Cine

«Siento la necesidad de construir las películas con mis propias manos»

El director Miguel Coyula conversa con DDC mientras edita su más reciente película: 'Corazón azul'.

Ya están editados los primeros veinte minutos de Corazón azul, la película de ciencia ficción que Miguel Coyula (Cucarachas rojas, 2003; Memorias del desarrollo, 2010) realiza, paso a pasito, en locaciones de Brasil, Francia, Estados Unidos y Japón, aunque mayormente en La Habana, pues es aquí donde se desarrolla la historia.

Vamos a conversar, pues, con este escritor y director que dirige, fotografía, musicaliza y edita su propio guión.

Lo hallamos en su estudio, trabajando junto a su novia, la actriz Lynn Cruz.

¿La película está basada en la novela que acabas de publicar en Miami o surge producto del guión?

Aunque la escribí en 1999 (antes que todos mis largometrajes y la mayoría de mis cortos), Mar rojo, mal azul se publicó por La Pereza Ediciones hace solo 4 meses, con ilustraciones y portada igualmente mías. Cuando un amigo la recomendó a la editorial pensé en reescribirla, pero luego la dejé tal como estaba, porque es una obra de juventud, con la frescura de esos años. Todavía hay algunos elementos de Cucarachas rojas, cuya narración también está en la novela: las dos películas se mueven dentro del mismo universo y forman parte de una Trilogía. No son los mismos personajes pero comparten ese universo distópico, una realidad alternativa de consecuencias políticas y experimentos biológicos. Después cambiaron varias cosas, cambió el contexto, que no es específicamente cubano en la novela y en primera instancia se iba a filmar en Estados Unidos; pero se me ocurrió que el tema de la manipulación genética era ideal para Cuba, por toda esa obsesión de Fidel con las vacas y los vegetales. Y pensé que había que hacerlo en seres humanos, para construir al hombre nuevo.

Y por ahí va la historia de la película, donde toda esta gente manipulada genéticamente, estos mutantes (físicos y mentales), son de alguna manera disfuncionales sociales y crean una banda terrorista para erradicar cualquier estructura que no encaje en el modelo futurista, un futuro que sigue llamándose "socialista", pero donde existe un capitalismo brutal. Aunque transcurre en La Habana, la representación tiende a desterritorializarse y se desmarca de un panorama nacional para dar esa idea apocalíptica del mundo. Contiene varios géneros y formatos, drama, suspenso, humor (negro), comerciales, noticieros, caos y delirio. Lluvias ácidas e insectos mutados. El guión está escrito desde 2004, como empecé a hacer Memorias…, se quedó ahí.

¿Cuál es su duración real?

La película tendrá alrededor de 90 minutos, pero es difícil de predecir exactamente. Mi guión es solo un mapa abstracto, un ente cambiante que voy alterando a lo largo del tiempo que demora filmar sin presupuesto. La falta de presupuesto no puede ser una razón para apurarse, pues lo que no se tiene en dinero hay que ponerlo en tiempo si quieres que quede bien. Hay muchas cosas que no se pueden pensar en papel y uno debe aprovechar todo lo que sucede a su alrededor para tratar de imbricarlo en la narrativa de la película. Es un proceso similar al del actor cuando pasa suficiente tiempo con el personaje y lo llega a conocer a profundidad.

En este caso, mi guión tiene diez años y toda la historia está tan clara en mi mente, que su estructura se puede volver completamente maleable sin romper la lógica del mismo. Es algo que ya me pasó por ejemplo cuando encontramos por accidente el MARS SOCIETY del final de Memorias del desarrollo, un grupo de científicos que viven en el desierto de Utah, vestidos de astronautas para recaudar fondos y prepararse para ir a Marte, la utopía llevada al paroxismo. Es algo tan descomunalmente loco que me sería difícil imaginarlo en un guión.

Todas tus obras son realizadas de manera muy personal, casi artesanal, porque con excepción de actuar, lo realizas todo: guión,  fotografía, música, dirección de arte y de actores, etc.; un trabajo renacentista, pudiéramos decir, donde eres el hacedor integral. ¿Necesitas sentir que todo está bajo tu dominio, tu control?

