Martes, 21 de Noviembre de 2017
23:19 CET.
Blogosfera

'Gone with the web'

Archivado en

Elaine Díaz ha clausurado por fin su blog La Polémica Digital. Bastante tarde, por cierto, pero ha tomado la decisión correcta.

Dentro de Cuba es una hipocresía —en el peor de los casos, una complicidad— mantener un espacio propio dentro de la institución. Su propia URL la delató ante las autoridades desde el inicio, cuatro años atrás (espaciodeelaine.wordpress.com), cuando la dejaron correr por la www como una sonda sensual que se envía a otros sistemas solares a ver si hay vida socialista en el más allá. Una sonda equipada con una intuición (acaso un instinto) de conceptualismo coqueto, más unas fotos de perfil que darían envidia al periodismo cubano de las últimas décadas. Un generador de nuevos códigos que en cualquier párrafo podía salirse del control craso del Comité Central del Partido Comunista, órgano que fiscaliza, gracias a la Seguridad del Estado, cada línea que se publica en la Cuba de hoy.

Elaine Díaz cumplió su tarea y luego no encontraba por dónde salirse del ruedo retórico de revolver la mezquindad y la mierda nacionales sin embarrar ni la yema de los dedos de su Revolución. Que es mi Revolución, por supuesto. Y que es nuestra Revolución, la de todos. Porque, llámesele como se llame al destrozo histórico de 1959 a la fecha, es inútil fingir un borrón y cuenta nueva para millones de cubanos y las generaciones de sus descendientes. Esa gloria grotesca de tatuar a fuego vivo la memoria de una isla con ínfulas continentales ya es para siempre de la Revolución. Lamentablemente: Fidel 1, Cuba 0.

Concebida con una alter-texto de Yoani Sánchez a pesar de sí, la joven periodista y profesora se dio cuenta desde temprano que esa batalla mediática la tenía perdida de antemano. De manera que fue a pescar a otros mares no menos maléficos. Y sacó a la luz pública (¿pútrida?) zonas infames de la actualidad patria (¿pétrea?) donde el microscopio de la blogger de Generación Y no se enfocó. De hecho, dígamoslo sin tapujos políticos, muchos de los posts antológicos de Elaine Díaz pusieron a correr a los funcionarios y represores con más velocidad que las mejores estocadas de Yoani Sánchez. Secretamente se sostenía una homocompetencia de corajes entre ambas sensibilidades. Lamentablemente: Yoani 1, Elaine 0.

No hay que ser adivino ni contar con un soplón "garganta profunda" dentro de la Facultad de Periodismo o la Agencia de Información Nacional para saber que Elaine Díaz sostenía entrevistas periódicas con la policía política (a veces con maquillaje de decanato), que le sugerían asuntos a tratar y que le impusieron el silencio en más de un tema tabú. Las amenazas supongo que irían subiendo de tono contra ella hasta rozar la sanción. La solidaridad de su gremio hubiera sido igual a cero en semejante escenario. Jamás hubiera podido desarrollar sus contactos profesionales fuera de Cuba. Su carrera quedaría tendida en tierra de nadie, como un cadáver con carrocería de Hyundai azul.

Y así, con el pretexto de tratarse de su y sólo su espacio personal, La Polémica Digital devino poco a poco pulguita analógica, y dejó pasar en blanco los grandes estremecimientos sociales que del 2009 a la fecha han reconfigurado el mapa de la resistencia anti-totalitaria insular. En este sentido, Elaine Díaz hacía mucho que tecleaba desde la humillación. Necesitaba fugar de ese laberinto, al precio incluso de una lápida como la que colgó de despedida en su blog, además de invisibilizar su cuenta de Twitter @ElaineDiaz2003, entre otras pataletas.

Llegó un punto imposible en que Elaine Díaz perdió el candor y el descaro de teclear con ludismo. De víctima incipiente del establishment pasó a comportarse como victimaria incisiva de su propia creación. Lamentablemente: Elaine 1, La Polémica Digital 0.

Mañana podremos encontrárnosla de diplomática en la delegación cubana ante Naciones Unidas. O exiliada con el apellido de un amor reencontrado por Facebook en Antananarivo o Honolulú. Si lees algo, léelo libre: si vibra, es tuyo; si no, nunca lo fue… Con esta perversión de unos versitos adolescentarios podríamos dejarla entonces apagarse en paz, como un cometa sin rastro de sus epígonos (la ambigüedad punzante de sus argumentaciones arteras es inimitable). Y también podríamos añadirle el coda de todo querido primer noviazgo: Fue bonito mientras duró…

Semanas atrás, en una de las sesiones del Festival Clic, un obvio agente infiltrado en la blogosfera alternativa cubana me acosó con un comentario sexual contra Elaine Díaz. La llamó "puta que se acuesta con el primero" y pretendió arrastrarme con su carcajada de hiena o, en su defecto, indagar sobre la frialdad que me desencajó al punto de un vahído con ganas de vomitar. Supe entonces que su suerte civil estaba echada. Los perros del proletariado iban ya a por ella. Perdón por no anunciártelo en un post de proximidad peligrosa entre tu Polémica Digital y mi Lunes de Post-Revolución. Bailemos, pues, el vil vals de boda entre un par póstumo de perdedores. Lamentablemente: OLPL 0, Elaine 0.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.