Miércoles, 23 de Agosto de 2017
02:02 CEST.
Literatura

Richard Blanco: 'Donde eliges morir, ese es tu país'

El barrio de Miami donde creció el poeta Richard Blanco recuerda de muchas maneras a la Cuba que su familia dejó atrás. Al final de la calle, un hombre vende aguacates en una pequeña mesa. Su panadería favorita, unas pocas cuadras al norte, sirve pastelitos de guayaba y café con leche, reporta la AP.

De niño, e incluso de adulto, esa era su casa. Pero no era necesariamente lo que imaginaba como Estados Unidos.

"Siempre existe una pequeña parte de ti que dice, 'bueno, en realidad no soy estadounidense'", dijo Blanco, el poeta de la juramentación de Barack Obama en 2013, en una entrevista reciente con The Associated Press en la casa de su madre en Miami. "Está ese otro niñito en la TV u otro lugar al que aún no he ido".

Esa sensación de desplazamiento ha sido crucial en su poesía. Sin embargo, cuando se sentó a escribir el poema para la inauguración del presidente, se vio obligado a reexaminar su propia relación con el país y qué significaba ser estadounidense.

Blanco nació hace 45 años en España, hijo de inmigrantes cubanos que se mudaron a Estados Unidos cuando era bebé. La experiencia de escribir el poema, dijo, fue transformadora.

"Finalmente entendí que mi historia, las historias de mi madre, todas esas millones de historias de rostros que me miraban en el podio, eso es Estados Unidos", dijo Blanco, el primer poeta latino y abiertamente gay invitado a escribir el poema para la juramentación de un presidente estadounidense. "Finalmente me di cuenta de que yo no soy el otro".

Blanco describe la redacción del poema de la juramentación y otros dos —así como el viaje en el que se embarcó desde entonces— en un libro, For All of Us, One Today: An Inaugural Poet's Journey, recientemente publicado por Beacon Press.

Con la tarea de escribir los tres poemas en tres semanas, Blanco dijo que al principio le costó decidir qué dirección tomaría. No sabe cómo ni por qué fue elegido, aunque sabe que la decisión del comité de la Casa Blanca fue simbólica. Había publicado tres aclamados poemarios, pero era poco conocido en ese entonces.

Leyó el trabajo de otros poetas de juramentaciones como Maya Angelou, en la de Bill Clinton, y Robert Frost, en la de John Kennedy. También leyó a Elizabeth Bishop y Pablo Neruda. Pero al tercer día, comenzó a sentir ansiedad. Durante recesos mentales, vio reposiciones de sus programas favoritos, como Hechizada y Brady Bunch, personajes que encapsulaban su fascinación por los Estados Unidos de ayer.

El lado estadounidense

Entonces, ocurrió el tiroteo en la Escuela Primaria de Sandy Hook que dejó 26 muertos, 20 de ellos niños.

"La tragedia abrió una nueva vía emocional y creativa para mí", escribe Blanco, quien ahora vive en Maine. "Escribir el poema para la juramentación ya no era la misma tarea. De pronto entendí que como un cubanoestadounidense, no había explorado mi lado estadounidense del guion tanto como el lado cubano".

Comenzó a hacerse preguntas, explorando su relación con Estados Unidos: ¿Era este su país? ¿Qué es el sueño americano? ¿Cuál era su lugar en Estados Unidos?

El resultado fueron tres trabajos: What We Know of Country, que explora la visión ingenua con la que creció de Estados Unidos y la más matizada que llegó a adoptar de adulto; Mother Country, una pieza autobiográfica que describe la pérdida de su madre de un país y el descubrimiento de uno nuevo; y One Today, que describe el mosaico de Estados Unidos, unido bajo "un cielo, nuestro cielo", y fue seleccionado por la Casa Blanca para leerlo en la inauguración.

Parado en el podio esa helada mañana del pasado enero, dijo, sintió que finalmente respondió las preguntas que se había hecho, rodeado de políticos, su madre, artistas como James Taylor y Beyonce, y los rostros de tantos estadounidenses que le escribirían después.

