempo: pienso que en el cine hace falta ante todo flexibilidad. Pronto voy a hacer un corto de ficción, para divertirme un poco. Pero el documental es mi género preferido.

¿Me cuentas algo de Never, ever, ese documental que tienes en proceso de edición y es como la segunda parte de la Operación Peter Pan, que tan bien reflejaste en Detrás del cristal?

Ha sido una investigación muy seria de un fenómeno, la Operación Peter Pan, insólito en América, solo comparable a lo que hizo la Iglesia Católica en la Segunda Guerra Mundial, al sacar los niños judíos de Europa. Aquí intervienen países como Gran Bretaña y hasta Jamaica, por donde salieron niños cubanos con destino a otros países, no solo a Estados Unidos. La inteligencia británica y todas las embajadas participaron en esta operación. Espero que para mayo ya pueda estar en las salas de estreno.