17 de Mayo de 2012 - 12:17 pm

Seguridad Social

Desamparo como castigo

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Los campesinos que no se sometieron a la cooperativización forzosa, en la inseguridad social.

El gobierno cubano explotó al campesino individual como mano de obra barata para, al final de su vida útil, desentenderse de él.

Según fuentes oficiales, existen más de 360.000 campesinos inscritos en la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), de los que sólo 21.164 son jóvenes. A los viejos que no están integrados en las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) les espera el más absoluto desamparo, pues no contarán con seguridad social.

Los campesinos están agrupados en dos estructuras: las CPA, que son granjas productivas y sí cuentan con seguridad social mediante el Decreto Ley del 23 de marzo de 1991, y las llamadas Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), que son los campesinos individuales sin jubilación ni asistencia social en caso de accidentes.

Paradójicamente, la mayor parte de los alimentos producidos en Cuba —carne, leche granos, hortalizas, viandas y toda suerte de cultivos menores— los produjeron estos campesinos individuales, sin apenas recursos y sin seguro ahora en la vejez, en menos del 30% del suelo arable. Las únicas tierras, por cierto, que no han sido invadidas por el marabú.

Las llamadas CPA fueron el modo de colectivización empleado en Cuba. Comenzaron a crearse a finales de los años setenta, pero institucionalmente a partir de la Ley 36 del 22 de julio de 1982. Se convirtieron en el terror del hombre del campo, que veía su terruño incorporado a "formas socialistas de producción".

De estas cooperativas, 106 ya se han desintegrado y con ellas poco más de 10.000 cooperativistas. Pero aunque la situación del campo en Cuba es muy desigual, pues no tienen las mismas condiciones de vida los campesinos del occidente que los de oriente, más atrasados, explotados y reprimidos, todos por igual están enyugados al derecho agrario cubano, legislado para reducir propietarios, no para incrementarlos.

Si en la Unión Soviética, Stalin empleó el ejército, la policía y los comisarios en la colectivización forzosa, en Cuba los campesinos fueron cooperativizados con igual eficacia, aunque de forma menos ruidosa. La política, en uno y otro país, ha consistido en despojar a los campesinos de la última franja de tierra.

"Pienso que las leyes deben propiciar fórmulas, ¿no?", dijo Fidel Castro en el discurso de clausura del V Congreso de la ANAP, el 17 de mayo de 1977, a propósito del muy candente tema de la cooperativización del campo cubano.

Entonces el campo cubano no había sido tomado todavía por la desidia y por el marabú.

 La fórmula: tierras a cambio de pensiones

 Puesto que, salvo excepciones, las únicas tierras productivas en Cuba son las que se conservan en manos de los campesinos individuales, DIARIO DE CUBA preguntó a un funcionario del Departamento de Organización de la ANAP provincial en Las Tunas de qué manera un campesino de 80 años, enfermo y sin posibilidad de trabajar ya, podría conseguir una pensión para terminar sus días, luego de haber dedicado más de 50 años al cultivo de la tierra sin poder ahorrar un centavo. (Hasta hace muy poco, el Estado le pagaba a 6,50 pesos cubanos el quintal de pepino, a 9,90 el de lechuga y a poco menos de 12 pesos las cien libras de tomate.)

"Mediante el Decreto Ley 125", respondió el funcionario. "Pero no se lo aconsejo."

El Decreto 125, firmado por Fidel Castro el 30 de enero de 1991 y aún vigente, regula la posesión de la tierra.

"Mire mi tierra, una tacita de oro. Pago por la mala hierba que encuentren aquí. Pero ya no puedo trabajarla, estoy viejo y achacoso. Tengo quien me la compre, y con lo que me dan por ella sobra para lo que me resta de vida, pero está prohibido, tengo que vendérsela al Estado o entregarla a cambio de una pensión, y ¿para qué?", dijo a DIARIO DE CUBA un campesino propietario de un terreno.

Según el Decreto 125, si este viejo propietario se viera en la necesidad de reclamar una pensión, tendría que entregar a cambio sus tierras. Más allá del campo del anciano, el terreno estatal cubierto de marabú se pierde en el horizonte.

