Política

La UNEAC agoniza

La Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba desaparecerá con el castrismo, aunque puede que lo haga antes.

Como el resto de la obra de la revolución —menos el exilio— la Unión de Escritores y Artistas de Cuba agoniza. La valiente y certera opinión del tenor Ulises Aquino es su más reciente parte médico.

Un nuevo congreso —convocado para abril— parece homenajear a Friedrich Nietzsche, aquel genio que enloqueciera, después de afirmar que "la demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla".

Nada más loco que proponerse salvar a un muerto. Porque basta leer los estatutos de la UNEAC o las discusiones de hace unos días en la asamblea de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, para convencerse de que se trata de un enfermo terminal.

Pero no se trata solo de valorar las venturas y desventuras de la UNEAC en su más de medio siglo de existencia, donde hay desde teatro bufo hasta escenas dignas de Dostoievski y Grossman, Artaud y Beckett… Aunque desde luego que esa valoración es necesaria para la historia de la cultura cubana, desde sus brillos iniciales en los primeros años 60 hasta la nauseabunda mendicidad actual.

En el 2014 lo urgente es fundamentar por qué debe morir, al inicio de la restauración casi borbónica de las leyes inversionistas y de las que propician insondables desigualdades, que los "izquierdistas" suelen llamar "neoliberales". Y sobre todo pensar en qué debe venir después.

Por informaciones de algunos de sus miembros, no solo de la Asociación de Escritores, sé que los servicios de la UNEAC tienden a ser superfluos. Basten tres evidencias: La nueva ley que autoriza los viajes al exterior hace innecesario tramitarlos por allí; la compraventa de casas desapareció las esperanzas inmobiliarias, así como la venta de autos a precios marcianos acabó con las cartas de solicitud y justificativas de ingresos; la comercialización por la izquierda de turnos médicos y medicinas, reservaciones turísticas y de pasajes nacionales, inutilizó la "atención a miembros". A lo que se suma —más bien se resta— la crisis económica de Ediciones Unión y las revistas; los fuertes rumores de que las ayudas en CUC desaparecerán cuando se unifiquen las monedas.

Aunque tal vez lo definitivo para la muerte de la UNEAC se halle en que a la dictadura ya no le es útil su existencia, porque es fuente inequívoca de disidencias. Protestas y cartas de reclamación o denuncia tienen más eco porque ruedan desde una supuesta organización no gubernamental (ONG), hoy solo subordinada en su dirigencia a los lineamientos del Partido y su engañoso Poder Popular. Los simples miembros desde hace décadas disimulan, se desentienden y burlan, algunos hasta se rebelan o exilian.

No suministrarle al enfermo las medicinas que necesita, interrumpirle el tratamiento, debe estar entre los objetivos de los ancianos políticos y sus pragmáticos descendientes. La UNEAC sobra. Hasta molesta. Ni hay con qué, ni tienen necesidad en las postrimerías de cambiar seguridad económica por docilidad. Camajanes y vagos la pasarán peor.

Porque la severa política de ahorro, dictada por la miseria, se une a evitar peligros, aunque el miedo convertido en costumbre aleje subversiones. Si cada mes son miles los trabajadores que pasan al desempleo, ¿qué impediría dejar que la UNEAC se las ingenie como los cuentapropistas o los cooperativistas?

Podría recomendársele a los empleados de 17 y H que aprendan de Fefita, la privada peluquera de Ban Ki-moon en el Salón Correo; que renten la habitación del fondo o se muden para un apartamento más pequeño y vayan tirando con la diferencia; que den clases a domicilio de "literatura creativa" (sic)…

Los tiempos aquellos donde Guillén tenía más de "lo que tenía que tener" y escondía que no era "un hombre puro", son recuerdos similares a "crear riqueza con la conciencia" y demás trampas del caudillo, esas sí que "extrapoladas de modelos ajenos" como el soviético, según puede leerse en la entreguista, lacayuna constitución socialista de 1976.

Merecida agonía. Muerte próxima… Otro control menos en el triste panorama nacional, donde apenas hay tiempo para pensar en otra cosa que no sea arroz y desodorante, cepillo de diente y coger las goteras antes de que otra temporada de lluvias pudra los tablones del apuntalamiento.

¿Y después?

Vendrá lo normal, no lo impuesto en las "Palabras a los intelectuales" del Castro mayor, en 1961. Es decir, surgirán espontáneamente, por necesidades de músicos, pintores, cineastas, actores, bailarines, escritores…, pequeñas asociaciones autónomas que defenderán ante todo sus singulares intereses, sin papá Estado subvencionando, dando órdenes.

En el actual mundo de twitter, mensajes de texto, skype y blogs instantáneos —donde lo banal es el poco acceso a internet— las asociaciones tienden a ser cada día más representativas de intereses particulares, defienden zonas pertinentes, específicas. De ahí que la UNEAC sea, además, poco funcional. Escasamente eficaz a causa de agrupar intereses muy disímiles, los que diferencian, por ejemplo, a un bailarín de un pintor.

