Miércoles, 21 de Noviembre de 2018
Última actualización: 18:12 CET
Artes escénicas

De la mano de Sherezade

Francisco Garzón Céspedes.

La Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica celebró en La Habana su XXVII edición, bajo la presidencia del poeta y periodista Francisco Garzón Céspedes, fundador y director general de la CIINOE, y del también periodista y promotor cultural Fernando Rodríguez Sosa, delegado de la CIINOE en Cuba.

Actores, actrices, narradores y conversadores orales escénicos, escritores de Chile, España y Cuba, país anfitrión, cuenteros todos, expusieron su arte a públicos bien diferenciados: adultos y jóvenes, niños y niñas, ancianos —los llamados adultos mayores—, en espacios que iban desde una biblioteca provincial a fábricas, museos, residencias humanitarias, escuelas primarias...

Arte nuevo, según Garzón Céspedes —quien comenzó en 1975 en La Peña de los Juglares del Parque Lenin con talleres de la palabra, voz y gestos vivos—, es la legitimación como espectáculo del antiguo arte oral de contar cuentos, al llevar a escenarios profesionales la conversación escénica, las anécdotas, cuentos breves y poesías.

La oralidad escénica que propone Garzón y sus cuenteros populares poco tiene que ver con el cuento teatralizado o la declamación. La diferencia descansa en una lograda tensión poética, alcanzada tan solo con adecuadas inflexiones de voz y una gestualidad certera y atinada.

Sin decorados escenográficos ni música de fondo, percibimos el aire y la lluvia de poemas anónimos africanos, el vuelo de patos salvajes de regreso con cada primavera (leyendas nórdicas), el amor de una princesa. O el amor contra la guerra y el olvido. En transporte de sentidos, el lenguaje, que es de todos, accede a una comunión imaginativa. Porque es la imaginación la que asegura la alquimia del mestizaje que va de las artes escénicas convencionales a técnicas de las ciencias de la comunicación y las leyes generales de la escena.

Gracias por la oreja

De Madrid llegaron dos discípulos de Garzón a compartir con los cuenteros cubanos. El chileno Alejandro Herrera Styles y la española María Teresa (Maite) Aranda Jaquotot. Se declararon rendidos ante la maestría de los anfitriones.

Las tres jornadas dedicadas al evento contaron con la actuación de Haydée Arteaga, toda una institución cultural en el género, quien iniciara a Garzón en los trajines del contar escénico, así como personalidades como el etnólogo Rogelio Martínez Furé y la escultora y también escritora Thelvia Marín.

En la tarde de Gala y clausura, sobresalieron la actriz Silvia Tellería y la extraordinaria Elvia Pérez Nápoles. Los premios Chamán fueron a las manos de Pedro Valdés Piña, titiritero mayor, la escritora y periodista María del Carmen Mestas, el teatrista Armando Morales y, de Matanzas, al ingenioso cuentero comunitario Rafael Ribot Mendoza, quien dirige un valioso grupo de narradores orales en su provincia.

A la Biblioteca Nacional "José Martí" hizo llegar Garzón ejemplares de sus más recientes libros, Normales los sobrevivientes y Construir, siempre construir, cuestionario de 100 preguntas a la bailarina Alicia Alonso.

Y luego, ¿quién va a hablarnos en este país, que hace rato vive del cuento, de la madre de toda narración, la increíble Sherezade? Ya nos pasamos de las mil noches y una noche. Ya se nos fue la mano.

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5 comentarios

Imagen de Anónimo

Este señor es uno de los tipos más equivocaos que ha parido la madre tierra.

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Ruego a los amigos de DDC que acaben de eliminar la foto de este señor. Hace días que me asusto y siento un profundo sobresalto cuando leo este excelente diario.

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Esto parece como el equivalente teatral del cine pobre.

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Es la decadencia personificada. Qué horror. Mal va la cultura cubana con este ejemplar de personajillo.

Imagen de Anónimo

Dios mío y este muhcacho, Garzón Céspedes, no se desanima, pobre hombre, es el paradigma de lo cursi y los casposo cubano.  

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