Domingo, 17 de Diciembre de 2017
10:46 CET.
Música

Kelvis Ochoa canta al amor en el Museo de la Música

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El patio del Museo de la Música en su nueva sede en la calle Obrapía de La Habana Vieja, tiene un espacio habitual donde se puede escuchar música gratis, y muy poca gente se entera. Así fue este jueves 25, a las cinco de la tarde, con Kelvis Ochoa.

Fue una oportunidad única de escuchar a un Kelvis más íntimo, sin los costos de la Sala Atril, del Jazz Café, o la lejanía de El Sauce, donde a veces ha sido anunciado, pero adonde pocos pueden llegar.

El cantante no escatimó, por supuesto, en carisma y simpatía. Fue una tarde de altos contrastes con canciones de su propia autoría y otras, a decir de él mismo, "que no he compuesto yo, pero que a lo largo de mi vida han sido importantes". En el listado hubo temas de Vanito Brown, Pavel Urquiza y, entre otros compositores, uno de Miguel Matamoros.

Había poco público, lo que de alguna forma puede que haya sido una suerte; vecinos, trabajadores del lugar y gente que quizás se haya enterado al pasar por allí y ver el cartel con la fecha y la hora, no mucho más grande que una hoja en formato A4. Así las distancias se acortaron y la melancolía que no solo caracteriza a Kelvis, sino a toda la generación Habana Abierta, llegó de modo más directo, sin apenas intermediarios.

Se vio a un Kelvis que cantó al amor y a la patria. De tanto buscarlo, por momentos pareciera que hubiese encontrado el punto de concordancia donde su exilio tocaba nuestro insilio, aun cuando se sabe que este Kelvis ya no sale de La Habana y que, de alguna manera, ha coqueteado con el poder.

Pero se entiende, él es músico, no político, y la nostalgia por la patria quizás sea aplastante, de ahí que sueñe "con un país florecido para mí".

Y de repente, a gozar. Volvió al escenario el Kelvis sonero que juega con la palabra y el absurdo es parte de sus estribillos. Acompañado de Harold López-Nussa al piano; Thommy Lowry en los metales; en el bajo, Julio César González; drum, Antoine Perugorría; y en el contrabajo Lester Monier, hubo un segundo momento de son, jazz y timba que sirvió como pretexto para anunciar su nuevo CD, Dolor con amor se cura, que saldrá bajo el sello Bismusic.

Este será el primer disco de Kelvis Ochos en solitario en Cuba desde que empezara a grabar en 1995, entonces bajo la producción musical de Pavel Urquiza.

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Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Amor,con que se come eso?