Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
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Literatura

«La novela negra me escogió a mí»

El escritor cubano Lorenzo Lunar  (Santa Clara, 1958), cuenta con publicaciones como El último aliento (cuentos, 1995), Échame a mí la culpa (novela, 1999), Que en vez de infierno encuentres gloria (novela, 2003), con la que ha ganado premios tanto internacionales como nacionles. Pero ahora acaba de publicar una nueva novela, Mundo de sombras (Atmósfera Literaria), sobre la cual hemos dialogado, entre otros temas, para DIARIO DE CUBA.

Generalmente se te conoce por escribir novela negra, a pesar de que también has escrito literatura para niños y jóvenes, libro de relato, o ensayos de crítica literaria, tanto dentro como fuera de Cuba. ¿Pero por qué esa preferencia por la novela negra?

Digamos que la novela negra me escogió a mí. Mi primer libro fue un libro de cuentos: El último aliento (Capiro, Santa Clara, 1994). Ahí estaba la semilla, por decirlo de alguna manera, de lo que después sería el grueso de mi obra. Es un libro de relatos que ocurren en un barrio marginal de la Cuba de aquel entonces, personajes populares: el borracho, la putica de esquina, el maceta cuyo dinero no lo exime de la miseria espiritual y mucho menos de la indigencia humana, y, especialmente, el emigrante, aquel que escapa del barrio como la Luisa, que se va casada con un "negro fino", dirigente en la capital, y un día vuelve a encontrarse con lo que nunca ha dejado de ser, o aquel prototipo de Leo Martín que emigra ilegalmente y acaba entre las ruedas de un camión en una calle de Miami.

Aquellos cuentos eran historias negras, y los personajes entelequias que se acomodaron muy fácilmente al género cuando, casi por juego, escribí Échame a mí la culpa, primera versión de lo que más adelante fuera Que en vez de infierno encuentres gloria, primera novela de la trilogía del barrio, compuesta además por La vida es un tango y Usted es la culpable.

En tu novela Mundo de sombras (Atmósfera Literaria, Madrid, 2012) desaparece una extranjera, y hay, entre otras cosas, un concierto de rock. ¿Existe algún tipo de preferencia por este género, o fue elegido al azar? ¿No pensaste en, digamos, un concierto de música barroca, o Hip Hop, tan popular en la Cuba actual?

Bueno, esta novela no ocurre en la Cuba actual. Es una novela que transcurre en los años noventa. La música es uno de los recursos en que me apoyo en gran parte de mi obra. Mundos de sombras tiene su escenario principal en el Club Paradiso, un lugar de la ciudad que caracteriza cada noche con un tipo de música diferente. La noche que la turista italiana Bianca Roxana Micussi llega a la ciudad y conoce al grupo de muchachos con los que compartirá sus noches de lujuria, es una noche de música popular cubana, en el escenario del Club Paradiso está un grupo de "cinco negritos viejos que tocan sones con la esperanza de que algún productor extranjero ponga su buena vista en ellos…"

Sin embargo, el grupo social al que pertenecen los muchachos que hacen migas con la italiana se desenvuelve, modas aparte, alrededor de la cultura del rock. No quiere esto decir que sea exclusivo de este sector de la juventud el consumo de drogas, el intercambio de parejas y otras prácticas libertinas. Tampoco que sea esta una condición sine qua non. Es, simplemente, parte del diseño de la novela y sus personajes.

Ahora, si de gustos musicales personales se trata puedo decir que he llegado a una edad, o consolidado una cultura, que me permite a la hora de elegir mi música preferida hacerlo por su calidad y no por el género.

¿Y por qué eliges ese título?

La novela ocurre fundamentalmente de noche. Cuando no en la noche verdadera, sí en la noche metafórica. En las sombras que ocupan la mente y el alma de los infelices que caen en el barranco del consumo de drogas. Justo a la orilla de un barranco transcurre una de las escenas clímax de la historia.

¿Qué es el Club Paradiso? ¿Allí se permite todo menos cortarse las venas?

Así describo al Club Paradiso en la novela: "El Club Paradiso es un Proyecto Cultural del Centro de Artes Escénicas de La Ciudad. Fue bautizado así en honor a la novela del gran poeta [Lezama Lima], cuando este, después de "muerto en el olvido", dejó de ser estigmatizado para convertirse en bandera de politiqueros, pseudointelectuales y homosexuales. Esa misma fauna que ahora se reúne en el lugar, haciéndose de espacios según el día de la semana que sea: martes, rockeros sin tecnología y enfermos del SIDA; miércoles, comediantes frustrados, escritores insignificantes y alcohólicos arrepentidos; jueves, trovadores mediocres y puticas universitarias; viernes, viejos soneros con sus sacos de ilusiones a cuestas; sábados, lesbianas y travestis, homosexuales declarados y padres de familia que buscan, en las sombras del lugar, sexo y otras emociones prohibidas por la moral. El club tiene su sede en una de las tantas ruinas arquitectónicas del centro de La Ciudad".