Siento la necesidad de construir la película con mis propias manos, de convertir la cámara en una extensión del brazo y la computadora en la sala de edición de mi cerebro, donde puedo quitar y añadir todos los elementos que necesite en una imagen. Pero también me siento mal pidiéndole a la gente que trabaje gratis y no tengo suficiente dinero para pagarles. Es una maldición desde que hice mis primeros cortos. El tipo de cine que hago no se ajusta a los parámetros del cine comercial, ni tampoco a lo que está de moda dentro de los festivales europeos y las instituciones europeas que financian cine latinoamericano "de autor". Esto me parece un arma de doble filo, pues puedes ver muchas películas latinoamericanas financiadas por estas instituciones que parecen hechas por el mismo autor. Entonces, ¿cómo se puede hablar de un cine de autor cuando las películas comienzan a parecerse?

Luego están las piñas donde una vez que entras te siguen financiando las películas aunque los proyectos sean mediocres. Saber cómo pedir dinero es un talento que no tengo. Por eso sigo trabajando de la misma manera. Poder realizarlas, a pesar de todo,  me hace feliz. Mi único inconveniente es que siento que la mente viaja mucho más rápido de lo que puedo realizar físicamente. Por otro lado tengo control total de la obra. Hay muy pocas cosas en la vida que uno puede controlar. La creación puede ser una de ellas. Un cine verdaderamente independiente, no solo desde el punto de vista económico sino sobre todo en espíritu.

¿Cuáles son hoy por hoy tus directores favoritos, de los que no te perderías un filme? ¿Les rindes homenaje de alguna manera en tus obras?

Gaspar Noé me parece un director muy interesante pues lo que hace no se parece a nadie. David Lynch también me gusta mucho. Pero realmente yo siempre me remito al cine del pasado. Las películas de los 60 y 70 las veo una y otra vez, pues creo que a nivel de lenguaje fueron décadas muy interesantes. Películas que pueden leerse de muchas formas de acuerdo al estado de ánimo y que por ello sobreviven el primer visionaje. Películas que pueda ver una y otra vez y siempre descubrir algo distinto en ellas.

¿Qué película salvarías, además de las propias, en caso de cataclismo, naufragio, o desastre bélico?

Solaris, de Andrei Tarkovsky. La vi por primera vez con 17 años y con ella descubrí que podía existir un cine de ciencia ficción más cercano al humanismo de las ideas y la construcción de atmósferas extrañas. El misterio es muy importante para mí en el cine. La sensación de que existen muchos elementos dentro del universo de una película que no puedo comprender, exactamente como muchas impresiones de mi infancia y adolescencia. Siempre he sospechado mucho del arte donde todo encaja con la perfección de una maquinaria de relojería.

¿Cine experimental, cine de arte?

Solo cine, un cine sin fronteras, historias sobre individuos que no encajan en la sociedad, pero con conflictos universales. El cine que me interesa hacer es el que continúa después de acabada la película. Eso fue lo que me propuse en Memorias…, un análisis de los efectos de un régimen político sobre un individuo en los últimos cincuenta años: es una película políticamente incorrecta para cualquiera, independientemente de su posición política: contra todas las banderas, contra los alineamientos políticos (de izquierda y de derecha); la religión, el consumismo. Ha sido mi interpretación del personaje creado por Edmundo Desnoes, desde que vi Memorias del subdesarrollo. La gente es muy poco tolerante con este cine hoy día. Yo creo en la independencia de tendencias, tanto comerciales como las desarrolladas por el cine de arte, donde también se pueden advertir fórmulas de contenido y de estilo.

¿Qué opinas del cine cubano contemporáneo, sus tendencias actuales?

Creo que si algo caracteriza al cine cubano actual es que comienzan a desaparecer las tendencias con la emergencia de géneros y estilos más diversos sobre todo en el cine independiente. Sí pienso que, salvo contadas excepciones, ha desaparecido el concepto de cine de autor. Y eso me preocupa.

¿Cómo te definirías?

Me definiría como un cineasta verdaderamente independiente. No tengo que responder a ninguna fórmula comercial ya establecida. Yo estoy en mi propio universo, con las referencias del cine que me gustó en mi infancia y en mi adolescencia, más allá de lo que esté de moda en los festivales o en la industria. Resulta difícil encontrar financiamiento para un perfil así y terminas haciéndolo todo solo. Por eso Memorias del desarrollo me tomó cinco años. Y sin acceso a internet es más difícil. Por supuesto, lo ideal sería tener un productor que pueda financiar mi obra, pero no ha aparecido.

¿Proyectos?

