Domingo, 22 de Julio de 2018
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Cine

Para ir a ninguna parte

Orlando Jiménez Leal.

El Super (1978-79) filme de Orlando Jiménez Leal y León Ichaso, se dejó ver, a tres décadas y media de su realización, por vez primera en Cuba, en los habituales viernes de Cine a Toda Costa, espacio cultural en Estado de SATS. Para más asombro, el propio Jiménez Leal presentó la película con breves pero exclusivas palabras de agradecimiento virtual.

Basada en la obra de teatro de Iván Acosta, de igual nombre y con los mismos actores que la llevaran a las tablas, con gran éxito, en Estados Unidos, la película es la historia "de un pobre hombrecito, protestón y amargado, superado por la vida y el progreso", afirma su director, en entrevista concedida al crítico y cineasta Manuel Zayas.

Obra que era "todo lo contrario a lo que quería hacer en cine: demasiado realista, llena de autoconmiseración" y que dado el entusiasmo de actores y técnicos, se ve obligado a filmar, con técnicas que van desde la interiorización intelectual de Memorias del subsuelo, de Dostoiesvki —metáfora sobre "los límites de la libertad del hombre"—, hasta la cámara estática del japonés Yasujiro Ozu (Historias de Tokío), para lograr "esa ilusión de movilidad en un espacio reducido". También se le planteaba el reto de filmar esos ambientes, esas casas de exiliados de clase media baja con su decoración tan kitsch, sin que la película misma se convirtiera en kitsch.

"En El Super —declara Jiménez Leal— confluyeron alegremente Dostoievski, Ozu y el neorrealismo italiano".

Cine independiente, de autor y de culto, con escaso presupuesto (apenas treinta mil dólares) rodado en plena nieve en Nueva York y con muy pocas locaciones, con una espléndida fotografía de la ciudad y sus calles, tanto diurna como nocturna, es el primer largometraje de ficción en la carrera del cineasta, documentalista de raza (PM, La otra Cuba, Conducta impropia), y autor también de entrevistas-retratos de famosos escritores en el exilio (Guillermo Cabrera Infante, Lydia Cabrera, Reinaldo Arenas, Enrique Labrador Ruíz...). Su encuentro con la ficción "fue muy natural, yo había aprendido fotografiando películas malas con directores que tenían mucha experiencia".

Exiliado desde 1962, a raíz del escándalo alrededor de PM, corto documental sobre La Habana nocturna que aún existía en los años 60, Jiménez Leal ha trabajado como director de comerciales en la TV neoyorkina y fotografiado coproducciones en Puerto Rico y República Dominicana para directores mexicanos como Julián Soler y Martínez Solares.

El filme

Con nada menos que alrededor de 15 premios internacionales, entre ellos el Gran Premio del Festival de Manheim, el de la Asociation de Cinéma d’Art et d’Essai en el Festival de Biarritz, y la selección para la muestra del Festival de Cine de Venecia, el crítico Vincent Canby le dedicó a El Super estas palabras en su columna del New York Times: "El Super es mucho menos acerca de política que de la desorientación de los exiliados convertidos en metáforas vivientes de la condición humana".

Tres elementos moldean la satisfactoria acogida dada a El Super por la audiencia reunida en el Cine a Toda Costa: el tema, el guión o estructura y las actuaciones. A pesar de los años transcurridos, este filme se muestra con inigualable lozanía, esa frescura esencial del ser cubano. El humor es determinante y se manifiesta vigorosamente en las actuaciones de Raymundo Hidalgo Gato y Zully Montero, aunque todos, sin excepción, logran afinadas caracterizaciones.

Los cientos de historias y anécdotas generadas en la traumática experiencia del exiliado, cómicas o terroríficas, se condensan en El Super, mitologizando un momento de la historia de este país, que paradójicamente parece detenido en un presente infinito. La excelencia de la forma en que se cuenta esta tragicomedia, trasciende lo teatral originario y sin caer en "el realismo", es sencillamente real y creíble. Como esos abrazos a distancia, tan practicados por nuestro pueblo.

No hay que olvidar los inteligentes guiños musicales que van dejando un trazado subterráneo en la memoria sonora del espectador. Divertido y amargo en alto grado, El Super se constituye en un espectáculo entretenido, sin dejar de ser, a la vez, testimonio y documento de histórica intensidad.

Tráiler de 'El Super'

Una película de León Ichaso y Orlando Jimenez Leal, 1979.

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5 comentarios

Imagen de Teresa Dovalpage

Una película buenísima, para hacer pensar además. Recuerdo un verso, en bcoa del protagonista, que a mis estudiantes siempre les gusta mucho, dice así (más o menos):Adiós, Nueva York,ciudad de frío y trabajo,aquí te dejo mi abrigo,y me voy para el carajo." 

Imagen de Anónimo

Esto no es un articulo de amigos, es la opinion de una periodista de Cuba , la  obra de Jimenez -Leal se conoce en Cuba por lo que significó PM y la obra de Leon Ichasso desgraciadamente, no. Es muy bueno que Estados de Sat de a conocer la obra de los realizadores en el exilio. Asi como el teatro , también deberia dar a conocer otras obras de Ivan Acosta, M.Irene Fornés y tantos otros....

Imagen de Anónimo

Sólo agregar a las notas que me anteceden, por su puesto la excelente dirección del binomio Ichaso-Jiménez Leal, la autenticidad del exiliado cubano de esa etapa concreta magistralmente interpretada por los roles del elenco actoral, el retrato oscuro e invernal de los suburbios más pobres de la ciudad que nunca duerme y sobre todo, la persona y el talento autoral de Iván Acosta, quién es "el padre" de la criatura. Habría que agregar que la puesta teatral de "El Super", escrita y dirigida por Iván, fue de un éxito y popularidad sin precedentes, amén de haber permanecido por mucho tiempo en cartelera, en las salas más importantes del mundo hispano, a lo largo y ancho del Down Manhattan y todo Broadway.  robert c. díaz (Holloway Road, London)

Imagen de Anónimo

Faltó León Ichaso, sin duda. Pero faltó lo más importante, creo: Las reacciones de quienes en Cuba, y con muchos años de atraso, vieron 'El Super'. ¿Qué pensaron de ese viejo pariente? ¿Se identificaron con él? ¿Le contemplaron como a un personaje ajeno?

Imagen de Anónimo

Me parece muy bien que hablen de la vida y oba de mi amigo Orlando Jiménez Leal, pero me parece muy mal que no hablen de la vida y obra de mi amigo León Ichaso.Enrico Mario Santí 

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