Sábado, 1 de Octubre de 2016
01:17 CEST.
Entrevista

Un juego contra el statu quo

El acceso a la información, la libertad económica y de viaje, la lucha contra la corrupción…; no son los puntos de un programa político, sino los cuatro primeros niveles de Evolución, un "videojuego serio" y… cubano.

Creado en la Universidad de Harvard en 1970, el concepto de "videojuego serio" no se ha impuesto en el mercado hasta años más recientes. A nivel mundial, entre los últimos gritos se encuentran Re-Mission, donde el campo de batalla es un cuerpo y el enemigo células cancerígenas, o Physius HD2, en donde el objetivo es salvar, mediante estrategias ecológicas, un planeta destrozado.

El colectivo Quimbumbia, creador de Evolución, ha querido traer estos desarrollos al universo cubano. DIARIO DE CUBA conversa con Antonio Gómez —"uno que entra y sale de la Isla, sin cargos pre-determinados en Quimbumbia"— sobre lo que significa esta experiencia.

¿Quiénes y cuántos son Quimbumbia? ¿Qué han hecho en el pasado en el ámbito de los juegos y qué planean para el futuro?

Quimbumbia es un colectivo internacional sin ánimo de lucro. Nos organizamos desde hace aproximadamente cuatro o cinco meses con la idea de comenzar a gestar lo que hoy es el videojuego Evolución. El colectivo Quimbumbia tiene un alto componente de cubanos que trabajan dentro o fuera de la Isla, aunque también tiene colaboradores de España, Costa Rica, Italia, Estados Unidos, Chile y Venezuela, entre programadores informáticos, animadores digitales, guionistas, productores, desarrolladores de videojuegos, etc.

No estamos reunidos en un mismo lugar, por lo que trabajamos en red aprovechando las facilidades de las nuevas tecnologías, sin jerarquías pre-establecidas entre nosotros. No tenemos un número fijo de integrantes, pues en dependencia del volumen de trabajo y atendiendo a que somos una organización sin fines comerciales, a veces podemos ser cinco, o quince en otras ocasiones.

Evolución es nuestro primer proyecto, pero en estos momentos estamos intentando concluir el demo de un segundo videojuego de más envergadura estética y técnica, realizado en 3D. También toca temas políticos cubanos y se desarrolla en una Habana plagada de zombis. Estamos intentando terminarlo para dentro de aproximadamente un mes, y compartiremos la información con DIARIO DE CUBA.

¿Cómo se les ocurrió la idea del 'juego serio' con toque cubano?

Los llamados "videojuegos serios" comienzan a tomar fuerza a nivel internacional desde hace aproximadamente una década, en cuestiones educacionales o de salud, y se van extendiendo luego al ámbito sociopolítico, en temas como la falta de agua en África, las cuestiones migratorias en Estados Unidos, el conflicto palestino-israelí, la crisis alimentaria mundial, etc. En este sentido, realizar Evolución surge como un proyecto personal, tras la idea de extender a América Latina este tipo de videojuegos que, como es lógico, han adquirido relevancia en países desarrollados. Esta primera idea se inserta en Cuba por la impronta que tiene la Isla dentro del contexto latinoamericano, aunque luego planeamos lanzarnos a abordar otros temas, como la situación con el VIH, la violencia, la homofobia…

¿Ha habido precedentes de 'videojuegos serios' en el ámbito cubano?

No existen precedentes de videojuegos políticos sobre la Cuba actual. Sí han aparecido algunos juegos con personajes cubanos, pero en los que la idea principal es matar a Fidel o Raúl Castro. Se trata de juegos que solo fomentan el odio entre los de aquí y los de allá (cuando en realidad los cubanos deberíamos estar unidos), o son exclusivamente para divertirse mientras se desdeña la posibilidad de reflexionar.

También existe el famoso videojuego Trópico, donde se puede jugar a ser Fidel Castro o Ernesto Guevara. Pero este es un juego que trata sobre tener el poder, como un dictador, insertado en el ámbito de la Guerra Fría.