"Fue una sensación tan poderosa el ser acogido por mi Estados Unidos de un modo en que nunca esperé", dijo Blanco. "Creo que finalmente siento, como me gusta decir, que descubrí que mi hogar estaba aquí todo este tiempo. Mi hogar estaba en mi patio trasero, por decirlo así".

El año que pasó confirmó esa convicción. Blanco recorre el país, pronunciando discursos y leyendo en todos lados, desde Boston, tras el ataque con bombas en la maratón, hasta la ceremonia de los Fragrance Foundation Awards y la Northeast Association of Transportation Engineers (el propio Blanco ha trabajado a lo largo de su vida adulta como un ingeniero mientras escribe poemas y enseña).

"Estoy emocionado de explorar Estados Unidos y ya no tanto desde una primera persona, sino como en la voz de 'nosotros' en cierto modo, que es lo que hizo el poema inaugural", expresó.

Parte de su motivación ahora, dijo, es reavivar la conexión que vio en los estadounidenses con la poesía cuando leyó en la inauguración.

"Mucho de lo que escuché tras la juramentación fue sorpresa", dijo Blanco. "En Estados Unidos todavía está tan arraigada esta idea de que un poema tiene que ser indescifrable y rimar e ir más allá de la comprensión para ser un poema. Y la gente dice, ¿eso es un poema?".

Pero si Blanco habló de la unidad los estadounidenses en su poema, este ha sido uno de los años más divisivos que pueda recordar. El Congreso se mantiene polarizado. El Gobierno cerró por primera vez en 17 años. Y el público ha perdido cada vez más la fe en los funcionarios electos.

"No creo que lo que hemos vivido en los últimos años sea un buen ejemplo de ser uno hoy", dijo Blanco. "Pero a veces todo eso tiene que salir a relucir para llegar ahí".

Volver con su pareja a Miami, dijo, es como regresar al "útero". Fotografías de Blanco y su hermano, algunas en los decolorados tonos pastel se décadas pasadas, decoran una pared de un pasillo en el dúplex de su madre.

"No importa dónde hayas nacido, es donde eliges morir, ese es tu país", citó Blanco a su madre en uno de los tres poemas que escribió.

Esa, dice Blanco, es la conclusión a la que también llegó.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 25 ]

Imagen de Anónimo

Amigo anexionista: es verdad que la libertad reside en que se pueda escoger lo que uno desee y crea conveniente para el pais. Tambien creo que si hacen manana un referendum en Cuba, la gente eligiria la anexion a los Estados Unidos o a Espana, y si le ponen Rep. Dominicana, creo que tambien. Por razones que todos conecemos, la escala de valores en Cuba ha caido tan bajo que nos da lo mismo un poche que un reventon, por supuesto, sin guerra de por medio. Porque el cubano lo que quiere es sobrevivir y empezar a vivir. eso no quiere decir que apoyo el anexionismo, si bien es verdad que vivo la realidad de un pueblo, que en su ansia de mejoria, lo escogeria a ciegas, sobre todo si fuera hacia los Estados Unidos, porque tambien creo que tienes razon en muchas de las razones que expones. Pero realmente creo que seria una opcion muy pobre, seria mancillar nuestra historia republicana, que durante mas de 50 anos tuvo sus desgracias y sus aciertos, seria olvidarnos de que Marti y Maceo, que vivieron tantos anos fuera de Cuba, porque asi lo precisaba la situacion personal y las de Cuba para ellos, jamas abogaron por la anexion ni fueron ciudadanos de otros paises, aun cuando Marti llego a ser Representante de Guatemala y Uruguay a varios niveles, sin querer ser Guatemalteco ni Uruguayo, a los cuales respeto, como a los puertorriquenos, pero, insisto, Cuba merece mejor que un Gobernador y 40 bases militares de otros que no nos comprenden y que nos pondran como ciudadanos de 2da.

