Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
02:18 CET.
Música

Sara, la cubana

En 1955 Sarita Montiel era una linda guajira cubana enamorada de un rico y bastante buen mozo administrador de una finca. En la Guía Cinematográfica de Cuba de ese año, tras una breve reseña de su loco argumento —Alberto González Rubio, el galán; Alejandro Lugo, el villano—, Frente al pecado de ayer recibe este juicio moral: "Recta intención en el protagonista. Vestidos y escenas indecorosos". Advertencia parecida merece de la misma guía Yo no creo en los hombres, dirigida, como la película anterior, por Juan José Ortega: "Un intento de suicidio y el uso reiterado de vestidos inconvenientes, ponen una nota de objeción".

Un par de años antes Sarita había encabezado el reparto de Piel canela, en el cual figuraban, entre otros cubanos, Rosita Fornés, Celia Cruz, la Sonora Matancera, Olga Chaviano y Julio Gutiérrez con su orquesta. En esta cinta, la primera en la que trabajó bajo las órdenes de Ortega, Sarita interpreta, entre otras canciones, "Perfidia", bolero famoso de Bobby Capó, y en lengua bozalona, "Agua tá caé", afro de Alejandro Mustelier.

Más tarde, y a lo largo de su carrera, cantó y grabó numerosas composiciones musicales de autores cubanos, desde "Quiéreme mucho", de Roig, "Lágrimas negras", de Matamoros, "Nosotros", de Pedro Junco, "Toda una vida" —título de una de sus películas—, "Quizás, quizás", "Tres palabras" y "Acércate más", de Oswaldo Farrés, esta última incluida en un disco que hizo al final de su periplo hollywoodense.

En esa década protagonizó una docena de filmes en México —tres de ellos con Pedro Infante, alguno con Agustín Lara— que de inmediato se estrenaron en La Habana donde nunca, a diferencia de otras artistas españolas que hicieron época en Cuba, se le llamó La Montiel, como se nombraban usualmente a La Mayendía, La Piquer..., sino, simplemente Sarita. Por los mismos años filmó en Estados Unidos con Aldrich, Sam Fuller y Anthony Mann, y en la casa habanera de María Luisa Gómez Mena conoció a Hemingway, quien la indujo a fumar puros.

Su aparición en La Habana en 1958 fue triunfal. El último cuplé, a pesar de muchos y negros pronósticos, había constituido un enorme, expansivo acontecimiento de público. La anodina trama servía para presentar una colección de piezas popularizadas por cupletistas finiseculares que regresaban ahora en una expresión cuasi parlando, de un registro grave, con una emisión medio cavernosa, inusual para letras y melodías que medio siglo atrás habían interpretado tiples. Cuentan que Ordóñez, el director, pensó en doblar su voz por la de una "cantante verdadera" pero la providencia intervino de manera oportuna a favor de Sara y de la película.

Con la proyección de El último cuplé llegó a Cuba también el disco London full-dynamic-range con su banda sonora. En la portada está ella, mirando a quién sabe qué, con los labios entreabiertos y un liberalísimo escote. El long playing existe en muchas casas cubanas todavía, aunque han sobrevivido muy pocos aparatos para tocarlo.

Cuplé a ritmo de guaguancó y chachachá

Al calor del éxito de El último cuplé, la orquesta Aragón llevó al chachachá "Ven, ven y ven" y "Clavelitos"; Celeste Mendoza, en clave rumbera con la orquesta de Bebo Valdés, lamentó la muerte del torero que le decía "Nena", loco de pasión, y otras charangas y criollas jazz bands interpretaron "El relicario", "Sus pícaros ojos" y "Balance, balance". Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar —Pototo y Filomeno—chotearon "Fumando espero" con la orquesta Melodías del 40 y en la misma clave de choteo el compositor Eduardo Davidson compuso "El último bembé", que llevaba al disco Panart Roberto Faz y su conjunto.

Al año siguiente ocurrió otro tanto con las canciones de La violetera, que reactivó la furia por el cuplé en la radio, teatro, televisión y cabaret, con sus consiguientes traslaciones a ritmos y expresiones criollas: la mismísima Paulina Álvarez "La Emperatriz del Danzonete" grabó su versión del cuplé de Padilla en tiempo de guaguancó, y en la cara opuesta del disco, cantó "Mimosa", de Martínez Abades, con cadencia de chachachá.

