Sábado, 16 de Diciembre de 2017
07:08 CET.
Cine

'Iris': lo que pudo haber sido y no fue

Tengo una amiga que no me perdona haber descrito Se vende como una película olvidable. Según ella, hay escenas tan malas que llegan a ser traumáticas. Le respondí que el próximo filme cubano sería tan malo que Se vende quedaría relegado al olvido.

Es triste llegar al punto de esperar tan poco, o nada, de la filmografía nacional. Así de hundidas estaban mis expectativas cuando entré a ver Iris, corto de treinta minutos realizado en 2012 por Erián Ruiz Montano, con las actuaciones de Gilda Bello, Yaité Ruiz, Roque Moreno y Jade Cárdenas.

Meses antes, supe que lo habían estrenado en el espacio Cine Club Diferente, y que contaba la historia de una pareja de lesbianas que decide tener un hijo. La curiosidad fue más fuerte que mi decepción ante las producciones nacionales de los últimos dos años.

Sin embargo, desde las primeras escenas, supe que esta película no mostraría una Cuba de postal, ni una de miseria tan grotesca que roce lo inverosímil; sino una Cuba donde las personas no solo piensan en emigrar a cualquier precio, en sacarle dinero a algún turista o en sus estómagos. Y no es que esté mal tratar de abandonar este país como vía de escape de una realidad asfixiante; es que lo único que nos asfixia no es la economía precaria, ni la falta de expectativas, ni siquiera la falta de libertad. Es todo eso y otras muchas cosas. Lo que quiero decir es que esta no es otra película con pretensiones de crítica social, chistes baratos y lugares comunes.

Hace dos años vi el filme norteamericano Los chicos están bien, en el que dos lesbianas del siglo XXI mantienen una larga relación y cada una de ellas tiene un hijo adolescente, nacido por inseminación artificial, del mismo donante. Ese tendría que ser el final de la película, la meta, el sueño dorado. Pero es solo el comienzo, pues los chicos deciden buscar a su padre biológico.

Recuerdo haberme preguntado cómo sería esa historia contada en Cuba; una historia de personas homosexuales que vaya más allá de la salida del closet, ser aceptado por la sociedad y la familia. Una historia que no recurra a la sordidez de Verde, verde, a la que algunos reconocen el mérito de ser el primer filme gay cubano.

Nuestro Parlamento discute, desde hace unos tres años o más, la posibilidad de legalizar las uniones homosexuales; hace seis se celebra la jornadita anual contra la homofobia; en los últimos años se lleva a cabo casi una cruzada por sensibilizar a una sociedad en la que Fidel Castro institucionalizó la homofobia con la creación de las UMAP (Unidades militares de Ayuda a la Producción). Pero los homosexuales no nos hemos sentado a esperar el futuro luminoso en el que seremos ciudadanos con derecho a matrimonio, divorcio, discusión de casa y bienes, y todo lo demás.

Por eso, agradezco que Iris (Gilda Bello) y su pareja Olivia (Yaité Ruiz) hayan dejado atrás el problema de la aceptación social y familiar. Si esos fueran los únicos problemas de los homosexuales en Cuba, bastarían las jornaditas anuales contra la homofobia, los programas del profesor Calviño, y la aprobación del Parlamento. ¿Pero qué sucede cuando una pareja de mujeres (o de hombres) decide tener un hijo en Cuba? Muchos podrían contestarme, con toda razón, que en Cuba no necesitas ser homosexual para que tener descendencia se convierta en una odisea. Bastan los problemas de vivienda y de dinero para desanimar a cualquiera. Yo agregaría el pequeño detalle de que al menos los heterosexuales tienen la pequeña ventaja de poder decidir si tienen o no un hijo, a pesar de esas circunstancias.

Pero Iris y su pareja pertenecen al selecto club de parejas cubanas (homosexuales o no) sin problemas de vivienda. ¿Qué pasa entonces, cuando una pareja de lesbianas, con casa, decide tener un hijo?

Es lo que Iris finalmente no me dijo. Muchos podrían culpar al tiempo dedicado por el realizador a mostrar la relación de Iris con la sobrina postiza (hija del hermano de su pareja), cuya salida de escena debido a que su madre real decide llevársela consigo parece ser el detonante para que Iris decida tener su hijo. ¿Por qué no antes? Porque las lesbianas acostumbramos a conformarnos con el papel de tías.

Iris decide entonces hacerse las pruebas de fertilidad, y ahí dónde podía comenzar una historia interesante, que pusiera el dedo en la yaga y la apretara, termina la película. Nos cansamos de criticar los finales rusos, pero lo cierto es que nos encantan.

Nunca se sabe si Iris es fértil o no. Si lo es, la pregunta es: ¿puede una lesbiana en Cuba acceder a los tratamientos de inseminación artificial?  Si no lo es: ¿puede una pareja de lesbianas adoptar, en Cuba?

Los casos que conozco de personas homosexuales con hijos, los tuvieron en una relación heterosexual. En muchos casos, la posibilidad de tener hijos fue el único motivo para sostener una relación con alguien del sexo opuesto.

Hace poco supe de una transexual no operada que embarazó a una lesbiana para que ambas realizaran el sueño de tener hijos.

