Cine

'Conducta'

La película de Ernesto Daranas, sobria y directa, se mete en la marginalidad y el sistema eduacional del país.

No todo, aparentemente, se ha perdido, especialmente en este momento tan crucial para la industria cinematográfica cubana, nuestro país y nuestra cultura: tan optimista mensaje transmite el filme Conducta, del director Ernesto Daranas (Los últimos gaiteros de La Habana, 2004; Los dioses rotos, 2008; Bluechacha, 2012), proyecto que ha demorado dos años en llegar al espectador nacional en lenta, esmerada elaboración, seleccionado ya para competir en el Festival de Guadalajara.

Sin arrogancia, con absoluta humildad y obvias intenciones inclusivas, Daranas expone un tema espinoso —el sistema educacional del país— sin pretensiones didácticas y, en sentido general, dirigiendo su mirada más allá de este sector, apuntando a las carencias espirituales (y materiales) de la sociedad contemporánea, en eso que se ha dado en llamar la "falta de valores".

Un guión abierto, del propio director, con diálogos improvisados, que en el caso de la actriz Alina Rodríguez alcanzan un nivel irreprochable de impactante exactitud idiomática: esa frase, esa palabra y no otra, la justa,  enraizada en el contexto emocional vivido: lo que se espera escuchar.

Filme realizado con niños, cine para adultos, polémico, polisémico, auténtico. Conducta traza una suerte de teoría estética, vital y filosófica de los márgenes, de la marginalidad social, que ya se vive como el centro, el núcleo de la nación: todos andamos, rozamos, vivimos en la pura marginación, en el afuera de un proyecto revolucionario que no llega a cuajar para la gran mayoría, la destinataria de ese proceso y a la vez  ausente del protagonismo soñado, tanto en lo económico como en lo personal. Sin riqueza. Sin progreso.

Que una obra como esta fuera aprobada ¡hace dos años!, y que sus primeros espectadores fueran la ministra de Educación, sus viceministros y asesores, que al decir de Daranas, fueron muy autocríticos en el consiguiente debate, hubiera sido impensable poco tiempo atrás. Indica que el país está en tránsito, un tránsito interesante que va cobrando velocidad, sobre todo en la intelectualidad.

¿Cómo se hizo?

Pues a través de un sólido, organizado y riguroso trabajo de equipo; profesionales de la talla de un Alejandro Pérez en la cámara, Erick Grass en la dirección de arte, la experimentada Mariela López en el casting, Vladimir Cuenca en el diseño de vestuario, Juan A. Leyva y Magda Rosa Galbán en la música, con actores y actrices como Alina Rodríguez, Yuliet Cruz, Miriel Cejas, Héctor Noas, Silvia Águila y Armando Miguel Gómez, entre otros, protagónicos todos, no importa la fugaz aparición de algunos, en roles de menor tiempo en pantalla, pero de orgánica intensidad a la hora de acompañar a las verdaderas estrellas del filme, esos niños seleccionados entre tres mil aspirantes, buscados en escuelas primarias y secundarias de tres municipios habaneros —Cerro, Centro Habana y Habana Vieja—, en uno de los más agotadores castings de la cinematografía cubana hasta ahora. Así llegan Chala (Armando Valdés Freire), Yeni (Amaly Junco), Yoan (Yoan Angarica, el más espontáneo), Richard (Richard Andrade), "El niño" (Cristian Guerra)… Ninguno había actuado antes y se requirieron cuatro meses de entrenamiento en las manos y la inteligencia de Mariela López, para alcanzar esa naturalidad conmovedora que desarma al más endurecido.

El Ministerio de Cultura, el ICAIC y RTV Comercial son los productores, bien representados por Esther Masero. Promotores del tema, lo fueron siete alumnos de la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior de Arte (ISA), en un taller impartido por Daranas en ese centro. Ellos y su entusiasmo permitieron la búsqueda en las escuelas de los futuros actores, muchos de ellos con similares conflictos a los que alude la trama y el drama de la película.

El filme

Familias disfuncionales, madres drogadictas, niños callejeros en el día a día tras el magro sustento; una maestra —Carmela— presionada, amenazada con una jubilación forzada, suma de las experiencias de muchas, dispuesta a hacer de su aula un lugar diferente.

Daranas entra en el reino de los afectos: represión, sublimación, transferencia… Registra el desasosiego de la ciudad y sus habitantes, la fascinación de sus espacios en ruinas. Declara: "Luego de un cuarto de siglo de crisis, los cambios que finalmente están teniendo lugar en nuestra sociedad y economía no han logrado el impacto esperado en nuestros sectores más humildes. Lo que sí hemos visto es que a todos los niveles se hable de crisis de valores, sin que se aborden a fondo sus causas. Los niños son el gran blanco de esos problemas".

Carmela

Alina Rodríguez, magnífica, se confirma una vez más como leyenda viva de nuestro mejor teatro y cine. Un carisma que se revela en la mirada, la expresión corporal. Su Carmela modula la afloración de la memoria y se detiene, con temblor de abismo, en el lugar que corresponde para desgarrar a los espectadores.

Final

Precedida de un inusual despliegue mediático —cual aconteciera con Fresa y Chocolate en su momento— Conducta ya está en los cines de la capital, en el circuito de estreno (Yara, Chaplin, Multicine Infanta), luego de una premier exitosa en el Chaplin, con gran respuesta de un público ávido de verdades. Sobrio, directo, trasciende límites.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo
Imagen de Anónimo

Que articulo tan elegante, motivador, certero, agudo de este filme...waoooo.

Lo que nos falta a los cubanos es quitarnos un poco el miedo y decir basta y hacer nuestras demandas desde la oficina de tramite donde te maltratan y por ahi uno va cojiendo valor y alzando la voz y exigiendo poco a poco sus derechos pisoteados.  Eso lleva entrenamiento decir no, cuando no toca y dejarnos de tanta apatia y de que no podemos hacer que las cosas cambien para el bien de todos.  La sociedad cubana esta ralentizada y entumecida porque las personas apenas tienen para inventarse el sustento diario.  Espero que la pelicula motive comentarios y cambios de actitud porque lo que ya no podemos es murmurar mas en voz baja es -hasta cuando?

Imagen de Anónimo

El cuarto párrafo de la nota, imperdible. Lo que expresa es claro y contundente. Real. Despierta interés esta película.

Imagen de Anónimo

Que falta nos hace a todos los cubanos muchas películas más como ésta de "Conducta", donde se describa y se hable abiertamente y sin tapujos sobre la realidad cubana,  esa realidad de la cuál solo se atreven hablar los valientes periodistas y blogueros independientes y publicaciones como Diario de Cuba.  Aún no la he visto pero muero de ganas de verla. Desde ya mis felicitaciones a su director y todo su equipo, así como a todos los actores y actrices involucrados en este proyecto. En especial a esa excelentísima actriz, una de mis favoritas: Alina Rodriguez, para mí ella siempre será: Mi séptima familia. 

Hoy Venezuela está demostrando lo que es capaz de hacer un pueblo cuando está cansado de tanto abuso e injusticias. Su ejemplo es digno de admirar y de seguir. Mis felicitaciones y respeto para ese noble pueblo que se resiste a ser despojado de sus libertades y de ser dominado por el poder totalitario. 

Luis Vigo.