El Club Paradiso, si alguien quiere buscarle un referente en la realidad, puede encontrarlo en el famoso Mejunje de Santa Clara.

Pero no equivocarse: El Mejunje, con su gente, es uno de los lugares de mi ciudad que más defiendo y quiero. La realidad de una novela dista mucho de la realidad de la vida. En esto, generalmente, solo se equivocan aquellos que quieren equivocarse.

¿En Santa Clara tienes una peña literaria: La Piedra Lunar?

La Piedra Lunar es mi librería. Una tienda de libros viejos que llevo junto a la joven escritora Liany Vento. Esta librería también queremos que sea lo que comúnmente se conoce como un proyecto cultural, por eso convocamos a un concurso permanente de poesía: "El Poema del Mes". También tenemos una peña de amigos de la ciencia ficción y la fantasía: "Las Tardes de Korad". Ahora hemos convocado a un concurso de relatos policiales abierto para todos los escritores cubanos y que premiaremos en el verano de este año.

Los viernes tenemos nuestra peña "El Asere Ilustrado", así cerramos la semana. Esta peña es el escenario para la premiación del concurso mensual de poesía, descargas de música cubana, recitales de poesía… Se llama La Piedra Lunar jugando con mi apellido y con el título de ese clásico de la literatura universal que es también una insuperable joya de la literatura policial.

¿Propuesta general de esta nueva novela, Mundo de sombras?

Esta novela sale del barrio, ese cronotopo más cerrado en el que ocurre la trilogía del barrio que he mencionado antes. A la vez me ha permitido explorar otras posibilidades escriturales y estilísticas. Crear otros personajes y estudiar otras sicologías.

En las novelas anteriores César es un personaje secundario, gris. Con Mundos de sombras comienza un ciclo (quizás sean también tres novelas, la segunda, Proyecto en negro, ya está terminada) que profundiza en la grisura de este personaje. Explorar la vida de un tipo como César siempre será bien interesante para el que lo lee, y mucho más para el que lo escribe.

¿Llegarán algunos ejemplares a Santa Clara? ¿Tienes planeado alguna presentación especial en La Piedra Lunar?

Luife Galeano, mi editor de Atmósfera Literaria, ha tenido la gentileza de destinar cien ejemplares de la novela para su distribución en Cuba. Esperábamos que estuvieran para la Feria del Libro de Santa Clara que comenzaba el día 22 de febrero. Estábamos todos muy entusiasmados, incluyendo a los organizadores del evento. Pero hubo atrasos en la imprenta. De cualquier manera, esperamos que estos ejemplares estén aquí en marzo. Entonces haremos algunas presentaciones: en La Piedra Lunar y en otras instituciones culturales de la ciudad de Santa Clara y del resto del país.

Y después de Mundo de sombras

Tengo planteada la novela Padre muerto, mi segunda novela habanera (la primera es Dónde estás corazón, publicada por la editorial española Arcopress en 2009). Tendrá como centro las muertes de un par de curas y las relaciones Estado-Iglesia-Sociedad.

También tengo planteada una fantasía heroica: Friedrich Amadeus y el síndrome vertiginoso, un homenaje a mi maestro Agustín de Rojas, a quien perdimos hace unos meses.

Por otra parte estoy enfrascado en la investigación de la vida de Félix Lunar, dirigente sindicalista anarquista español que participó en las revueltas de Río Tinto, Huelva a fines del siglo XIX y principios del XX. La novela resultante de esta investigación será también una pesquisa sobre la fundación de la familia Lunar, en Mataguá, pueblito cercano a Santa Clara, anclado en las faldas del Escambray, adonde fue a parar mi bisabuelo Gregorio al llegar emigrando desde Andalucía.

¿Crees que los lectores interesados en la novela negra cubana quedarán satisfechos con la lectura de Mundo de sombras?

Eso espero. De todas formas, el lector debe decir la última palabra. Por suerte tengo lectores que buscan mis novelas. En Cuba mis libros se agotan enseguida, fuera de Cuba se han vendido bien, y espero que éste se venda mejor pues Atmósfera Literaria tiene planteado un programa promocional muy serio.

Creo que es una buena novela, capaz de satisfacer las exigencias del lector, así lo piensa también mi editor y los amigos que me han acompañado en el proceso de creación de ella. Por el momento, yo solo puedo decir esa frase coloquial de la marginalidad cubana: "Voy a mí".