Iris se queda desgraciadamente en el anuncio del problema. Sobran escenas como la que muestra a la pareja de Iris caminando por la ciudad con un amigo mencionado antes un par de veces, y que al parecer solo cumple la función de acompañarla en ese momento. ¿No podía ella caminar sola para tomar fotos? Aunque la verdad es que hasta las fotos sobran. Están ahí como si la depauperación de la ciudad fuera un ingrediente imprescindible en las películas cubanas, y como no había donde colocarla, pues en las fotos.

Sobra también aquel solitario aparato en un parque de diversiones, cuando el rostro de Gilda Bello mirando la estatua de la madre cargando a su bebé en el hospital dice todo lo necesario.

Sobran algunas escenas y faltan otras, las necesarias para que el espectador pueda conmoverse con la historia, para que pueda pensar en lo que implica, para una lesbiana en Cuba, pensar en ser madre. Olivia intenta verbalizarlo en una conversación con el hermano, al hablar de los prejuicios que enfrentaría ese niño o niña en la escuela, por tener dos madres. Pero la cuestión real es cómo, por qué vía llegaría ese bebé al mundo.

A pesar del vacío que me dejó la película, agradezco a su director prescindir de erotismos innecesarios e intentar reflejar un problema que va más allá de la situación económica de nuestro país. En otro, la economía jugaría un papel importante, porque quizás no todas las parejas femeninas podrían acceder al tratamiento de inseminación artificial, ni todas las parejas masculinas podrían comprar un vientre. Pero en Cuba, se supone que la salud está al alcance de todos y todas, todo debería ser más fácil. ¿Qué sucede en la práctica? Espero que alguna película, de ficción o no, lo muestre en algún momento. Iris ha abierto el camino.

Quizás sea inevitable que olvide Iris, una película que pudo haber sido bella y conmovedora, pero que en mi opinión quedó a mitad camino. Sin embargo, sé que recordaré la interpretación de Gilda Bello: sobria y auténtica, capaz de transmitir en cada escena el vacío de Iris, su deseo profundo de ser madre. 

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Comentarios [ 9 ]

Imagen de Anónimo

F Hebra. Seguro el anónimo se refiere al caso tan sonado de un transexual de mujer a hombre, tan sonado hace un tiempo, que hizo una especie de proceso de reversion para tener el hijo de su pareja mujer. 

Imagen de Anónimo

Cuba sigue perdida par carajo......es compresible que una pareja hetero no pueda concebir su hijo por una situacion x en sus organos genitales  de alguno en la pareja y que el estado  les ayude por metodos conocidos a tener su bebe.......pero dos homosexuales que no tiene ningun problema en sus organos genitales esten al mismo nivel y prioridad....... personalmente creo que no

Imagen de F.Hebra

Anónimo de las 11:35  Transexual es la persona con características físicas de un sexo pero que emocional y sicológicamente siente que pertenece al sexo opuesto. Los operados pasan a ser considerados del nuevo sexo como resultado de la cirugía. Hermafrodita es la persona que nace con ambos órganos : vagina y pene.  

Imagen de Anónimo

Anonimo 11:35am. Una transexual es una persona de cualquiera de los dos sexos que siente profundamente que pertenece al sexo opuesto a su sexo somatico-genetico, lo que se corrige con tratamientos hormonales y quirurgicos amen de otros procederes cosmeticos como la depilacion permanente, etc. Una persona hermafrodita -a proposito, ahora el termino "politicamente correcto", al menos en ingles es " intersexual" es una persona que nacio con genitales ambiguos o con genitales de ambos sexos. De manera que la articulista se refiere a una transexual y no intersexual, con genitales masculinos en perfecta formacion que le permitieron embarazar a una mujer, hay que decir que el hecho de ser transexual no depende de cambios anatomicos, estos ocurren si asi lo decide la persona transexual; hasta he escuchado la frase "Se hizo transexual" lo que es un disparate mayor, nadie "se hace" transexual, pues se trata de una condicion interna relativa a la identidad de genero.Lucia Gonzalez

Imagen de Anónimo

CREO QUE YUSIMI ESTA PERDIENDO SU NOTA ORIGINAL. ES UNA LASTIMA

Imagen de Anónimo

para anonimo. si quieres una solucion a los problemas yo te la doy, fuera los tiranos....

Imagen de Anónimo

El problema de los homosexuales para tener hijos no es solo en Cuba, sino hagan un repaso a lo nuevo en esta materia que propone el CurruPPto en España, tan liberales que se hacen ellos!

Imagen de Anónimo

"Hace poco supe de una transexual no operada que embarazó a una lesbiana para que ambas realizaran el sueño de tener hijos." ¿Una transexual no operada es una mujer en todo, con senos, etc., pero que aún conserva el pene y los testículos de su anterior condición de hombre? ¿Existen transexuales que no se operan, tanto en hombres como en mujeres? ¿No se le llamaba a esto hermafroditismo antes?

Imagen de Anónimo

Yusimi, eres muy buena cronista de la habana de hoy, te sigo desde havanatimes, pero siempre escribes de lo malo de la ciudad, de lo problematica que es tu  vida, de las personas, pareces quejarte siempre, pero no leo posibles soluciones. Me gustaria q escribieras sobre algo bueno, si es q existe, en la havana, tu havana.