Lunes, 18 de Diciembre de 2017
11:20 CET.
Todo Oídos

Medianoche de Angá

Escuchen "Round Midnight" en las tumbadoras de Angá. Adviertan la línea de la melodía, desde el arranque, misteriosa entrada de la misma canción que todo el mundo conoce y reconoce, pero distinta, como en bajorrelieve. El cuero percutido —cuero de siete tumbadoras— no da tumbos mientras va por la calle negra, vacía, con semáforos que encienden para nadie; sino canta.

Avanza con pasos profundos, mira a un lado y otro en cualquier noche rajada a la mitad, no dramatizada, sino descrita. Escuchen —son dos minutos— esta versión de Angá: contengan el aliento, como quien baja al agua. Si es posible, hagan memoria de aquellos versos que escribió Bernard D. Hanighen en 1944 para la música, al parecer inmortal, de Thelonius Monk, aunque no es estrictamente necesario: It begins to tell, 'round midnight. / I do pretty well, till after sundown, / Suppertime I'm feelin' sad; / But it really gets bad, 'round midnight. Las manos sobre la tumbadora hablan en otro idioma, único que los cuerpos reconocen, que el cuerpo humano entiende.

Cuando escribí los párrafos anteriores, Angá andaba por La Habana con su disco nuevo, recién impreso: Echu Mingua (World Circuit), que lo había puesto muy contento. A amigos y conocidos le regalaba ejemplares "a ver qué te parece y después me dices", como si fuera un principiante, no un príncipe. En realidad, todo el mundo estaba muy contento con el disco por aquellos días.

Nos encontramos en los estudios de la calle San Miguel donde participaba en unas grabaciones de Ibrahím Ferrer, me parece, o de "Aguaje" Ramos. Empezaba el año 2006 y todos los músicos de aquellas sesiones tenían planes para giras y conciertos. Lleno de risa, con sus saludables dientes de tiburón, decía que su disco era una suerte de misa espiritual "con todos los hierros" que venía preparando hacía tiempo  en la cabeza. Entre otros eficientes cómplices había contado con Cachaíto López, Amadito Valdés, "El Guajiro" Mirabal —veteranos como él de AfroCuban All Stars y de Buena Vista Social Club—, el dj francés DeeNasty, el flautista Magic Malik y el griot africano Baba Sissoko.

En Echu mingua —su nombre de santo, que identifica la deidad yoruba de las encrucijadas, uno de los caminos de Eleguá— Angá tocó tumbadora, cajones, timbales, güiro y participó en los coros. Ahí está la sorprendente versión de "Round Midnight"; la clásica descarga de Frank Emilio "Gandinga, mondongo y sandunga"; viejos rezos espiritistas; un número de su admirado Coltrane ("A Love Supreme"); "Conga carnaval" (de y con un solo magnífico de Chucho Valdés); un danzón de Cachao —"Pueblo Nuevo"—, que contiene el último piano que grabó Rubén González; rumba callejera, claro está, y un tributo a su natal San Juan y Martínez, con tremendo tumbao: mezcla cosmopolita, no solo en el repertorio, sino en la concepción sonora, en el ambiente "enrarecido" polirrítmica y tecnológicamente.[1]

Parecía que en una sola placa hubiera querido meter cuanto había conseguido y aprendido de la tumbadora en Pinar del Río y La Habana, en París, Nueva York o Barcelona, y gran parte de cuanto lo emocionaba o tenía que ver con él, con su laboratorio íntimo. Disco inquieto e inquietante. A un periodista dijo: "Veo mis tumbadoras como un piano, a la hora de pensar siempre pienso en armonías".  

Desde que comenzó a tocar con el grupo Opus 13 tenía fama de extraordinario: "ese chiquito es un monstruo", decía la gente que lo "descubría". Luego integró la nómina de Irakere por ocho años hasta que, a mediados de la década de 1990, logró independizarse. Ya había viajado por medio mundo y tocado con mucha gente famosa.  El que iba a ser su primer disco en solitario (Pasaporte, Egrem 1994), un verdadero todos estrellas [2], lo compartió con Tata Güines, a quien llamaba padre y maestro. Hasta entonces Tata, inconcebiblemente, no había grabado como figura central, sino como acompañante.

