Artes escénicas

Vladimir Cruz lleva al Matadero de Madrid 'El alma buena de Se-Chuan', de Brecht

La obra se presenta hasta el 16 de marzo y está a cargo de la compañía 13 entre L y M.

El actor y director cubano Vladimir Cruz ha adaptado El alma buena de Se-Chuan, una obra de Bertolt Brecht, de 1943, pero que "parece escrita ayer" por la actualidad de sus temas, al estar ambientada en una situación económica difícil, reporta EFE.

"El alma buena de Se-Chuan es una historia sobre la dialéctica entre el bien y el mal, sobre las dificultades de vivir justamente en un mundo donde la justicia solo puede implantarse adoptando los mecanismos del mal que trata de combatir. Donde es prácticamente imposible mantenerse puro entre rufianes y donde la inocencia es un lastre", explica la sinopsis de la obra, que se presenta hasta el 16 de marzo en el Matadero de Madrid a cargo de la compañía 13 entre L y M, formada por artistas de España, Cuba y Colombia.

La pieza se sitúa en una época en la que un "poder superior desconocido" es el que decide y en la que es complicado "mantener los valores humanos", explicó Cruz.

Tres dioses bajan a la Tierra, a la ciudad china de She-chuan, para comprobar si aún existe un "alma buena" que justifique la existencia de este mundo. La única que encuentran es la de la prostituta Shen-té, a la que darán dinero para que monte un negocio.

El alma buena de Se-Chuan aborda entonces el "conflicto" que vive la joven para "ser buena con los demás y con ella misma a la vez".

La obra de Brecht, un autor que para Cruz "pinta descarnadamente al ser humano", cuenta con 30 personajes, pero, como es habitual en la compañía 13 entre L y M, cada actor, en este caso ocho, representa varios papeles.

"Los personajes entran y salen de la acción en Brecht", comentó Cruz, quien no quería representar un "Brecht ortodoxo" y eso se percibe en la original escenografía y vestuario que ha elegido para la pieza, todo ello elaborado a partir de "materiales de tiendas de almacenaje".

Con esta elección, el director quería simbolizar un "almacén de las almas", emplear los "envoltorios de los objetos del capitalismo", subrayó.

El director quería también crear una "escenografía ligera" que se adaptara a las condiciones de producción que afrontan las compañías en una época como la actual.

Además, el objetivo era que el decorado funcionara en relación con los demás elementos de la pieza y en vez de "mostrar" al espectador, "sugerirle" las escenas.

Un ejemplo de ello es el juego que se realiza con la luz, que se refleja sobre el material transparente de los decorados y el vestuario.

El carácter "ecléctico" y "alternativo" de las Naves del Matadero lo convierten, según Cruz, en el teatro "más pertinente" para la representación de la obra, que no encajaría en un "teatro a la italiana", comentó.

El alma buena de Se-Chuan es el tercer proyecto de 13 entre L y M y el "primer espectáculo grande" que Cruz afronta como director, aunque también se turna con otro intérprete para actuar en la función.

La pieza fue estrenada en León en octubre en una única función, por lo que la presentación en Madrid es su gran estreno, que probablemente continúe luego con una gira.