Martes, 25 de Junio de 2019
Última actualización: 01:13 CEST
CLIMA

Más del 70% de la población cubana en riesgo por el cambio climático se resiste a ser reubicada

Comunidades pesqueras de Tunas de Zaza y El Médano donde viven algo más de 2.300 personas. (CITMA)

Tunas de Zaza y El Médano en el litoral sur de la provincia de Sancti Spíritus son apenas dos de las muchas comunidades cubanas condenadas a desaparecer como consecuencia de la elevación del nivel del mar en nuestros litorales. Tienen el récord de mayor cantidad de evacuaciones ante contingencias meteorológicas, según publicó el diario oficial Granma. 

Según el Consejo de la Administración Municipal, solo en el último quinquenio ha sido preciso trasladar a sus pobladores hacia la capital provincial, separada a más de 40 kilómetros, en cerca de diez ocasiones, con gastos cercanos a los 175.000 pesos en cada movimiento

Aún así, estudios sociológicos realizados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) corroboraron que más del 70% de la población no quiere abandonar la zona, a pesar de reconocer las vulnerabilidades que impone su ubicación geográfica ante el cambio climático.

En aquellas costas se aprende antes a nadar que a caminar y lo primero que regalan a los niños es un curricán, un anzuelo o una red, las herramientas de trabajo que en el futuro les permitirán el sostén económico.

Pobladores como Nilsa Pérez (en su caso residente en El Médano) sueñan con la posibilidad de encontrar una solución que no implique abandonar el espacio que ellos o sus antepasados han ocupado a lo largo de más de siglo y medio.

"Dicen que se van a llevar el pueblo. Quiero arreglar mi casa, en Vivienda me están haciendo los papeles para reconstruirla", relató Pérez al periódico, pese a que el último ciclón le arrancó la cocina de cuajo y que en la cochiquera contigua sus cerdos se mantienen casi a flote.

Desde su patio, un espacio que sobrevive sobre el mar, periodistas del medio quieren saber si no le han explicado que allí ya no se puede volver a construir porque van a mover la comunidad.

"Me lo dijeron, pero no puedo esperar. Yo no me voy, ni mi marido ni mi hijo saben hacer más nada. La mayoría dice que no se va. A la larga quizá nos tengamos que ir, pero más adelante. Aquí vivo tranquila y feliz", respondió.

Dijo que cuando anuncian ciclón o intensas lluvias se altera "un poco", recoge todo, sube sus cosas y lleva algunas para casa de su hija.

Mientras tira el cordel parado en su propio portal, ahora medio inundado, Jorge Rodríguez comentó: "Aquí la playa se acabó, el mar ha caminado bastante, los patios llegaban hasta allá, el agua ha venido avanzando, ya se me mete en la casa. La gente tira escombros en el rompeolas para tratar de mantener el espacio, pero entra en dependencia de la marea, de la luna. Tenía un ranchón ahí y se lo llevó el ciclón. Esto está malo, va para atrás".

Por su parte, Arnaldo Ruiz, quien vive en este sitio hace más de cuatro décadas, cuando el pasó último ciclón perdió el televisor, los calderos y hasta la parte de atrás de la casa; tiempo antes había visto cómo el mar se tragaba, pulgada a pulgada, el terreno de pelota donde hizo su primer swing.

"Hay que irse obligado, con el sur y el oleaje ya no puedo estar en mi cuarto. La marejada es cada día más fuerte y se come el ladrillo. Tuvimos que sacar el baño porque entró el mar. Algún día habrá que irse. Esto no aguanta más", señaló.

Según un informe del CITMA, en Cuba el 10% de la población se encuentra asentado junto al mar, lo que entraña un peligro ante la elevación del nivel de las aguas producto del cambio climático.

Estudios realizados establecen para Cuba el ascenso del nivel del mar en 27 centímetros para el año 2050 y en 87 centímetros en el 2100.

Del total de la superficie del archipiélago cubano —109.886 kilómetros cuadrados (km2)— y considerando tales proyecciones se estima que en 2050 el área sumergida sea de un total de 2.550 km2, equivalentes al 2,32% del territorio nacional. En 2100 será de un total de 5.994 km2, equivalentes al 5,45% del territorio nacional.

Las autoridades han anunciado que las medidas y los procesos ingenieros para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático en Cuba se concentrarán en 73 de los 168 municipios del país, en 63 de los 93 asentamientos costeros más amenazados.