Angá se fue a vivir a París en 1995. Colaboró en conciertos y grabaciones de Gonzalo Rubalcaba, Danilo Pérez, Paquito D'Rivera, John Patitucci, Herbie Hancock, Alfredo Rodríguez y Joshua Redman, entre muchos otros. Alguna vez dijo que se sentía "un aventurero de las congas".

Amigo de hacer tributos, en sus entrevistas, en sus conversaciones, citaba a muchas personas a las cuales admiraba y a las que debía parte de su formación. A la hora de explicar sus inexplicables variaciones para cinco tumbadoras, por ejemplo, no olvidaba que en tales experimentaciones lo había precedido en Cuba el tumbador "El Niño" Alfonso.  

Tocó mucho con Steve Coleman, Danilo Pérez, Omar Sosa, David Sánchez y Roy Hargroove en Europa y Estados Unidos. Con músicos cubanos, puertorriqueños y norteamericanos integró la orquesta Roy Hargroove’s Crisol, en Habana, disco ganador del Grammy 1998 (Best Latin Jazz Performance). En La Habana tomó parte en grabaciones de Frank Emilio (Barbarísimo), Afro-Cuban All Stars, Omara Portuondo, y en los fonogramas también premiados con Grammy, Buenos hermanos, de Ibrahim Ferrer y Mambo sinuendo, de Ry Cooder y Manuel Galbán.

En 2003, en Barcelona, formó el Angá Díaz Fussion con su hermano cantante Juan Miguel "El Indio", el guitarrista Joan Boldú y el bajista Childo Thomas. Un experimento suyo, el hipbao, mezcla de tumbao con hip-hop puso en práctica primero en el disco de Cachaíto López, Cachaíto, y luego desarrolló en Echu Mingua. "Y esto no es nada", me dijo poniéndose un índice en la sien, "lo que tengo allá adentro es mucho".

Al enterarse de que Angá murió de un ataque al corazón en su casa de Sant Sadurní d'Anoia, cerca de Barcelona, en una madrugada del verano de 2006, Tata Güines, que andaba por París, comentó conmovido: "Le enseñé que la única preocupación era ser el mejor, y lo fue. Se convirtió en el rey joven de la rítmica afrocubana".

Vayan caminando por Sant Pau, en dirección al mar, después de despedirse de los amigos, tarde ya, cuando si acaso pasa por la calle algún nickbus y los semáforos siguen funcionando para nadie. Si escuchan algo en la cabeza es "Round Midnight" por Angá con sus siete tumbadoras: And old midnight comes around. No otro ruido, no otra música. 

 


[1] El antecedente, a nivel de concepto, de esta producción se encuentra en el cedé Cachaíto del bajista Orlando "Cachaíto" López que Angá produjo en 2001 también para la firma World Circuit. La grabación y mezcla de los dos discos es de Jerry Boys.

[2] Orlando "Maraca" Valle, flauta, piano, teclados, productor, arreglos; Orlando "Cachaito" Lopez, Carlos del Puerto y Feliciano Arango, bajo; Frank Emilio, Ernán Lopez-Nussa, piano; Cesar Lopez, saxofón; Giraldo Piloto, drums, pailas; Calixto Oviedo, drums; Richard Egües, flauta; Juan Munguía, trompeta, Carlos Álvarez, trombón; Guillermo Pompa, tres; Raúl Planas, Merceditas Valdés, Moisés Valle "Yumurí", Laíto Sureda y Ernesto Gatel, cantantes solistas. Ganador del premio Mejor álbum del año en Cuba, 1995. "A la rumba yo no voy más sin Tata y sin Angá", canta en una de las pistas del disco el viejo sonero Raúl Planas en la versión de "Rumberos de ayer", homenaje que Benny Moré compuso a Chano Pozo.