Viejas canciones conocidas en Cuba, como "Agua que no has de beber" y "Mala entraña" volvieron a ser parodiadas por artistas cómicos, tal como lo habían sido en los tiempos del teatro Alhambra por gallegos, mulatas y negritos, ahora por Alicia Rico y el viejito Bringuier en el Martí. En los archivos de la revista Bohemia han de conservarse espectaculares sesiones de fotos que Constantino Arias y Roberto Salas le hicieran a Sarita durante sus estancias en La Habana en los años 50, cuando se celebraban concursos de sus imitadoras criollas y se eligió más de una vez la "Sarita Montiel Cubana".

"El día que nací yo", incluida en Carmen la de Ronda (1959) tocaban y cantaban en La Habana, entre otros, Merceditas Valdés con Papín y sus rumberos. Años más tarde, en Nueva York, "El día..." conoció una restallante versión de La Lupe, en sus tiempos con Fania. Desde México, Mercerón dedicó todo un disco (Mariano Mercerón de Madrid a México via Cuba) al repertorio que cantó Sarita en sus películas "cupleteras". Y la lista puede continuar.

Mientras existieron, los transformistas de los cabarets de la playa de Marianao tuvieron a Sarita Montiel en los primeros lugares de su idolatría. En los setenta se distribuyó en Cuba la edición soviética de un larga duración suyo, con humilde portada de papel a dos colores, que destacaba en los casi vacíos estantes de las tiendas de discos entre ignotos cantantes del Este socialista. En la radio nacional asomaba —y asoma— de vez en cuando en los llamados programas "del recuerdo" su voz, que adquirió una expresión cada vez más gutural que con el paso del tiempo.

Su visita a La Habana a inicios de este siglo, en pintoresco trance matrimonial, sirvió para que se encontrara con colegas y amigos de los que había estado más o menos desconectada tras cuatro décadas de ausencia, y para que la noticia ocupara planas y espacios televisivos en España y Cuba, donde le rindieron breves homenajes y joviales pleitesías: "qué bien estás, estás increíble", mientras ella sorbía el humo de su puro en el Hotel Nacional y fijaba su mirada más bien en nadie.

Sarita, la de El Mejunje

De los travestis que en Cuba hacen o hacían a Sarita Montiel, el mejor entre los más recientes, era o es un hombre feísimo, joven aún en los años noventa, que vivía en un pueblo cercano a Santa Clara. Con cierta frecuencia, de manera mágica, se transformaba en la Sara de "Ya sé que vas pregonando que por tus quereres estoy medio loca" en las abarrotadas noches de festivales y concursos de travestidos que presentaba El Mejunje, con profusión de Yuris, Dulces, Luceros y tres o cuatro Danielas Romo con "Que vengan los bomberos que me estoy quemando..."

Entre baladas ochenteras, cumbias modernizadas y otros géneros francamente inclasificables, la vieja copla, resignada-rencorosa "Tú no eres eso" del soundtrack de El último cuplé hacía callar momentáneamente al revoltoso auditorio del que formábamos parte mientras que Sarita, entornados los ojos, labios acuosos de rosados bulbos, con unas enormes uñas rozando-acariciando la pared desnuda de ennegrecidos ladrillos declaraba: "Lo que sí te pido es que digas que estoy muy contenta de no hablar contigo... Pero eso lo callas, ¡no eres hombre siquiera para eso!..."

Entonces, desde el fondo del atestado Mejunje, una voz —estentórea por supuesto— resumía en una frase no solo la admiración pasajera o circunstancial hacia el transformista en escena, sino un entendimiento estético que ha atravesado generaciones y que capea todavía invicto todo tipo de temporal, como una divisa o un credo, sobre cambios de moda, ausencias y demonizaciones: "¡Sara, perrísima!".

