Jueves, 15 de Noviembre de 2018
Última actualización: 17:40 CET
Festival de teatro de La Habana

Un invitado, una performance

Fragmento No 3. Aproximación a la idea de la desconfianza.

Showroom y Fragmento No 3. Aproximación a la idea de la desconfianza. Danza y teatro o performance. DanzAbierta y Pitoustrash Company. Dos espectáculos con la idea de la desnudez como camino a la verdad. Dos estéticas diferentes.

Una pantalla negra que servirá como puente entre una realidad y otra. Basta con que los bailarines la atraviesen para que comience el show. Así concibió Susana Pous, directora de DanzAbierta, en el teatro Mella, el tránsito entre almas y cuerpos.

El drama de la realidad, del que por momentos solo se muestran pinceladas, va tomando en el lenguaje danzario, el espacio del cabaret, interpretado como lo banal, como la inercia de lo cotidiano.

Al día siguiente, la sala Tito Junco, del Bertolt Brecht, sin asientos, tenía varias plataformas concebidas como escenarios o como tribunas de expresión. La exhibición sería de pie. El olor a gasolina era parte del concepto.

Tres actores corriendo como locos entre la gente. Los espectadores tratando de ubicar un punto de referencia como escenario. Es imposible. Hasta que se prende una luz sobre una de las plataformas y comienza Fragmento No. 3 Aproximación…, del grupo franco-chileno Pitoustrash Company, bajo la dirección de Evelyn Biecher.

Un día antes, la música de X Alfonso, con la colaboración de Síntesis y Conga Popular, tensionó las historias de vidas bailadas por DanzAbierta. Solo hubo distensión en momentos que parecieran de consenso del yo fraccionado que baila lo mismo cabaret que se expresa en una técnica depurada de danza contemporánea.

En Showroom no hubo azar. Hubo profesionalidad. Los gestos firmes nos invitaban a cuestionarnos: ¿y la vida es eso? ¿vivimos en tanto forcejeo, con tanta rivalidad? Ni aún la animadora en trance logra sacar a sus compañeros de lo que es inevitable, la necesidad de buscar un yo íntimo, como cimiento de la personalidad.

Hubo muecas de dolor, sonrisas amargas y señas de preocupación. Y un mensaje desgarrador. No se puede renunciar a la máscara social ni a la intimidad; pero el fin es encontrar el equilibrio, la armonía.

A diferencia de Frag. No. 3 Aproximación a la… donde el fin es quemar todas las naves, la apocalipsis anunciada por la fe cristiana se nos viene encima dictaminada por una izquierda europea o latinoamericana de clase media, donde el mundo es una porquería y hay que estar en contra de todo y todos: de la diversión, de los discursos políticos, de la tecnología, del teatro y de nosotros mismos, si es posible.

Fue una expresión no de teatro, sino de artes plásticas, que extrañó al público que esperaba algo menos experimental en los escenarios cubanos. A veces invasivo y  otras con un discurso que, tratando de emancipar, generaba más violencia que su enemigo el consumismo. Quizás por eso lo de Showroom resultó tan alejado de Cuba como para valorarlo en su justa medida.

La forma impactó, pero, ¿comprendimos el contenido? Justo: es que vivamos ese mundo de allá afuera sin recibir de antemano el sermón ultra radical.

Tres actores que como autómatas, funcionan con voces de mando. Y uno que nos recomienda en su discurso improvisado que no confiemos en la democracia ni en ningún poder de menos de 80 años.

Un apagón en medio de la función para marcar la diferencia de los que creen a Cuba como el paraíso comunista. Nuestra realidad, como la de ustedes, no es lo que aparenta.

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1 comentario

Imagen de Armienne la Puta

Una vez asisti a una funcion de Danza Abierta y me gustaron mucho su teatro del absurdo y sus actores totalmente desnudos.¿Sin Permiso?

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