Las leyes agrarias son tan severas con quienes no se sometieron a la colectivización que aún campesinos excepcionales han sido privados de la seguridad social.

En Cuba, salvo para los encumbrados, ser millonario es ser delincuente, pero otra cosa es ser cortador de caña millonario, lo que significa ser elevado a la categoría de héroe.

Abel Batista, un campesino propietario de unas 30 hectáreas de tierra, en los años ochenta cortó caña por millones, lo que le valió ganar un automóvil y fama en la nomenclatura. Fueron sus amigos el difunto ministro de la Agricultura, Alfredo Jordán, y el actual presidente de la ANAP, Orlando Lugo Fonte.

Pero Abel se dio a las faldas y a la bebida y perdió amigos, familiares y hasta la tierra, que según el Decreto 125 de Castro, debió entregar a cambio de una de esas pensiones que oscilan entre 65 y 125 pesos cubanos mensuales.

De nada le sirvió esforzarse entre los surcos cortando millones de arrobas de caña. Si se es un campesino no colectivizado, en Cuba esos millones no sirven ni para una chequera de seguridad social.

En lo adelante, junto con los nuevos trabajadores por cuenta propia, también los campesinos individuales aportarán ingresos para la seguridad social, por lo que se beneficiarán de ella. Pero esto es "en lo adelante". El pasado no cuenta.

Decir que en Cuba un campesino es un propietario es un falso razonamiento. La tierra no pueden venderla ni arrendarla, el Estado fija los precios de las cosechas y las condiciones del mercado.

Entre un campesino particular y un obrero estatal las diferencias son mínimas. Luego, como tantos otros, también los Artículos 46, 47, 48 y 49 de la Constitución de la República en lo referido a trabajo y seguridad social son meros sofismas.

A miles de campesinos que durante más de 50 años produjeron para la nación, que debieron pagar impuestos onerosos por semillas, fertilizantes, herramientas y combustibles, hoy el gobierno, ese mismo que les fijo precios, plan de siembra y les reguló el mercado para que no obtuvieran más ganancias que las de un obrero asalariado, los deja en la calle, sin recursos.

Y después dicen que son socialistas.

Comentarios

Imagen de campesino

Y que paso con la alianza obrero-campesina? No me digan que el bloqueo imperialista la liquido.

Imagen de Mambiamericano

Yo confio en el Octavo Congreso del partido. Pero primero hay que meterle al Picadillo de Soya, verdoso.

Imagen de Ram Manirtez

Bueno, que los campesinos estan hecho tierra lo sabemos, pero no pudieron poner a un viejo menos arrugado y un poquito menos feo que el de la foto? se sabe que una imagen vale mas que mil palabras, pero si todos los guajiros estan parecidos  a este, estamos mas jodidos de los que yo pensaba.

Imagen de Perucho

Bueno,lo unico que tengo que agregar es que el govierno de Fidel Castro y Raúl Castro ya esta en Cuba desde mitad del siglo pasado,es muchisimo tiempo para la concepcion del tiempo que tenemos los humanos.

Yo pienso que el miedo de ellos siempre ha sido que vuelva la epoca de Batista a Cuba,porque no se dan cuenta que el mundo ha cambiado y el capitalismo de ayer no se parece en nada al de hoy.Al final de la historia quien sufre siempre es la clase obrera(los desamparados).

Alguien me diga si existe otra forma de cambiar las cosas en Cuba que no sea esperar que se mueran de viejos todos los veteranos de guerra?

Creo que no,porque los cubanos que viven en la isla aun son victimas de un sistema unico de vigilancia y un partido sin competencia social que lo enfrente y le haga ver sus errores.

Imagen de Luis

La culpa ha estado en un gobierno incapaz. El gobierno cubano ha pretendedido y forzado la ideologización de todas las facetas de la vida del pueblo cubano, incluyendo la producción de alimentos y el movimiento de mercaderías. Han querido controlarlo todo y a todos y al final ese monstruo que se llama estupidéz humana les ha pasado factura. Lo peor es que ahora no tienen el valor de reconocer, ni lo harán, que han sido ellos y sólo ellos los únicos causantes del desastre cubano. Si de algo presume un cubano es de lo fertil de su tierra y del sabor de sus frutos. Que nadie se pregunte alarmado a estas alturas...¿Como hemos llegado a esto?....Esto venía ocurriendo hace ya mucho tiempo, ahora ha llegado el momento en que el fracaso es tan grande y tan evidente que ya no les sirve ninguna excusa ante el pueblo de Cuba. Parece que no nos darán la dignidad de tener una democracia y morirán matando, por eso todo ese aumento de la represión de su propio pueblo. Verguenza..........

