Religión
Santiago de Cuba despide al padre Meurice bajo un fuerte despliegue policial
DDC
|Madrid
| 31-07-2011 - 8:29 pm.'Un mar de pueblo' acompañó los restos mortales del arzobispo emérito hasta el cementerio de Santa Ifigenia, dijo el ex preso político José Daniel Ferrer.
Centenares de personas despidieron este domingo en Santiago de Cuba a monseñor Pedro Meurice Estiú bajo un fuerte despliegue policial, aunque sin incidentes, informó a DIARIO DE CUBA Yusmila Reina Ferrera, directora de la Agencia de Prensa Libre Oriental (APLOPress).
Decenas de activistas de derechos humanos, las Damas de Blanco Laura Pollán y Belkis Cantillo y varias Damas de Apoyo se trasladaron a la capital de Santiago de Cuba para asistir a este domingo a la misa en honor de Meurice, oficiada por el arzobispo Dionisio García Ibáñez.
"Las Damas de Blanco no podíamos faltar porque él siempre nos apoyó y fue solidario con nuestra lucha", dijo Pollán, quien viajó desde La Habana, en declaraciones a la emisora Radio Martí.
A la misa asistieron también autoridades del Partido Comunista de Santiago de Cuba, el cardenal Jaime Ortega y otros representantes de la jerarquía eclesiástica, informó la agencia AFP.
La bloguera Yoani Sánchez dijo a través de su cuenta en Twitter que durante la homilía, García Ibáñez afirmó que las dos despedidas que ha recibido Meurice —en Cuba y en Miami— son "símbolo de la reconciliación que anhelaba para los cubanos".
En una misa anterior, a primera hora de la mañana, monseñor Juan García Rodríguez, arzobispo de Camagüey, dio gracias a Meurice "por su esfuerzo y por la esperanza que trajo al pueblo de Cuba".
"Que Dios mire todo lo que hizo de bueno en favor de la patria, a pesar de la marginación de que fue objeto. Meurice fue víctima de las calumnias pero no por ello dejó de luchar por la reconciliación", dijo García Rodríguez, informó el abogado y periodista independiente Ernesto Vera.
El ex preso político José Daniel Ferrer, miembro del Grupo de los 75, dijo a través de Twitter que "un mar de pueblo" siguió los restos mortales de Meurice por las calles santiagueras desde la Catedral hasta el cementerio de Santa Ifigenia.
Según Yusmila Ferrera en las calles aledañas a la Catedral y a lo largo del recorrido hacia el cementerio había una fuerte presencia de efectivos de la policía y la Seguridad del Estado.
De acuerdo con Sánchez, muchos participantes en la procesión levantaron las manos formando la letra L con el índice y el pulgar, un gesto que suelen hacer los activistas de derechos humanos y Damas de Blanco para pedir "Libertad".
Ferrera dijo a DIARIO DE CUBA que en los días previos al funeral de Meurice varios disidentes recibieron llamadas telefónicas y visitas de agentes de la Seguridad, quienes les advirtieron que les responsabilizarían de cualquier incidente que pudiera producirse.
Alberto Méndez Castelló, colaborador de este diario, fue detenido en Las Tunas el sábado para evitar que viajara a Santiago de Cuba a cubrir los funerales.
"Vendrá un día esplendoroso para todos los cubanos"
Meurice, arzobispo emérito de Santiago de Cuba y una de las figuras más críticas de la Iglesia Católica con el régimen de los Castro, murió el pasado 21 de julio en Miami a los 79 años de edad, víctima de una crisis renal.
En enero de 1998, durante la histórica visita de Juan Pablo II a Cuba y ante Raúl Castro, entonces el número dos del régimen, Meurice señaló públicamente que los cubanos debían "desmitificar los falsos mesianismos" y presentó al Papa el panorama de un país "desgarrado por el exilio", el "egoísmo" y la "pobreza de libertad".
"Le presento además, a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología", dijo entonces en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba.
Durante su despedida como obispo, en febrero de 2007, Meurice encomendó a los católicos "trabajar y luchar por la reconciliación de todos los cubanos".
"Llegará el día en que tanto dolor y tanto sufrimiento, tanto trabajo, tanto sudor, no serán en vano, darán su fruto y fruto abundante. Y todos podremos gozar de alegría, de paz, de unidad", dijo en su última homilía al frente de la Arquidiócesis.
"Vendrá un día esplendoroso" para "todos los cubanos, piensen como piensen; crean o no crean en Dios; estén donde estén, dentro de Cuba o fuera de Cuba; todos sufriendo por Cuba y esperando por Cuba", añadió.
Pedro Claro Meurice Estiú nació el 23 de febrero de 1932 en San Luis, en la entonces provincia de Oriente. Estudió Humanidades y Filosofía en el Seminario de San Basilio Magno, El Cobre. Cursó los dos primeros años de Teología en el Seminario El Buen Pastor, en La Habana, y la terminó en el Seminario Santo Tomás de Aquino, en República Dominicana.
Fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955. Entre 1956 y 1958, estudió Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Al regresar a Santiago de Cuba, fue nombrado vicecanciller y secretario del arzobispo Enrique Pérez Serantes.
El 1 de julio de 1967 fue elegido obispo titular de Teglata di Numidia y nombrado auxiliar de Santiago de Cuba por el papa Paulo VI. A la muerte del arzobispo Pérez Serantes, el 18 de abril de 1968, fue nombrado vicario capitular y el 25 de junio del mismo año, el papa Paulo VI lo nombró administrador apostólico de Santiago de Cuba.
Fue promovido a la sede metropolitana de Santiago de Cuba el 4 de julio de 1970. El 20 de febrero de 1980, fue nombrado administrador apostólico de La Habana por enfermedad del arzobispo Francisco R. Oves Fernández. Se mantuvo en ese puesto hasta el nombramiento del nuevo arzobispo, Jaime Lucas Ortega Alamino, el 20 de noviembre 1981.
El 10 de febrero de 2007, el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santiago de Cuba por límite de edad.




Comentarios
En paz descansa y que se recibe su justo recompensa en el cielo.
Es una lastima que yo tengo miedo de afijar mi propio nombre a este mensaje. Que venga la reconcilacion de todos los cubanos.
Vivira en nuestros corazones. que en paz descanse.
Custodio de los mejores valores del pueblo cubano
Monseñor Meurice fue para todos los jóvenes que le conocimos en la década del 70 y 80 uno de los obispos más valientes y de un entereza a prueba de todo. Admirado fue y admirado será. Ha recibido el adiós de Miami y ahora el de su amada Santiago de Cuba. Los que le conocimos le estamos agradecidos por la luz que nos dio su palabra en medio del caos y la oscuridad. Alberto Lauro
Es casi un acto post Castro el que le han dado al padre Meurice. La gente, sin demasiado interés, sabe que un cambio obligado vendrá, cuando alguno de los hermanos perennes pase a mejor vida... aunque la que llevan ahora no está mala.
En paz descanse.
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