Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
12:11 CEST.
Literatura

Una cubanita tímida y deslenguada

Teresa Dovalpage (La Habana, 1966) sacará pronto un nuevo libro. Esta vez se trata de una colección de relatos que tienen como escenario La Habana, Taos y San Diego, tres ciudades en las que ha vivido la autora de novelas como Posesas de La Habana (2004), Muerte de un murciano en La Habana (Finalista del Premio Herralde, 2006), o Habanera, A Portrait of a Cuban Family (2010). Dovalpage reside actualmente en Taos, Nuevo México, donde divide su tiempo entre la universidad y la literatura, temas de los que hemos conversado, entre otros, para Diario de Cuba.

¿Cómo se define a sí misma Teresa Dovalpage?

Una cubanita callada, tranquila, más bien tímida, pero que se vuelve deslenguada cuando escribe. Un bicho solitario. Alguien que está más cómoda ante la pantalla de un ordenador que ante un grupo de gente.

¿Y cuándo es que Dovalpage comienza a escribir novelas?

Escribí mi primera novela (probablemente un bodrio) a los 15 o 16 años, en Cuba. Fue el salto de lectora a escritora que a veces se da hasta sin que uno mismo se de cuenta. Había leído tantas novelas que un día pensé que bien podría atreverme a escribir mi propia barbaridad.

Además escribes teatro…

No empecé con el teatro hasta 2005, cuando era estudiante de postgrado en la Universidad de Nuevo México. Fue casi por casualidad: en una clase de Cultura del Suroeste el profesor, mi muy admirado Enrique Lamadrid, nos dio la opción de escribir algo creativo o hacer un ensayo. Como los ensayos nunca me han hecho gracia, escribí una obrita sobre una leyenda local, La hija de La Llorona, y tuve la inmensa suerte de que el Teatro Aguijón, en Chicago, la escogiera para representarla en 2006. Después ya he seguido en las dos vertientes, aunque me considero primordialmente novelista. Todavía no tengo suficiente pedigrí como dramaturga.

¿Y el periodismo?

Como en Taos casi todo el mundo practica el multioficio, también soy reportera freelance para nuestro periódico local, The Taos NewsAquí voy colgando los artículos que publico en el diario. Es muy divertido porque siempre se conoce gente interesante, y además, es una buena disciplina para cualquier escritor. En periodismo, al que se pone a esperar por las musas se lo come el león.

¿Qué prefieres: el teatro, la novela o el periodismo?

Prefiero la novela, definitivamente. Me da la oportunidad de explayarme en el trazado y la profundidad de los caracteres, la descripción de los lugares, esos detalles como el olor a gas en la escalera, el ponerle cola al sofá... El teatro, con sus naturales limitaciones de la puesta en escena, te fuerza a ser más creativo, pero a la vez restringe. En periodismo no puedo inventar nada. Facts and just facts. A la poesía lírica la respeto muchísimo, tanto que no me atrevo a tutear a la musa que la preside (creo que es Euterpe) no sea que el Pegaso me dé dos o tres merecidas coces.

Además de dedicarle tiempo a la literatura, eres profesora.

Doy clases en la Universidad de Nuevo México en Taos (UNM-Taos) de español y literatura. También imparto un taller de tres días para enseñar a escribir cuentos, puedes verlo en mi blog.

¿Cómo haces para compartir tus horas entre la creación literaria y tu trabajo en la universidad?

Solo trabajo a tiempo parcial en la universidad. Este otoño estoy enseñando dos clases, el resto del tiempo es para escribir.

El lenguaje que te caracteriza como autora, ¿cómo nació?

La voz autoral es como el estilo en la ropa. Una empieza a probar desde la adolescencia, o desde que tiene conciencia de la moda: esto me gusta, aquello no, esto va conmigo, aquello me hace lucir mal… hasta que llega a crearse una manera personal, favorita. El estilo también cambia según las circunstancias. No se viste una igual para una fiesta a las nueve de la noche que para una clase a las diez de la mañana; de la misma forma, no se escribe igual una reseña o una entrevista que un cuento. El estilo se modifica con el tiempo: yo no escribo ahora, ni me visto, claro, igual que cuando tenía 20 años.

¿Y cómo es que transcurre un día cotidiano en la vida de Teresa Dovalpage?

Suelo levantarme tarde porque escribo de madrugada, soy lechuza de nacimiento. Mi rutina diaria incluye hacer ejercicios, pues me gusta mucho comer y no quiero engordar; escribir y sacar de paseo a mis perritos… Bueno, ¡perrazos! Acabamos de adoptar un pitbull enorme que se llama Maxx. Aparte de eso, están las clases de español en la universidad.

¿Qué significó para ti el que tu novela 'Muerte de un murciano en La Habana' resultara finalista del premio Herralde en 2006?

Eso me ayudó a poner un pie, o al menos una uña, dentro del mundo literario en español. Me dio más confianza en mí misma, claro, y me impulsó a seguir escribiendo.

De tus libros publicados ¿con cuál estás más contenta y por qué?

Hasta ahora era Posesas de La Habana, quizá por ser el primero en español y también el más autobiográfico. Ahora es el que se publicará en 2012 en España con el Grupo Edebé, La Regenta en La Habana, una frescura mía en la que reescribo el final de la obra de Clarín. Este es un tráiler que hizo mi amigo Ernesto González, autor de Los relatos de Maurice Sparks, un libro delicioso.

¿Qué esperas de sus lectores?

Espero entretenerlos, hacer que pasen un buen rato; eso es lo más importante. Si con mis libros aprenden algo de Cuba, o de Nuevo México, pues qué bien, pero lo fundamental es que no sea aburran, que no tiren el libro a un lado.

Cuéntanos de ese nuevo libro.

Estoy dándole los últimos toques a una selección de cuentos en inglés The Astral Plane: Stories of Cuba, the Southwest and Beyond. También tengo otra colección de cuentos, Llevarás luto por Franco, que se publicará en España con Atmósfera Literaria.

¿Para cuándo estarían listos?

Espero que The Astral Plane… salga para fines de año con la editorial University of New Orleans Press. En cuanto a Llevarás luto por Franco, estará disponible a principios del año próximo; recopila cuentos sobre Cuba, el exilio, los traumas familiares…

¿No te sofoca vivir próxima a un desierto?

No, y te explico. Resulta que Taos es un desierto muy peculiar, porque se encuentra a siete mil pies de altura. Es decir, que nunca hace un calor excesivo, ni siquiera en pleno mes de agosto. En invierno nieva muchísimo, sobre todo en las montañas. De hecho, uno de los atractivos de Taos es ser un pueblo de esquiadores. Aquí hay una estación de esquí que, sin ser tan pipirinice como Veil, por ejemplo, tiene su sandunga.

¿Eres una persona tan divertida como lo son tus novelas?

Gracias por la parte que me toca. Pero me temo que en persona no soy muy divertida que digamos. Como te decía antes, suelo ser callada y tímida. Imagínate una cubana que no baila ni toma ron. Una vergüenza para el gremio, vaya…

¿Satisfecha con lo alcanzado hasta hoy?

Siempre se puede más.