Igualmente, cuando muera junto al castrismo, los políticos disminuirán su poder sobre artistas y escritores, porque ejercer la censura les será infinitamente más difícil que en estas décadas. La desaparición del estatismo y el surgimiento de diversos intereses económicos, sujetarán groseras manipulaciones, reducirán riesgos al aumentar opciones, denunciarán abusos al tener acceso a los medios de comunicación.

Habrá hasta absoluta libertad para los que aún sigan creyendo en los Castro y su legado, porque podrán fundar su unión o sindicato o cofradía, si aceptan vivir en un estado de derecho y no tienen deudas con la justicia por delaciones, robos, chantajes, tráfico de influencias...

De eso se trata, de una palabra que aún suena hueca en Cuba porque allí tiene más huecos que un colador: democracia. Bajo la certeza de que se trata de una dura evolución y no de un proceso kafkiano, como acaban de denunciar en la asamblea de la Asociación de Cine, Radio y Televisión; para preocupación del Granma, del Partido y sus intelectuales fanáticos o mercenarios.

Porque los artistas y escritores genuinos, de infatigable vocación creadora, nada tienen que temer ante el eminente fin de la UNEAC. Tal agonía es parte de la que sufre un sistema fallido, una ideología obsoleta, par de hermanos autócratas.

Aunque la agonía pueda prolongarse, la eutanasia revolotea sobre el próximo congreso de la UNEAC… Quizás T. S. Eliot estaba equivocado y abril no es, para nada, el mes más cruel.

Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

Alipio compadre, con esas charranchas y esos jipios la sacaste del cuadro man, afloja que cualquiera se jode de una carcaja'. Dentro de la revolucion nada, fuera de la revolucion todo.

Imagen de Anónimo

Lo que dice el artículo es que está sentenciada a muerte, como todo lo del castrismo, aunque le duela a algunos comentaristas procastristas. La Uneac es otro dinosaurio de la dictadura que ya nadie respeta.

Imagen de Anónimo

¡Qué comprensión más simplista de por qué hay UNEAC! Con críticos así será eterna.

Imagen de Anónimo

Si va a desaparecer con el castrismo tendremos UNEAC para rato. Y eso de que desaparezca antes no se lo cree nadie.

Imagen de Anónimo

Miguel Barnet ya tendra planes de venir a New York

Imagen de javier monzon velazques

No creo que mientras exista el castrismo desaparecera ni  la UNEAC, los CDR, la FMC, la CTC, ni demas engendros de la "revolucion". El sistema necesita a la toda la gente agrupada y controlada por un capo que les baje lo que orientan de "arriba". Son como pelotones militares que agrupan a la "masa" por especialidades: artistas, mujeres, ninos, y ahora, hasta a los  homosexuales. Si desaparece la UNAC, sera porque crearan otra porqueria igual para sustituirla. Mientras haya totalitarismo en Cuba, existira control total sobre las personas, mediante las organizaciones "revolucionarias" "voluntarias" y "voluntorias".

Imagen de Anónimo

La UNEAC nunca fue una organizacion artistica; sino una organizacion politica para los artistas, es mas de organizacion solo tuvo la estructura, funcionalmente fue un instrumento del gobierno para controlar. Asi de lo que se habla no es de su muerte como organizacion cultural, sino que cuando desaparece el componente politico no tiene razon de existir.

GSG

Imagen de Armienne la Puta

Yo creo que la UNEAC siempre ha estado en estadio terminal porque en realidad no le interesa a nadie y no es más que una pantalla para controlar y reprimir a los artistas.

Imagen de Anónimo

Ulises Aquino no dijo ni la mitad de lo que debió haber dicho, lo que pasa es que en el país de los ciegos el tuerto es rey. Y Aquino se atrevió con algo. El mismo miedo que tuvo Virgilio Piñera en la famosa reunión de constitución de la UNEAC, es el que demostró Aquino en su muy criticada opinión por parte de los voceros oficialistas. El miedo es lo que está acabando con la UNEAC, y con Cuba.

Imagen de Anónimo

Ahora en serio digo:

Lo que parecian pilares del sistema(engaño en realidad),no eran mas que "charranchas",ya hoy carcomidas por la gran mentira,todo el gran engaño esta podrido hasta el tuetano,ves a los hijos de los papas,a los defenestrados y a los abandonados en el camino,montando negocios,lujosos paladares,comprando propiedades y sacando dinero fuera del pais.Para este sistema agonizante no hay medicinas,porque las que hay que suministrarle le dan alergia mortal,se mantendra ahi,entre faltas de aire,pataletas y "jipios",haciendo señas desesperadas para que alguien le de oxigeno,que ya ni a eso los organos colapsados responden.solo hay que esperar que el derrumbe total y estrepitoso llegue.A este enfermo no le valen curas de mercuro cromo,modificando sus estructras visibles con maquillajes de ultima hora,cuando las entrañas estan podridas y mal olientes y sus dolientes huyendo de su alrrededor por cualquier grieta o portillo com ratas asustadas,esta gran estafa llamada revolucion solo se sustenta en la mente de un anciano demente,egocentrico,perverso,asesino y mafioso que en una de sus tropelosas ventoleras mentales reconocio con palabras lapidarias. "Que ya este sistema no sirve ni para Cuba".

el bobo alipio