Imagen de Luis

Recuerdo una conversación con un güajiro de Las Tunas. Según sus palabras la situació era la siguiente (año 2003). Ellos tenían un plan de producción determinado (por el gobierno) en cuanto a que productos cosechaba, cantidades y precio. Después de haber cumplido con sus planes la producción extra que tenían porque producían bién no la podían traer a otra parte del país (especialmente a La Habana) tenían que venderla en su provincia, pero como allí el nivel adquisitivo era menor y la oferta mayor pués ese mercado estaba saturado. ¿Consecuencias?.... Que para las próximas cosechas no sembraría mas, así se ahorra de todo, gastos, tiempo y sobre todo esfuerzo. Así se fue desentivando la producción agrícola en todo el país. Como los precios se fueron disparando en todas partes ellos cumplían sus planes con mucha menos producción.

Imagen de Luis

La problemática de la tierra en Cuba viene ya desde hace muchos años. El gobierno nunca quiso regularizar precios, precios máximos, nunca controló a los intermediarios o dictó medidas que impidieran el deterioro. Los que vendían el producto del campo en los agromercados ganaron mas dinero que el campesino que trabaja durísimo la tierra, a costa de precios de locura y sentado 10 hrs en su banqueta del agro. Nadie (el gobierno) le impidió que vendiera a esos precios porque para esa época (años 80 y 90) el estado se había desentendido ya de muchas producciones y solo cobraban impuestos. Y cobrando esos impuestos, según los precios de venta, jamás habían recaudado tanto dinero. O sea se gastaban menos dinero en garantizar producciones y encima recibían mas dinero por movimientos de mercancia muchos menores(producción global). ¿Por qué hacer ago entonces?

Imagen de Juan Rodriguez

Me desayuno con este articulo de que existe seguridad social para los cubanos de apie residentes en la isla. Espera! No me vayan a decir de que un cheque mensual de jubilacion de $200 pesos cubanos se considera vivir la vejez segura en un pais donde un cubano necesita al menos $40 pesos diarios para llevarse a la boca un bocado de 1200 calorias compuesta de arroz, frijoles y carne de cerdo.

Imagen de Anónimo

Pa' la leche que da la vaca! Se que es triste pero se imaginan cuanto daran de pension?

Los castrofacistas son facistas.

Imagen de El Mirón Cubano de Matanzas

Estos tipos de problemas limítrofes, son dolorosos; pienso que se debe pedir un poco de piedad para con esos campesinos, que aunque alguien los pueda juzgar de egoístas, lo cierto es que también contribuyeron con sus trabajo al beneficio de la nación. Me parece que existe un desbalance en todo esto, pues el campesino del caso estudiado en el artículo, bien pudiera entregar una parte de esa tierra que ya no va a usar, porque no puede ponerla a trabajar a cambio de una pensión, pero que se debe quedar con una parte de la misma, porque esa parte puede servirle de sustento material, alimentisio y moral para él. No se debe ser tan humillante y desagradecido; al fin y al cabo esa propiedad de tierra - o parte de ella - puede que sea propiedad del campesino desde antes de 1959, y esto no le otorga mérito o derecho alguno a la Revolución. El caso es que si bien es cierto que existieron campesinos que se hicieron de pequeñas fortunas, comerciando por cuenta propia sus productos, sin el permiso requerido, también es cierto que esa oportunidad no fue exclusiva de todos esos campesinos que no se asociaron; es más, puede que algunos no hayan recurrido a ese tipo de prácticas y hayan quedado muy mal económicamente. Ha habido de todo, no es justo suponer cosas que no son del todo ciertas, para aplicar la legalidad sociolista, ups! que diga, Socialista.

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