Jueves, 19 de Julio de 2018
Última actualización: 00:05 CEST
Eventos

Ellas Crean, Ellas Bloguean

Ellas Crean. (MMP)

Si "las mujeres han creado en todas la sociedades y a lo largo de la historia. ¿Por qué entonces hay que hacer un festival específicamente destinado a mostrar que 'ellas crean'?" Eso se pregunta Judiht Astelarra en el texto Reivindicar la creación femenina, a propósito del festival Ellas Crean Cuba. Sus palabras resultan un buen pie forzado para reflexionar sobre el evento y la perspectiva de género.

Ellas Crean Cuba ha mostrado un panorama cultural diverso que ha ido desde fragmentos de coreografías de Alicia Alonso en la inauguración, pasando por conferencias, exposiciones fotográficas, audiovisuales, visitas guiadas al Museo de Bellas Artes, hasta alcanzar expresiones de la cultura alternativa hecha por mujeres.

Igual que el Festival de cine francés, la Embajada de España, con Ellas Crean Cuba, ha expandido su programa a otras ciudades del país. Aun cuando el grueso de las actividades se desarrollan en la Habana esta acción supone una renuncia al habanocentrismo, una descentralización de poderes.

Ha sido una oportunidad para que mujeres de aquí y de allá interactúen en un mismo escenario. Así fue cuando en Bellas Artes se presentaron en escenarios diferentes, en juego con el espacio que brinda el patio del recinto, las raperas La Reina y La Real con un formato ampliado que incluía drums, piano, saxo, bajo y guitarra eléctrica; con un pequeño formato la cantante Grettel Barreiro, y apenas cruzando el jardín y la fuente, la cantante española Noemí, La niña del Cabo. Más Isis Flores y su grupo en una plataforma concebida para un grupo de formato pop rock y pequeños espacios para dos bailarines de Danza contemporánea de Cuba.

El programa en Bellas Artes también había incluido la presentación del Calendario 2014 y un recorrido por sus salas desde una perspectiva de género. Detalle que aterra, en tanto uno supone que el género sigue siendo concebido por algunos como sinónimo de "hablemos de la mujer". Al menos el Calendario está concebido de esa manera: la mujer como objeto de inspiración, no como creadora, lo que puede implicar de por sí, una perspectiva machista.

Además del rosa, el rosado, el fucsia por todas partes. Y las consignas de lo buena y mejores que son las mujeres por sobre los hombres. No era un feminismo concebido desde la política, si no desde la estética y lo doméstico, con tonos de vanidad.

No obstante, el sábado de Arte fue un bálsamo para quienes vimos en el espectáculo inaugural, en el teatro Mella, las coreografías de la prima ballerina Alicia Alonso por un Ballet Nacional de principiantes donde los bailarines, quién sabe si por falta de técnica o ensayo, apenas podían elevar a sus compañeras; donde —con dolor— se vio que la gracia, la elegancia de nuestro ballet fue sustituida por la torpeza y la inexperiencia.

Ni mejores ni peores. No para contrastar si no para tratar de repensar Cuba desde el lado opuesto que impone la oficialidad, ocurrió un evento alternativo a Ellas Crean: Ellas Bloguean.

El problema de la mujer cubana es el problema de todos los cubanos

Seguro que muchos saben sobre Ellas Bloguean. Todas las que nos reunimos allí somos comunicadoras. Sin embargo, el contraste hay que hacerlo notar. No era el swing. En Ellas Crean también hay swing, porque además asumir eso implicaría ponernos excluyentes, y la idea de Ellas Bloguean es la de sumar, no restar. Sin contar que podríamos peguntarnos qué cosa es el swing, sino un concepto también dictado desde poderes machistas.

La diferencia, quizás, radique en que las que nos reunimos en Ellas Bloguean, creamos desde la periferia y creemos que Cuba necesita un cambio, ¡ya!

Es cierto que la problemática de la discriminación de la mujer y la violencia en todos sus matices no es un tema para posponer, pero también es cierto que el problema de la mujer cubana es el problema de todos los cubanos, que pasa por la ausencia de recursos legislativos.

La victimización tampoco es saludable en un movimiento. En el siglo XIX las mujeres estaban invisibilizadas, ahora el análisis debe ser más concreto, más focalizado en contextos específicos. Hay que dejar de hablar de mujer en abstracto y centrarse, ir de lo particular a lo general y suscitar con eso los cambios sociales necesarios.