Angá toca y habla de percusión

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Comentarios [ 9 ]

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Aún hoy, el grupo más innovador  de la música cubana, Havana D’Primera, aprovecha la impronta de OPUS 13 en sus éxitos. Lee aqui:http://www.timbasocialclub.net/archivio/interviste/379-alexander-abreu-videointervista.htmlUrge desempolvar esta etapa crucial de la música popular cubana moderna. Debemos incentivar esta tarea para que no se pase por alto en las lides teóricas porque como ves, en la práctica sigue bien viva la huella.    (Disculpa el comentario fraccionado por límites de caracteres)

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Opus 13 fue una bomba de virtuosismo, novedad, osadía, frescura juvenil en el panorama cubano de esos años. Lamentablemente si buscamos en internet Opus 13, únicamente sale a relucir Pablo FG, ¡increíble! No por desmérito para él, sino porque no se coloca en su justo lugar aquella generación.

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Recuerdo las descargas llenas de emociones que se formaban de la nada, todos querían involucrarse, con ellos improvisó Gonzalito Rubalcava, Isaac Delgado.

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Estimado Sigfredo, más bien tendremos que agradecerte los lectores lo que “sacas” del baúl. Existe  una laguna inexplicable en el paso sutil que transformó la música cubana de los clásicos grupos soneros como Rumbavana, los de salsa estilo Adalberto y su son, etc, a lo que es hoy nuestra salsa, tan peculiar y enriquecida por compases contratiempo, solos al estilo del jazz, formas nuevas de mezcla instrumental (metales + cuerdas -allí comenzó su trayectoria el violinista Dagoberto Gonzáles) y otras tantas cosas. Pues todo eso, lo comenzó a experimentar el Treceto de la ENA devenido después OPUS 13. Ellos dieron la pauta. Basta escuchar los arreglos de “Si va a llover que llueva”, “Baila Bailarina” “Vivir”, y otras tantos temas que desgraciadamente no se encuentran por ninguna parte. Un amigo coleccionista tuvo la gentileza de prestarme un LP e hicimos la conversión a CD. Es lo único que conservo de ellos.

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Lector de las 11:28. Estoy muy de acuerdo con usted. Opus 13 fue un grupo extraordinario, entre otras cosas, por la voluntad innovadora y libertaria de sus integrantes. Hay que hacerle justicia al grupo de Joaquín Betancourt y a esa hornada de músicos no siempre reconocidos en su valía. Estaría bien trabajar a partir de sus testimonios y comentar las grabaciones que hicieros, que no fueron muchas, desgraciadamente. Le agradezco su comentario. Saludos. Sigfredo Ariel 

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Todavia me resisto a pensar que se fue Migue. Siempre tan modesto y tan inquieto, tantos planes siempre dando vueltas en su cabeza! Con Opus 13 descubrio la libertad de moverse sin esquemas porque Joaquin Betancourt lo dejo desde siempre poner sus "ponches" novedosos de timba-jazz sin limites. Linda etapa de apego a Oscar D'Leon -escuchaba una y otra vezde "Que se sienta"-, de admiracion por Panfilo el cantante (original) matancero de "Ana Elena".. Pocas veces se ha visto un grupo de musicos tan unidos como ellos: Sopilon, El Bola, Depestre, Cerruto, Emilio Morales, Napoles, Barreto....todos concientes de asistir a un cambio epocal de la musica cubana. Algun dia alguien tendra que escribir sobre este importantisimo punto de partida de nuestra musica, no existe bibliografia al respecto.

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Estimado Sigfredo, mil gracias por dedicarle este articulo a Anga. Sin dudas, puede inscribirse en el panteon de los grandes de la cultura cubana, de l amusica. No se puede hablar de tumbadoras sin mencionar su nombre. Ahora, tu articulo fue maravilloso, esplendido, y abarcador. Precisamente, por abarcador es imperdonable que no hayas mencionado la participacion de Anga en las grabaciones de los Orishas.Fue un olvido aproposito para otro debate, o desconoces?. Pues ahi tienes otra deuda con Anga, jejeje. Considero que un 50% del concepto Orishas estuvo en la mezcla de la percusion de Anga.Un saludo Zacarias Monterrey

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Autor, se te olvido poner que murio a los 45.

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el nuevo Anga vive en Madrid y también es de Pinar del Río, PEDRO PABLO RODRIGUEZ MIRELES ..siguelooooo