Sara Montiel canta a Gonzalo Roig

Archivado en

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 23 ]

Imagen de XF

En honor a las bellas artes españolas.Sara Montiel, "Sarita," fue una pieza demasiado importante para el folclore de España y sus grandes raíces. Por sus memorias, pedimos sea elevado su espíritu con toda su luz a la dimensión de nuestro Padre Eterno. Sobre sus restos mortales, que descansen en paz. Para los familiares y amigos cercanos, se eleva el pésame que alcanza a millones y millones de sus admiradores. Hoy, confirmando un tributo a las bellas artes españolas, en los tantos momentos que Sarita dio a su patria y al mundo, recordamos parte de aquella bella canción en una de sus películas: "Como aves precursoras de primavera, en Madrid aparecen las violeteras que pregonando, parecen golondrinas que van piando, que van piando. Llévelo usted señorito que no vale más que un real. Cómpreme usted este ramito, cómpreme usted este ramito , pa' lucirlo en el ojal."Nunca se olvidará, en nuestra existencia, lo que nacía de su ingenio. Saludamos con esplendor y cariño a nuestra querida España. - XF Xenia y Luciano Fernando Delakaye

Imagen de Anónimo

Cuando se van personas como Sara Montiel es como si se nos fuera algo de nosotros mismo, Gracias Sarita. 

Imagen de Anónimo

Esta crónica es mucho mejor que la que hizo al Bebo. La verdad sea dicha, mas justa. De cualquier manera, no sé a qué viene decir que el travesti que encarnaba a la Saritísima era un hombre feo, yo le ví actuar y era maravilloso. Espero que el pobre viva todavía en Cuba y no lea esta crónica, le daría un infarto.

Imagen de Anónimo

Sara, la criatura más hermosa que ha dado España. Tengo un amigo travesti y homosexual que siempre ha dicho que por la única mujer que se plantearía dejar de serlo sería por Sara. D.E.P.Sarísima.

Imagen de Anónimo

Porque hablar de doble moral de esa epoca....porque hablare de burdfeles de esa epocaAhora es que cuba es un burdel.....Y si alguien lo duda....preguntenle a los miles de cubanos y cubanas que fueron negociados jovencitos y jovencitas que todos salieron de cuba por un viejo o un vieja que lo compró para victoria sexual....Que mas doble moral que la del presidente actual que tenia un chica del interior (su actual relación) mientras la vilma espín le arreglaba los negocios con la mafia en sicilia....Y la misma "Marieta" castro con su cadena de maridos españoles y sicilianos....Todo solo para quitarle el brillo y el esplendor de la Cuba de esos tiempos (que hasta los pobresdisfrutaron) Aquella Cuba hermosa con sus ricos y con sus pobres pero la gente se querían y se ayudaban.....Ahora la gentes se odian, se mienten, se roban, se envidian y se agreden por una "jabita de regalo"......Gina Cabrera en la novela de las diez.....Una tonga de gusto con Partagas.......Hatuey la gran cerveza de Cuba....jose antonio alonzo.....Ocurrió asi.....Ese pueblo no era politico y tampoco eran politicos los hijos de los ricos....que querian matar a batista porque lucho contra la corrupción de sus familiares.... denunciada por el expresidente carlos prío....que dijo: Yo no puedo luchar contra la corrupción cuando los principales son los propios politicos y los militares.....(como ahora)

Imagen de Anónimo

Sr. Ariel, no se que edad pueda tener usted, pero tenga la edad que tenga, y haya o no vivido la epoca de la que escribe aqui, dejeme decirle que boto la pelota del estadio! Y perdone la falta de acentos....

Imagen de Vladimir

Sigfredo, le leí tu artículo a toda la peña. Ahora todos mis amigos te adoran.Hicieron buacg cuado les dije que era sobre Sarita Montiel, pero se rieron tanto y es tan bueno tu ensayo que te quieren invitar a comer para que les cuentes lo de los travestis, in person, y hablarte de sus últimos desatinos.Mi gente no respeta la memoria de nadie, no reconocen que era una grande.Gracias y Enhorabuena

Imagen de Anónimo

Este es un resumen excelente de la influencia de Sarita Montiel en Cuba. Felicito encarecidamente a su autor, y a este magnífico diario. Saludos.

Imagen de Anónimo

Sifre, mi vida, tú y San Google son lo mas grande. ¿Podrías en próximo artículo revelarnos que había dentro del carro fúnebre?

Imagen de Anónimo

Como todos los grandes no ha muerto, vive en el recuerdo...y en youtube.GRACIAS INTERNET. Yo he pasado mis buenas tardes mirando los youtube y riendome de sus ocurrencias pues comiquisima y ocurrente como buena española castiza era. VIVA SARA.