No empiezo a pensar en algún nuevo proyecto hasta que salgo de la película en la que estoy inmerso. Tampoco me trazo un deadline. En el caso de Memorias…, al ser aceptado el primer corte en Sundance Festival, tuve que terminarla. Es posible que, de no haber sido así, estuviera trabajando en ella todavía. Me interesa la idea de un cine que cambia físicamente con el tiempo. En el terreno literario empecé una segunda novela. Recientemente me publicaron tres cuentos en el último número de la revista Unión y otro en la revista Voces, pero realmente Corazón azul no me deja tiempo para mucho más.

Muchos editores prefieren no revelar los 'trucos' hasta el 'making off'. En tu caso la manipulación digital de la imagen es una herramienta que además expones en tus tráileres con vasto despliegue creativo.

Es la única manera que tengo de suplir la falta de presupuesto y trato de sacarle toda la ventaja que puedo. Creo en la posibilidad de un diálogo de la imagen con el espectador, trato de explotar toda la información que esa sola imagen va a transmitirle —no tanto de la información a nivel verbal que puede dar un actor en un parlamento— y de concentrarme más en contar la historia a un nivel sensorial.

Te muestro: planos antes y después, donde filmo a los actores y los recorto luego en diferentes locaciones de distintos países; convierto la primavera en otoño; filmo con luz natural y coloco otro plano luego en la escena, corrigiendo los blancos quemados, gracias a la técnica fotográfica de la doble exposición; aparezco y desaparezco paisajes, objetos en primer plano, reflejos en las ventanas, edificios, un atardecer donde no hay nada, nieve real; transformo decoraciones interiores, puedo dar la apariencia de un juicio, una conferencia, cambio las pancartas promocionales, los nombres de las calles; voy acomodando los elementos de una escena para dar un contexto preciso. Creo en que cada elemento o detalle contribuye a la densidad de una imagen y por tanto a propiciar distintas formas de leerla. Me refiero al montaje interno en la composición de cada plano y luego a la totalidad de la película.

 

Coda: Imágenes escritas

Ya sea el camino hacia una estrella o relatos sobre hazañas generacionales, el mundo idealizado en el cual los cubanos del futuro habrían luchado por su libertad y su fe, regidos por el juego genético de un Poder que aspiraba a la perfección del conjunto social, tiene sus bemoles. Y tras la idealización, el lamento: la decadencia causada por una dinastía que trastocó aquel maravilloso, hipotético modelo de equilibrio político: el mito sobre los orígenes y sus valores constitutivos, los revolucionarios se lo tomaron muy en serio: ¡la fidelidad sin fisuras a los dogmas de la verdadera identidad! El sueño dio paso a los temores y desprecio hacia "la masa", a la desesperación ante una raza degenerada.

Coyula aborda de manera compleja, pura fabulación, el miserable ambiente intelectual en que surgiría, ciencia mediante, el llamado "hombre nuevo". Y abre un tema de investigación inédito: estando, como estaba, el país aislado del mundo, ¿cómo pudo surgir la oposición? Había sido tan grandiosa la apuesta, tanta la justicia social e integración nacional prometidas, que fue inevitable que los más honestos descubrieran y denunciaran el fracaso. La sensación tan fascinante como misteriosa que transmiten los primeros veinte minutos de Corazón azul, nos entregan a un escéptico Coyula, cuya forma especial de recrear la centralidad del dolor y la dignidad (Memorias…), se aboca con naturalidad a una visión estoica de la vida.

Escrita con elegancia y fuerza, con una lograda coherencia interna Mar rojo, mal azul, es una recomendable lectura para entender la literatura de la llamada Generación Cero, cuyo ficcionar se desplaza de los apacibles territorios realistas para enfocar (o desenfocar) hacia un futuro esquizoide pero, todavía, lleno de misterio.

Los primeros 5 minutos de Corazón azul están disponibles en Youtube.

Miguel Coyula prepara 'Corazón azul'

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El cineasta también es autor de 'Cucarachas rojas' (2003) y 'Memorias del Desarrollo' (2010). 

Comentarios [ 24 ]

Imagen de Anónimo

No estoy de acuerdo: El debe ser primero que nada arte, entretenimiento tambien. Pero debe hacernos pensar sobre todo.

Imagen de Anónimo

Huelo un Salieri por aqui. A mi particularmente Memorias del Desarrollo no es el tipo de cine que me gusta (personalmente pienso que el cine debe llegar a un gran publico, no debe ser solo para una elite) pero tengo el sano juicio de reconocerle a Coyula su talento. Su pelicula esta muy bien hecha y los premios que ha ganado con ellla en varias latitudes dan fe de ello. Si tan solo su pelicula hubiera tenido el mismo exito con el publico que ha tenido con la critica... 