Evolución, al contrario, es un juego dirigido al papel que puede tener la sociedad civil cubana, dirigido al "cubano de a pie", que lidia con problemas cotidianos de la Cuba actual, como el acceso a la información, los bajos salarios, la corrupción, las restricciones de viaje. Evolución es una crítica a los que quieren que nada se transforme por conveniencia, miedo u orgullo, y restringen cambios que son necesarios y urgentes. Por eso se nos ocurrió la idea, porque el resultado puede ser un vehículo efectivo para cultivar un diálogo sincero y seguro sobre el futuro de la vida sociopolítica cubana, evitando cánones y odios añejos.

¿Qué buscan, a quién quieren llegar en específico?

Nuestro principal objetivo es presentar un producto interactivo que, además de entretener, contribuya a ampliar la discusión horizontal y a inspirar un sentido de compromiso con las circunstancias actuales en Cuba. Además, también es un instrumento para impulsar la reflexión política, fomentar un debate sobre la utilización de Internet como un derecho, y promover las potencialidades de las nuevas tecnologías como formas novedosas de incitar sensibilidades y expresar nuevos tipos de recepción, disfrute y apropiación.

Evolución, de manera general, es un juego que trata sobre huir del statu quo en busca de cambios que favorezcan a la mayoría de los cubanos. Es un videojuego que pertenece a un género conocido como platformer, en su modalidad de sidescroller, lo cual significa que es un juego que se desplaza hacia los lados derecho o izquierdo de la pantalla.

Evolución consiste en cinco niveles, de los cuales los cuatro primeros tienen un tema específico, y el último es una mezcla de los anteriores. El tema del primer nivel es el "Acceso a la información", donde el jugador encontrará arrobas coleccionables que representan a Internet como flujo de información. El tema del nivel dos es la "Libertad económica", donde el jugador coleccionará frutas y hortalizas que representan a los agricultores o cuentapropistas y defienden a la población de la escasez y el desabastecimiento. El nivel tres es sobre la libertad de viaje, donde el jugador recogerá pasaportes cubanos como muestra del derecho a viajar sin restricciones de tiempo ni necesidad de permisos de viaje o cartas de invitación. El cuarto nivel aborda el tema de la corrupción, donde el jugador recolectará tijeras que representan cortar con el estatismo de forma definitiva. El objetivo del juego es recolectar la mayor cantidad de ítems coleccionables posibles sin que te agarre el Status Quo, un mecanismo grande, viejo y herrumbroso. Mientras mayor puntaje obtenga el jugador, más ventaja tendrá sobre el Status Quo.

En 'Evolución' el robot que te mata es viejo y viste verde olivo, los policías te pueden coger, lo mismo que los viejos milicianos llenos de medallitas en sillas de ruedas: ¿Por qué el personaje que huye de todos ellos, el protagonista, es también un policía?

El personaje principal del juego es Manolito, un policía del barrio de Lawton. Sabemos que la mayoría de la gente ve a los policías solo como agentes represores, pero a nosotros nos gusta salir de los estereotipos, y un policía también es un cubano que tiene que fajarse todos los días con el pésimo transporte urbano, que pasa trabajo para tomarse un vaso de yogurt por la mañana o poner proteína en el plato de comida por la noche, que no lo dejan viajar aunque tenga una hija viviendo en el exterior y que le es difícil escribirle porque no tiene acceso a internet, alguien que no tiene que estar necesariamente de acuerdo con algunas cosas que ocurren, que también es un ser pensante que no le gustan las órdenes del Jefe de Sector. Por eso, nuestro personaje-policía, Manolito, a medida que avanza el juego se va transformando interna y externamente en un cubano común y corriente que desea plenos derechos ciudadanos.

¿Qué sería lo mejor que pudiera pasarle a Quimbumbia?

Para nosotros, los integrantes del colectivo Quimbumbia, lo mejor que nos pudiera pasar es que Evolución y el siguiente videojuego que estamos preparando pueda jugarse en Cuba y que los cubanos que no viven en la Isla también puedan divertirse, reflexionar y debatir mientras juegan. Este es nuestro granito de arena para contribuir a formar una Cuba mejor.