Imagen de Anónimo

    Anónimos 11:44 y 3:49, me hacen gracia sus comentarios. Está claro que no conocen ni un ápice lo que es la democracia, porque tienen la mente de un mosquito para poder analizar las opciones políticas y vitales que permite la democracia, entre ellas la posibilidad de pedir la anexión o morir donde le de la gana a cualquiera. En cuanto al anexionismo, el que quiera puede estar en contra, pero curiosamente les repito, muchos cubanos lo desean, pero por desgracia para los que deseen el anexionismo, Estados Unidos no admite más estados desde 1945, así que tranquilos. Y si alguien desea morir en otro país, tiene derecho a eso. ¿Por qué tiene un cubano que permitir que pisoteen sus derechos en su tierra y lo conviertan en un esclavo para seguir siendo cubano?. Con Martí y Maceo se les cae el argumento barato a ambos, porque no hubo más cubano que ellos y vivieron gran parte de sus vidas fuera de Cuba. Realmente no pierdo más tiempo en hablar sobre las cáscaras de piña de los dos. Y a propósito: muy bueno el poema de Richard Blanco escogido para la investidura de este Presidente y excelente el reconocimiento de los Estados Unidos a "los cubanos libres" que nos fuimos para que no pisotearan nuestros derechos a tierras de libertad y que podemos permitirnos ser anexionistas o lo que nos de la gana, sin tenerle que rendir cuenta de ello a nadie. So ignorantes. Y más respeto para los puertorriqueños y los demás.

Imagen de Anónimo

La palabra elegir es importante, antes de criticar leamos, ...donde elige morir.... si te agarró una bomba en pakistan dificilmente creo que eso sea elección.La elección del país en que uno pasa sus ultimos días pasa por la voluntad y los sentimientos , si decides gringolandia, evidentemente que cubano ya no te sientes.Maximo

Imagen de Anónimo

Usted, anexionista, hágase ciudadano estadounidense y siéntase lo que nunca será, un gringo. Pero la mayoría de los cubanos queremos un país independiente. Imagino que usted no es cubano por la forma en que tomó lo de la Seguridad del Estado y desconoció lo de la UCI. No, usted no es cubano. Nosotros no nos anexionaremos a nadie. Eso es propio de gente inferior que tiene que buscarse una metrópoli. No lo necesitamos. Gracias. Y vaya a freír tuzas a otra parte.

Imagen de Anónimo

    Esto es un espacio de libertad, en el que ante todo estamos analizando el criterio de Richard Blanco sobre el país, y a tenor de ello se han analizado otros términos como patria, libertad y tierra natal. El anexionismo es una opción tan democrática para un pueblo como cualquier otra alternativa política, si el pueblo en mayoría la vota en las urnas. Ningún miembro de la Seguridad del Estado defendería el anexionismo (a no ser a China o Corea del Norte), porque anexarse a los Estados Unidos para un miembro de ese cuerpo represivo, implicaría libertad y derechos de los que no gozan los cubanos desde 1959 y la Seguridad del Estado es enemiga de la libertad, bajo cualquier tipo de pensamiento (incluído el anexionista a Estados Unidos). Por tanto, los que quieran defender el anexionismo a un país libre , que lo hagan, porque forma parte del pensamiento democrático, no del pensamiento de una dictadura, que se dice soberana, pero somete a su pueblo, incluso en sus opciones políticas. De todos modos, no hay alternativa, aunque la mayoría de cubanos votemos por anexionismo, Estados Unidos defiende tanto las libertades, que desde 1945 modificó su política colonial. Pero, si nos permitiesen esa alternativa, para poder ser libres algún día, bienvenida sea, y abajo los que pretenden confundir, cuando seguro son ellos los segurosos, enemigos de la libertad de pensamiento y de opciones políticas, incluídas las anexionistas o cualquiera de ellas.

Imagen de Anónimo

¿Anexionismo? ¿Quién es el idiota que piensa así? Nadie. Ese es uno de la UCI. Un miembro de la Seguridad del Estado que sabe que esto se lee en el mundo entero y así nos tildan de anexionistas. Los cubanos no somos los puertorriqueños. Somos más laboriosos, y emprendedores. No necesitamos anexionarnos a nadie.