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

La revolución como sueño pixelado http://www.diariodecuba.com/cultura/1290265489_2119.html, post-producido, pospuesto, indispuesto.

Coyula un par de eones atrás, en el Parque de los Cabezones de La Habana diseñado por http://www.diariodecuba.com/cultura/1292426186_2090.html

Los quiero, niños!

Imagen de Anónimo

Bien, ¿y qué sacó Coyula de Sundance para su película hecha o para esta próxima película? Porque en Sundance se apoya el talento independiente. 

¿Consiguió algún apoyo para sus proyectos? ¿Alguna recensión crítica que apoyara sus logros?

Imagen de Anónimo

"Memorias del Desarrollo" se mostró en Sundance-2010 en la sección no-competitiva "Nuevas Fronteras"...(New Frontiers)

Imagen de Anónimo

La sección de Sundance "New Frontier Films", no es competitiva

Memories of OverdevelopmentMiguel Coyula 2010Categories: New Frontier Films, World Premiere

Imagen de Anónimo

Ja, ja, ja, ja Como me he divertido. Colgué un comentario sobre la incapacidad de Coyula para dirigir un equipo técnico de filmación y sobre su regreso a Cuba y se lo adjudicaron a otro. Qué clase de burumba se formó! Dicho sea de paso, porque conozco a Coyula, a sus padres, a la ciudadana americana con la que tuvo un hijo, y a los profesores de la EICTV donde estudio, di las opiniones que di y las reitero. Lo que se opine en contra me tiene sin cuidado. Yo sé lo que estoy diciendo. Comparar a Coyula con un semi Truffaut o con el Eisenstein de estos tiempos es risible.

Imagen de Anónimo

Qué simpáticos los defensores de la genialidad de Coyula. Dicen que la distribución internacional de un filme no es señal de su calidad, pero apuntan que la película estuvo en el Sundance Festival; y cuando se le pregunta por el premio o la distinción recibida en ese festival, dicen entonces que las distinciones o premios son relativos y sugieren que el Sundance Festival tiene una agenda para premiar...

O sea que la presentación en el Sundance Festival es señal del valor de la película, pero la no premiación en ese festival no es señal de nada. Hum, esto es cuando menos paradójico...

Imagen de Anónimo

Anónimo 7:16 pm, voy a aclararle cuáles han sido mis comentarios (4:24 pm, 4:56 pm y 6:28 pm). En ninguno de ellos he dicho que no entendí la película y en ninguno de ellos me he interesado por el asunto de si Coyula volvió o no a Cuba.

En cuanto a llevarme tapabocas, ya se ve, por esa expresión suya, la idea de la polémica que Ud. tiene: muy intransigente, muy brigada de acción rápida.

Yo opino, igual que los demás aquí, por intercambiar, no para violentar a nadie. A ver si atempera Ud. el cederista combativo que lleva adentro.

Imagen de Anónimo

para Anónimo - 30 Ene 2014 - 6:38 pm

De nuevo me parece que Usted no sabe lo que habla. Lo de la Disticiónes y Premios en Festivales eso es muy relativo, para ganarse un Premio en Sundance le aseguro que pasa por cierta agenda que Memorias ...no cumple.  Y he aqui una situación interesante, Coyula hace su esfuerzo y no se permite concesiones para la Audiencia, ya eso es meritorio, además de que no lo hace mal para nada. La tendencia del Cubano ( como creo que es Usted) es de hundir  a su  paisano, mostrarle resentimiento y recelo por el éxito del Otro, esto lo veo en cada manifestacion de Arte o Economica. El Cubano debe triunfar, ganarse premios, distinciones internacionales o nacionales para poder ser aceptado por sus compatriotas, su poder de aceptacion es limitado al que diran bien o mal. Esto pasa desde la Republica cuando los pintores se morian de hambre literalmente pues los que tenian dinero preferian a los pintores aceptados y reconocidos internacionalmente, asi la alta burguesia compraba cuadros de europeos y americanos, y para el cubano le dejaban la respuesta de Mañach a Carpentier cuando queria incluir a los surrealista en la revista: "Deja que pase un tiempo a ver si vale la pena". pues "siempre necesitan que alguien piensen por ellos" diria el amigo de Sergio.