Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
13:20 CET.
Artes Plásticas

Un raro

La oficialidad "culturosa" habanera rindió homenaje al pintor Servando Cabrera (1923-1981), al cumplirse 90 años de su nacimiento, con una hermosa exposición de dibujos, sus famosos desnudos masculinos, del llamado ciclo erótico que le ocupara una década de trabajo —años 70—, pero que comenzara mucho antes, a finales de los 60.

Epifanía del cuerpo fue el título de la muestra, con sede en la casa-museo-biblioteca que lleva su nombre, sita en Paseo 304, un antiguo palacete de la burguesía capitalina, ahora con aires de centro de investigación. Exquisitamente montada, la exposición reunió 34 obras, en alarde museográfico de totalidad que pretendió hacer olvidar que muchos de sus cuadros, así como innúmeras piezas de su colección de cerámica mexicana, búlgara y de otros países, se hallan dispersas por los cuatro mares, dada la rapiña que desató su temprano deceso.

El escritor Miguel Barnet, "el muchachito curioso, nunca preferido" que acudía a la casa-taller del pintor en Buena Vista, acompañado de Héctor Mesa, "para verle trabajar rodeado de sus increíbles tías", pronunció las palabras de inauguración, anécdotas mediante y esencial valoración estética del creador en su entorno. Se refirió Barnet "a su humillación, su escarnio público", cuando en 1971 pretendió Cabrera Moreno exhibir este ciclo en Bellas Artes, Museo Nacional, y los cuadros fueron desmontados, censurados por la pacata moralina revolucionaria.

Tintas sobre cartulina, de preferencia, aunque también lápiz, creyón sobre papel, temperas y acrílicos sobre cartulina. Cuatro de estas tintas pertenecen a colecciones privadas, mientras que las treinta restantes, muchas extraídas a la brava de su cálida casa-taller, pertenecen hoy al Museo, en "rescate patrimonial" que ocasionara el suicidio del cuñado del pintor, Ricardo Montes, quien estaba al cuidado del tesoro servandino. La presión que ejercieron funcionarios inescrupulosos, bandidos de cuello blanco sobre este familiar rodea de un aura trágica la casa, aún en pie.

Los cuerpos bien amados

De 1967 a 1977: diez años contempla el llamado ciclo erótico que ocupa cuatro salas del Museo, siendo los dibujos de la planta alta los más numerosos y representativos. Reposados, decorativos incluso en sus abrazos, cuerpos que se engarzan gentilmente, sin violencia, buscando felicidad, pródigos como un fondo marino, copulan con la inocencia del Amor logrado, estos cuerpos son rampas de fugacidad. Pocos modelos reafirman identidad, esos chicos de rostro andrógino existen en colectivo: Nuestros isleños (1976); La frontera de Canán (1976); Hombres jóvenes (1974). Solo los realizados en España (1977-78), Los muchachos de Tirso de Molina; Pepe el Romano y Pedro Romero, son ellos mismos en su monotonía gitana.

Dadores de sentido, estos cuerpos se confirman en su juventud, la Vida misma. Protegidos en lo azaroso del abrazo envían un falaz mensaje de precariedad, provisionalidad: es el instante, ¡ese es y ahora! Son átomos de luz, forman moléculas que se fugan hacia adentro: se esconden manos y pies: existencia secreta. No hay pretensión metafórica o simbólica en estos reductos de no color, esos tenues grises, esos blancos aprovechados en sustentar quietud y movimiento a la vez. ¿Habrá Belleza que pueda soportar tanto deseo?

Soledad servandina

En España, a Servando se le ocurrió celebrar su 54 cumpleaños pintando la serie La soledad de un autorretrato: 54 dibujos, uno por cada aniversario cumplido hasta la fecha. A esta muestra, que celebra sus 90, no acudieron sus alumnos, hoy también profesores, consagrados de la plástica nacional, clásicos vivos: una Zaida del Río, un Nelson Domínguez... Para la doctora Graziella Pogolotti, Servando Cabrera, todo un magisterio de línea y color, está solo entre sus contemporáneos, es un caso aparte, no crea ni sigue escuelas. Y al parecer, este "afuera", le acompaña hasta hoy: es un raro. Indiscutiblemente, flor de carne para tesis universitarias. Un solitario, como auténtico artista. Un renacentista, según Barnet.

 

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Joshua Ramir

dicen que lo de Villa Lita fué un encarne personal de F. Castro con esa mansion, que siempre que pasaba por Paseo en su comitiva de mercedes blindados decia que le gustaba

Imagen de Anónimo

La página de internet de la casa-museo-biblioteca de Servando Cabrera Moreno narra sin ningún tipo de tapujo como esta bello palacete llamado Villa Lita y situado en la esquina de las calles Paseo y 13 en el Vedado al  morir su último ocupante legal, la misma fue heredada por la familia de servicio y como el estado cubano en un proceso judicial (amañado y arbitrario como es normal en Cuba) le fue arrebatado el inmueble y lanzada a la calle. Con estas grandes mansiones siempre ha ocurrido lo mismo cuando el estado tiene la primera prioridad en agenciarse el bien por interés "social" o porque algún dirigente o funcionario inescrupuloso lo quiere para si. Un gran depredador de mansiones y obras de arte en La Habana lo han sido el inefable Eusebio Leal, el "cineasta" recién fallecido Alfredo Guevara, el "poeta y novelista" Miguelito Barniz y otros personajillos cuales aves de rapiña.Si a este despojo de Villa Lita a sus legítimos herederos se le suma el robo y desmantelamiento de la vivienda de Servando en el reparto Buenavista del municipio Playa, al punto que llevó al suicidio a un familiar cercano, esa exposición tiene un olor nausebaundo a carroña de apestosas hienas habaneras. ! Una desvergüenza infinita !Memo Rojas.

Imagen de Anónimo

No olvidar que entre las victimas ilustres de las hienas de birán y sequito se encuentran : Virgilio Piñera, Lezama Lima, Ernesto Lecuona (se intentó pero no se consiguío hacer desaparecer el nombre) y todo aquel que no haya besado la bota castrista (la lista es infinita). Fue algo así como la Madam Mao y su revolución cultural, solo que en Cuba aplicaba aquel chiste de "todos los cubanos amanamao, y el que no ama a mao no es cubano", quitando cubano, y sustituyéndolo por rebolucionario, que para entonces ya era retrorobolucionario.

Imagen de Anónimo

Ya eso es una práctica común de los comunistas en Cuba, tanta gente que han destruido y ahora lo sacan sólo para hacer dinero, intelectuales, artistas, músicos, etc. Gente que no no podía leer, o escuchar por que según ellos eran traidores solo por que se fueron del infierno cubano, y ahora les combine sacarle dinero para seguir en el poder. Cínicos!

Imagen de Anónimo

Que descarados son despues de hacerle la vida de cuadrito ahora le exponen como si hubiera sido un artista al cual ellos respetaron.