Imagen de Anónimo

     El anexionismo fue la cuna del independentismo cubano. Nuestra bandera tiene como referencia los colores de la norteamericana y no es un hecho baladí. Los Estados Unidos desde 1776, fecha de su independencia, fueron un referente de libertad, derechos y paulatinamente igualdad, que desconocían el resto de los países del mundo, hasta la Revolución francesa de 1789. Por eso nos interesó vincularnos a ellos, creando incluso un partido político a favor de la anexión. Aún así, la Revolución norteamericana superó a la francesa en libertades. En quién íbamos a fijar los ojos como el resto del mundo, pregunto: ¿en la España que nos oprimía y que gritaba a favor de la monarquía absoluta en las calles en 1808?. No señor, los cubanos no somos tontos y como a los norteamericanos nos gusta la libertad. Cuba carece de soberanía nacional desde 1959, de división de poderes y todo lo demás. Si la voluntad popular era ser parte de un Estado (como Estados Unidos) que nos garantizase la libertad frente a la esclavitud (porque Fidel Castro es hijo de un esclavista, colonialista y asesino de mambises cubanos), pues a votar todos, y que escojan los cubanos lo que quieran. De momento, ni eso nos permitiesen, valdría la pena formar parte de un país libre antes que ser esclavos como somos. Si hay que escoger: la libertad y a partir de ella: siempre existirá cualquier opción, incluída la independencia, pero sin dictadores.

Imagen de Anónimo

ya pues, seguir pensando en anexionismo es seguir queriendo que otros nos dicten nuestras vidas, aunque sea un cerco más hermoso...

Imagen de Anónimo

     Desde luego, si que fue una lástima que los cubanos no terminásemos como parte de los Estados Unidos como Puerto Rico. Ahora ya es tarde para ello y pienso en las angustias que nos hubiésemos ahorrado, sobre todo en estos últimos más de cincuenta años de ser un Estado de la Unión. Desde luego, no creo que Blanco desee ir a morir a Siria. Y por otra parte, los conceptos patria, tierra, libertad, son creaciones de los hombres; pero evidentemente reflejan su riqueza espiritual, "La tierra se encuentra en cualquier sitio. Patría es libertad", y la libertad no la tenemos en Cuba, porque consiste en tener opciones, y la dictadura cubana no deja opciones para vivir libremente y aquí queda de manifiesto en muchas opiniones. Si alguien quiere designar con cualquier otro nombre al lugar donde ha encontrado la libertad que lo haga, para mi es algo importante. Si bien es cierto que la felicidad no es un estado perenne del alma humana, la libertad la facilita. Lo dicho, ojalá Cuba vuelva a ser una tierra de libertad y entonces, podremos considerarla como estimemos cada uno. Aunque claro está, nunca será el país que abandonamos, pero seremos libres de recorrerlo o de morir en él si queremos. El poema de Blanco fue estupendo y el hecho de ser seleccionado para leerlo en la investidura de un Presidente norteamericano fue una deferencia hacia Blanco y hacia los cubanos que aman la libertad.

Imagen de Anónimo

Uno nace donde le tocó nacer y muere donde lo atrapa la pelona. Lo demás son cuentos de poeta guanabí entre dos aguas culturales. La identidad nacional no es una libre decisión que se toma, sino que viene socialmente condicionada como una fatalidad, que puede ser dulce o amarga, según y como, o ambas cosas a la vez o sucesivamente. Más que de donde naciste, tú eres de donde creciste y te formaste, de donde empinaste el papalote y jodiste la papeleta, aunque cambies el acento y hayas soltado precavidamente los ariques del guajiro. La identidad no es apenas una abstracción o una construcción teórica, aunque así lo pretendan algunos gurús que se ponen la patria por montera (sí, dije patria, ¿pasó algo?). Ahora que lo posmoderno se nos ha vuelto post-antiguo y no se estila tanto epatar con ínfulas de bloguero posnacional y superferolítico, nos va quedando más claro que la identidad no es un simple constructo. Tiene mil concreciones que desbordan el congrí y otros estereotipos.NIC