Artes plásticas

El trabajo de pintar

Santiago de Cuba: el encuentro de Pintura Mural 'Internos' es la proyección de la decadencia de un país.

Del 5 al 26 de enero se celebró en Santiago de Cuba el XI Encuentro Bienal Internacional de Pintura Mural "Internos", un evento que existe desde 1992 y tiene como objetivo pintar murales en edificios públicos de la ciudad, invitando para ello a artistas nacionales e internacionales.

"Internos" ha traído un hálito diferente a Santiago de Cuba, pues incorpora a las ya cotidianas imágenes de líderes, consignas y grafitis políticos, una iconografía asentada en fabulaciones y recreaciones acordes a la cultura universal y a intereses comunitarios.

A pesar de su revolucionaria concepción, esta bienal ha adolecido de variadas contradicciones, dadas en primer lugar por la incapacidad del Gobierno de asumir las demandas de materiales que conlleva su realización, además de no contar con un sistema de mantenimiento de una gran galería urbana que la erosión ambiental y recurrentes ciclones han ido destruyendo.

En la presente edición, siete murales fueron realizados por diferentes equipos, incluyendo uno de adultos y niños. Por primera vez, se concibió un peculiar mural naif, reconociendo con ello a un movimiento floreciente y que ya es tradición en el oriente de la Isla. Además, se elaboró el ya probado mural cerámico, mucho más efectivo en cuanto a durabilidad y de mejor concepción creativa debido a un mayor tiempo para su preparación y ejecución.

Los problemas de la Bienal se han ido acumulando y agravando a lo largo de los años. A la carencia de materiales —pinturas, brochas y barnices muchas veces resueltos mediante donaciones de artistas foráneos—, se suman fallos organizativos tan ilógicos como la ausencia de transporte para el traslado de los participantes y de andamiajes seguros para pintar.

Y no todo depende de los organizadores. Siendo el Taller cultural la institución organizadora, una entidad totalmente dependiente del Estado, no le queda más que esperar a la pachorra gubernamental, que siempre dedica más verborrea que dinero a los eventos, algo que no es privativo de Santiago de Cuba.

En cuanto a la calidad de los murales, solo podemos decir que decae en cada edición. Los problemas materiales desvirtúan unos objetivos que ya ni siquiera para los organizadores están claros. Al final, de lo que se trata es de pintar paredes con equipos de trabajo improvisados, no por falta de pericia individual, sino por la carencia del tiempo necesario para que los distintos miembros se conozcan entre sí y dominen los intereses de la comunidad.

Veintiún días fue lo que duró esta Bienal, en la que se dedica una semana a bosquejar las obras, sin visitas ni conocimientos acerca de la pared a pintar, solo vista por la mayoría de los artistas a través de fotos o videos.

Y los resultados están a la vista: siete murales más que adornan sin ton ni son una ciudad más necesitada de proyectos constructivos que mejoren su fondo habitacional; siete murales que se desgastarán con el tiempo al igual que otros cientos ya existentes.

Y a nadie le importa. La comunidad está centrada en su supervivencia, y como todo en Cuba, la aquiescencia de la masa es innecesaria, se pinta y ya: somos la ciudad de los murales, y los políticos utilizan el momento para apologías inútiles sobre la influencia del arte en la calidad de vida del pueblo.

Finalmente, los propios artistas resultan los protagonistas; para ellos, el evento es una de las formas de proyección de sus carreras, al poder interactuar entre colegas internacionales.

"Internos" no es más que la proyección de la decadencia de un país, ahora proyectada en el campo artístico. ¿Continuará la Bienal? Es claro que sí; se necesita de la falacia cultural para la fachada del buen funcionamiento del país, ya que según las autoridades, donde hay arte hay esperanza. Esperemos que para la próxima edición, al menos, los organizadores puedan liberarse de la vacilante dependencia gubernamental. Ello les dará la posibilidad de demostrar su suficiencia.

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Buen articulo. Demuestra, una vez mas, que la decadencia del regimen se reflej en todos los aspectos de la vida y que los cubanos solo tratan el dia a dia para sobrevivir.